La forma de crear en el cerebro la percepción de la tercera dimensión se obtiene proporcionando a los ojos del espectador dos imágenes con una pequeña desviación óptica, imágenes del mismo objeto que son ligeramente diferentes en su perspectiva.
Este sistema comenzó a aplicarse en fotografía en 1849, y la impresión de realidad que generaba en el público hizo que se convirtiera en un éxito comercial, aplicado principalmente a vistas de edificios y escenas callejeras. La fotografía estereoscópica fue utilizada por varios estudios en Montevideo y experimentó un momento de auge comercial en la segunda mitad de la década de 1860.
En 1895, se perfecciona el aparato estereoscopio y se registra en U.S.A. la marca “The Persfescope”, llegándose a fabricar en: Canadá, Francia, Alemania, Austria, Bélgica e Inglaterra.