Descubriendo la Inteligencia Artificial en el Aula
Formación Erasmus+ en Dubrovnik
Carlos Mendoza
Descubriendo la Inteligencia Artificial en el Aula
Formación Erasmus+ en Dubrovnik
Carlos Mendoza
Del 30 de junio al 4 de julio he tenido la oportunidad de participar en el curso Erasmus+ “Explore the world of AI & ChatGPT for Teachers” en Dubrovnik, Croacia. Esta formación ha sido una excelente introducción al mundo de la inteligencia artificial aplicada a la docencia. Durante una semana, hemos experimentado con diversas herramientas, aprendido a optimizar su uso en el aula y descubierto nuevas formas de dinamizar la enseñanza con la ayuda de la IA. Aquí comparto una pequeña presentación de esta experiencia.
El curso comenzó con una visita guiada por el centro histórico de Dubrovnik, un entorno perfecto para romper el hielo entre los participantes y conocer un poco más sobre la ciudad. Por la tarde, tuvimos la bienvenida oficial y realizamos dinámicas para presentarnos. Tras ello, analizamos los retos del cambio digital en educación y cómo la IA puede ser aliada del profesorado para mejorar procesos y metodologías. Fue un primer contacto inspirador con un grupo muy diverso de docentes europeos.
El segundo día comenzó con una introducción clara y amena a los conceptos clave de la inteligencia artificial: qué es, cómo funciona y de qué manera puede ayudarnos en la educación. Nos centramos en los asistentes conversacionales o chatbots, y comparamos en directo varias de las principales plataformas: ChatGPT, Gemini (Google), ClaudeAI (Anthropic), Perplexity y Groq. Fue muy útil ver cómo cada uno responde de forma diferente a un mismo prompt. Por ejemplo, al pedirles que redactaran una actividad de lectura crítica para secundaria, ChatGPT ofreció una propuesta muy estructurada y adaptada al nivel; Gemini integró fácilmente recursos de Google Drive; ClaudeAI destacó por ofrecer una reflexión ética más profunda; Perplexity proporcionó referencias actualizadas; y Groq sorprendió por la rapidez, aunque con respuestas algo más escuetas.
Además, aprendimos a crear prompts eficientes, un aspecto clave para obtener buenos resultados: especificar roles, estructura deseada, extensión, tono y público. Por ejemplo, al pedir una presentación para una clase de historia de 3º de ESO, al incluir detalles como “5 diapositivas”, “tono informal” y “con inclusión de imágenes sugeridas”, el resultado fue mucho más útil. Fue un día muy potente para perder el miedo a estas herramientas y empezar a ver sus posibilidades reales en el aula.
La tercera jornada se enfocó en la producción de contenido educativo con ayuda de la IA. Comenzamos experimentando con la generación de documentos de texto, hojas de cálculo, PDFs y fragmentos de código. Por ejemplo, nos enseñaron a pedir a la IA que nos crease una tabla comparativa en formato Excel para analizar distintos regímenes políticos, o un guion de podcast en PDF con estructura editable.
Después, exploramos herramientas como Padlet, combinadas con la IA, para crear tableros interactivos. Fue sorprendente comprobar cómo se pueden generar automáticamente líneas de tiempo históricas, mapas interactivos (por ejemplo, un mapa con los países colonizados por potencias europeas en el siglo XIX) o rúbricas de evaluación adaptadas a distintos tipos de tareas. Solo con describir la tarea, la IA proponía niveles de desempeño y criterios claros. Además, aprendimos a transformar un texto informativo en uno adaptado para alumnos con necesidades educativas especiales o en una actividad tipo “verdadero/falso”.
El enfoque fue muy práctico, con tareas que los docentes podíamos replicar directamente en nuestras clases. Esta jornada nos abrió la puerta a ahorrar tiempo en la creación de materiales, pero también a mejorar su accesibilidad, personalización y variedad.
El jueves se centró en la creación de recursos multimedia y páginas web educativas con IA, una de las sesiones más dinámicas y sorprendentes del curso. Aprendimos a generar imágenes, vídeos y audios mediante prompts bien diseñados, incluyendo detalles como estilo visual, formato, tamaño y propósito educativo. Por ejemplo, pedimos imágenes de escenas literarias para usar como estímulo narrativo o recreaciones de épocas históricas para actividades de historia.
Después, construimos una página web básica en HTML guiados por la IA, ideal para diseñar quizzes, juegos interactivos o presentaciones temáticas. La IA nos ofrecía directamente el código, que luego podíamos editar con pequeñas modificaciones. También trabajamos con Wayground, una herramienta que permite crear cuestionarios visuales, con gamificación y retroalimentación automática, ideal para repasar contenidos o iniciar temas nuevos.
Descubrimos además QuillBot, que ayuda a revisar textos, comprobar si han sido generados por IA, y mejorar redacción o coherencia. Fue útil para diseñar correcciones automáticas o reformular actividades escritas.
Por último, exploramos LingoClip, para crear vídeos educativos con canciones subtituladas, y la biblioteca de Google Arts & Culture, que permite generar actividades visuales, recorridos virtuales o juegos culturales muy útiles para dinamizar clases de arte, historia o idiomas. Un día realmente inspirador.
El último día hicimos una revisión general a través de un juego digital tipo gymkhana con GooseChase, que sirvió como repaso de todo lo aprendido durante la semana. Evaluamos el curso, intercambiamos ideas y recibimos los certificados. Además, compartimos algunas herramientas adicionales, como Poe, que permite acceder a múltiples modelos de IA desde una sola plataforma, o Canva con IA, que permite generar diseños educativos completos a partir de texto. También hablamos sobre el uso responsable de la IA en la escuela: cómo explicarlo al alumnado, cómo evitar el plagio y cómo fomentar un uso ético y creativo. Finalizamos con reflexiones grupales y nos despedimos, llevándonos una maleta llena de nuevas herramientas, entusiasmo y ganas de innovar en nuestras aulas.