Cualquiera de estos dos calificativos, dan categoría al origen de esta dulce, aromada y jugosa
"manzanita de oro" tan llena de encanto, poesía y misterio; poesía, encanto y misterio, que más la acercan al jardín de las Hespérides, de la leyenda griega, del cual las robó Hércules, cuyo espíritu potente, en generosa transmigración se encarnó en el alma fuerte y tesonera de
Don Pedro Gallino, depositando en ella
"el divino robo" para que este hiciera con él los dones supremos de la tierra de Salto:
Trabajo, Belleza, Poesía y Amor.