Concierto de abono N° 9 Orquesta Filarmónica de Buenos Aires 

Sábado 6/7/24 

Teatro Colón de Buenos Aires


Programa:

Franz Schubert (1797 – 1828)

Sinfonía N° 3 en re mayor, D 200

-   Adagio Maestoso – allegro con brio

-   Allegretto

-   Minuetto. Vivace

-   Presto vivace

Ralph Vaughan Williams (1872 – 1958)

Concierto para Tuba

-   Preludio: Allegro moderato

-   Romanza: Andante sostenuto

-   Finale – Rondo alla tedesca: Allegro

Richard Strauss (1864 – 1949)

Don Juan, Op.20

Director invitado: Chungki Min

Tuba solista: Richard Alonso


Franz Schubert vivió muy poco y si bien compuso esta sinfonía, de tiempos breves, en una etapa  joven de su escritura, la tendencia de lo que vino después ya se vislumbraba en la obra; el núcleo de la orquestación se centra en los vientos, con pequeñas melodías que van pasando de instrumento en instrumento.

Schubert  escribió muy poca música por encargo, la mayoría de sus obras fueron dedicadas al lied y a obras instrumentales reducidas que generalmente componía para tocar en pequeñas reuniones de salón y con amigos. En cuanto a la clasificación de la obra de Schubert, pocas fueron publicadas en vida del compositor que se caracterizó por tener un perfil definidamente romántico: componer según su propio deseo, incluso dejando obras sin terminar, por lo cual  no hay una numeración de las composiciones. Sin embargo, el musicólogo vienés Otto Erich Deutsch (1883 – 1967), luego de mucha investigación, publicó un catálogo sobre las obras de Schubert en orden cronológico en base a la letra D (Deutsch) y el número.

El concierto abrió con una apariencia descontracturada de la obra de Schubert pasando prolijamente por cada movimiento con buen tempo y dinamismo que continuó desarrollándose hasta el último de ellos, donde encontramos en la música con marcación Presto Vivace una impronta muy “a la Rossini” con un tema propuesto en forma de saltarella (danza italiana de tempos rápidos) que completaron con un impulso más bien frenético el final de la sinfonía. El manejo de algunas  pausas imprevistas escritas por Schubert  para este movimiento fueron  muy bien expuestas por la orquesta y dirigidas por la batuta del director coreano Chungki Min.