Foto: Arnaldo Colombaroli
Foto: Arnaldo Colombaroli
Superlativa lectura de la novena Sinfonía de Gustav Mahler a cargo de la Filarmónica de Buenos Aires con la magistral batuta del maestro Solomnishvili
Programa:
Filarmónica de Buenos Aires
Director invitado: Kakhi Solomnishvili
Gustav Mahler
(1860-1911)
Sinfonía n.º 9 en re mayor, GMW 50
I Andante comodo
II Im Tempo eines gemächlichen Ländlers. Etwas täppisch und sehr derb
III Rondo-Burleske: Allegro assai. Sehr trotzig
IV Adagio. Sehr langsam und noch zurückhaltend
Tratando de alejarse de zonas dolorosas en el verano de 1909, Mahler se estableció en la región montañosa del Tirol (frontera austro italiana) a modo de despejar su alma y espíritu agobiado por las luchas entre la muerte y la enfermedad, allí acompañado del entorno y la inmensidad del lugar escribe esta obra que marca su última sinfonía concluida, se estrenó tres años más tarde en Viena, con su discípulo el gran Bruno Walter a cargo de la batuta.
La claridad orquestal del primer movimiento mantuvo en vilo al oyente, el gran aporte del arpa, los cornos y las cuerdas se reunieron en un delicado juego de planos; el director georgiano impuso un trazo fino y profundo desde el principio re significando el sentido mahleriano.
La combinatoria: densidad orquestal y ligereza rítmica es un desafío para el segundo movimiento, aquí las transiciones entre las danzas populares resultaron transparentes, siempre a la medida de la partitura.
Extraordinarias marcaciones del director que habitó un tercer movimiento de estructuras fugadas y complejas en todo el entramado, la gran percusión, fue decisiva y se destacó en todas las intervenciones.
Memorable fue el cuarto, un delicado manejo de las intensidades de la orquesta que por momentos parecía derivado del mundo fantástico. Las cuerdas sobresalieron en su performance a la vez que mantuvieron una suerte de atmósfera contenida en todo su conjunto.
Solomnishvili tuvo un desempeño sincero, una intención bien lograda que llevó a la masa a una comunión cautelosa e inteligente de la obra. El irremediable ocaso fue respetado increíblemente por el público, pasado unos cuantos segundos vino el reconocimiento de pie para esta inspirada versión.
Función del sábado 30 de agosto de 2025 en la sala principal del Teatro Colón.
Foto: Arnaldo Colombaroli
Por Sabrina Abalo
Lic. en Crítica de Artes
Universidad Nacional de las Artes