La Filarmónica ofreció un extraordinario cierre de temporada 2025.
La Filarmónica ofreció un extraordinario cierre de temporada 2025.
PROGRAMA:
PARTE I
Sofia Gubaidulina
(1931-2025)
Poema de cuento de hadas (1971)
Igor Stravinsky
(1882-1971)
Canto fúnebre, op. 5
PARTE II
Piotr I. Tchaikovski
(1840-1893)
Sinfonía nº 5 en mi menor, op. 64
I Andante – Allegro con anima
II Andante cantabile con alcuna licenza
III Valse. Allegro moderato
IV Finale. Andante maestoso – Allegro vivace
Dirección musical
M° Zoe Zeniodi
La compositora tártaro – rusa Sofía Gubaidulina es una de las mujeres más destacadas de estos tiempos, su audacia la ha llevado a la experimentación de alternativas sonoras menos habituales y con una fuerte impronta en el carácter religioso de muchas de sus producciones. El modernismo de Gubaidulina le trajo problemas de aceptación en la Unión Soviética por no comulgar con el realismo socialista, tanto que en 1979 la Unión de Compositores Soviéticos la incluyó en la conocida lista negra “los siete de Khrennikov” a causa de sus “habituales” prácticas vanguardistas. Gubaidulina se convirtió en una compositora independiente que por más de 30 años se ganó la vida escribiendo música para cine, documentales y animación infantil. El poema fue compuesto originalmente como cortina para un programa de radio en el año 1971, basado en un cuento para niños del escritor checo Miloš Macourek llamado: El trocito de tiza; sobre lo que inspiró a la compositora a darle vida en sonidos ella describe:
"Me gustó tanto la historia y me pareció tan simbólica del destino de un artista que llegué a tener una relación muy personal con esta obra. El personaje principal de esta historia es un trocito de tiza que la gente utiliza para escribir en una pizarra. La tiza sueña con dibujar maravillosos castillos, hermosos jardines con pabellones y el mar. Pero día tras día, la tiza se ve obligada a escribir aburridas palabras, números y formas geométricas en la pizarra. Y mientras los niños crecen cada día más, la tiza se hace cada vez más pequeña. Poco a poco se desespera y pierde la esperanza de poder dibujar el sol o el mar. Pronto se vuelve tan pequeña que ya no se puede utilizar en clase, y la tiran. Después, la tiza se encuentra de nuevo en la oscuridad total y piensa que ha muerto. Pero lo que parecía ser la oscuridad de la muerte resulta ser el bolsillo del pantalón de un niño. Su mano saca la tiza a la luz del día y empieza a dibujar castillos, jardines con pabellones y el mar con el sol en el asfalto. La tiza es tan feliz que ni siquiera se da cuenta de que se está desintegrando mientras esboza este hermoso mundo."
Bajo la batuta de la directora titular Zoe Zeniodi, la orquesta reducida a cámara se luce con este cuento íntimo y envolvente convirtiendo los convencionalismos en metáforas de un artista en el poder de una tiza. Interesante propuesta con un sonido impecable abrió el último programa de la presente temporada.
Hace apenas diez años que Canto fúnebre, op. 5 de Igor Stravinsky reaparece con vida luego de casi un siglo sin saber de ella. El gran descubrimiento se lo debemos a la musicóloga rusa Natalia Braginskaya, quien llevaba un tiempo detrás de la obra que aparece a causa de una remodelación en la biblioteca del Conservatorio de San Petersburgo.
En Canto fúnebre se puede apreciar un buen ejemplo de la evolución temprana del compositor, la obra que apenas supera los diez minutos fue dedicada a su gran maestro Nicolai Rimsky-Korsakov de quien obtuvo infinidad de consejos sobre orquestación, de hecho esta pieza tiene plasmada toda su influencia, así mismo Stravinsky toma la obra como un pilar de formas propias que más adelante desarrollará en la música para ballets. En su autobiografía de 1936 el compositor menciona que la idea central de Canto fúnebre se funda en que todos los instrumentos solistas de la orquesta pasen por delante de la tumba de su maestro dejando una melodía como homenaje. Gran desempeño de la Filarmónica sobre este marco descriptivo que comienza como un viaje lleno de misterio, lugubridad y sordinas que le dan un sabor auditivo muy especial a la partitura.
foto: Arnaldo Colombaroli
Cerrando el concierto, la Filarmónica de Bs As con la destacada dirección de la maestra Zeniodi ofreció una movilizante performance sobre la Sinfonía 5 de Piotr I Tchaikovski, una lectura e interpretación profunda, atenta, certera en cada uno de sus movimientos. Excelentes participaciones solistas y destacados momentos en los tutti y en cada familia de instrumentos donde el temperamento y la capacidad de generar distintas intensidades marcó la excelencia en la interpretación.
Función del sábado 22 de noviembre de 2025
en la sala principal del Teatro Colón.
Por Sabrina Abalo
Lic. en Crítica de Artes
Universidad Nacional de las Artes