Era lindo, muy bonito.
Me deleitaba verlo, una vez me prestó un color en clase de sociales, un color rojo.
Nunca se lo devolví.
En las mañanas siempre lo veía al lado de la parada de autobuses, todos los días sin falta. Siempre cargaba con una mochila roja, era tan brillante y hermosa que era imposible apartar la mirada, ¿hablar con él? Solo fue una vez, ni siquiera sé su nombre. Mamá dice que lo que hice está mal; no lo creo, él era tan bonito, y verlo me gustaba. ¿Por qué le haría daño? Tal vez mi mamá me odia, no lo sé. La última vez que la vi ella estaba llorando ¿Por qué lo hacía? Siempre fui buena, soy buena. Ella también es bonita.
Ayer le pregunté al cazador, me visita todos los días, tiene una barba muy grande y esponjosa, a veces me deja tocarla. Él también es bonito, pero no tanto. Los caramelos blancos que me obliga tomar en diferentes horas le quitan belleza; aunque, si me comporto bien, me deja ponerme su suéter de cuadros, me gusta mucho, aunque no tiene rojo. ¿Qué hará cuando no viene? Me lo imagino talando un enorme árbol, sin sudar, así de genial es.
Eso sí, cuando le pregunto de las personas afuera del cuarto en el que siempre estoy, de mi mamá o simplemente de mi capa, siempre evade la pregunta y su actitud cambia, es un poco molesto. Al principio me trataba como si yo fuera una peste, después de unos meses se comenzó a dirigir de forma diferente a hacia mí, lo hace porque soy buena.
Él no es el único que es así, mi abuelita también me trataba feo. La primera vez que entró un olor a galletas recién hechas, la acompañaba. Nunca vi a mi abuela realmente, mamá dice que le encantaba cocinar, así que ella debía ser mi abuelita ¿no? Nunca lo ha negado, ni siquiera cuando me dirijo así hacia ella. Debe serlo, me cuida y siempre me trae de comer, eso hacen las abuelas. Sin embargo, nunca trae un delantal, ni puesto un suéter cosido a mano, como las abuelas normales; siempre viste con un pantalón holgado verde, y una camisa en conjunto, nada rojo.
No hice nada malo; pero todos dicen que sí, incluyendo al cazador y mi abuela. Ya me cansé de escuchar lo mismo siempre.
Hay un día… un día en el que no solo ellos me visitan, también lo hace un hombre, odio esos días con toda mi alma. Un hombre con traje y portafolio llega a las doce en punto, ni más ni menos, me obliga a sentarme en una mesa frente a él; mientras, me habla con un tono meloso que realmente me desagrada. Me pregunta muchas cosas, algunas son sobre mí, otras de mis amigos, incluso me pregunta sobre mamá, nunca sé que contestarle, pero el insiste, insiste e insiste, me siento perseguida por su tono amable y la mirada de sus ojos, parece que intenta atrapar algo, quizás a mí, quizás soy su presa, quizás … él es un lobo. Su sonrisa no es bonita, él no es bonito, es tan falso y aterrador que me causa náuseas, por eso odio esos días. Él también dice que soy mala.
¿Por qué incluso él lo dice cuando el verdadero malvado es otro? No lo entiendo, soy normal, como todos los demás niños, me gusta comer pastel y salir a pedir dulces en Halloween, incluso soy buena en la escuela, aun así, dicen que soy mala.
Sabías… mi color favorito es el rojo, me gusta como se pintan las cosas de ese tono, me gusta verlo, me gusta como se ve en otras personas, me gusta su sabor, me gusta él.
Solo aprecié su belleza ¿Es eso malo? Cuando su rojo salpicó sobre mi cara, se sintió tan bien… Mi capa, la he usado por años, pero era blanca, blanca como los caramelos que el cazador me da, blanca como los dientes de mi abuelita, blanca como la corbata del lobo; odio el blanco, yo solo quería que mi capa se viera bonita. ¿Es eso malo? Su rojo la hizo bonita, la tiñó poco a poco; es lamentable, quería ver el resultado final, pero me la quitaron antes de poder apreciarla, qué crueles…
Él era tan sabroso como lo imaginaba, no me decepciono, realmente estaba emocionada, pero se entrometieron y me lo quitaron, me esforcé tanto, ni siquiera deje que se desperdiciara ni una gota, y aun así dicen que soy mala.
Su rojo era tan hermoso que lo quise solo para mí ¿Es eso malo?
Expediente Médico
Nombre de paciente : Caperucita Roja Edad: 10 años
Diagnostico de Ingreso : Vampirismo Clínico/Trastorno disociativo /Homicida
Sobre la autora:
Ana Paola Rojas Jiménez
25 de mayo de 2006
Querétaro