Las puertas sonaban en la oscuridad
la noche era fría y tenebrosa
el miedo de ese lugar cubría mi ser.
¿Como logré ir allá?
Siempre fui tan cobarde
pudo más mi amor enfermizo
que quería verlo de nuevo como cada noche.
Y ahí estaba él
con la ropa de esa trágica noche rasgada en pedazos,
con gotas de sangre que lo manchaban aún,
con su cara pálida y su caminar despacio hacía mí.
Ahí estaba
bello tan bello tan frío tan sublime
tan de otro mundo,
y cerca a mí.
Jamás entendí
¿por qué se fue tan rápido?
Por qué tuve que dejarlo partir aún amándolo
mas juntos encontramos la manera de vencer la muerte
y seguirnos acompañando por siempre como un día lo juramos.
Cada noche vengo a recorrer su nueva casa
me encuentro con el amor de mi vida
una cita en un lugar aterrador.
Muchos me miran como si estuviera loca
pero es la única forma
lo encuentro cada noche en su tumba donde hablamos por horas
se queda a mi lado me dice T e a m o,
vuelvo a disfrutar de su compañía.
No sé si esta es una manera sana de amar
Pero es la manera en como él y yo vencemos a la muerte
con nuestro amor.
Sobre la autora:
Kathe Gómez
Cúcuta, Colombia
Instagram @kathegomezm