MOMA, Nova York.
“El guante es, sin duda, un símbolo de poder, pero también es un símbolo fálico y vaginal. Existe un dicho popular según el que, cuando se decía que una joven había perdido un guante, en realidad se estaba diciendo que había perdido la virginidad.
Max Klinger desarrolló esa extraña historia de un guante antes de que Sigmund Freud escribiera acerca de la sexualidad en sus textos sobre psicoanálisis.” (Lourdes Cirlot)