5.11.2025
SALIR DEL SUEÑO
En lo referido a la consciencia en su aspecto experiencial, es muy común tratar de "hacerse consciente", una treta más del ego. La mayoría de las prácticas se centran en la atención, o lo conocido hoy día como "el mindfulness", una técnica de meditación que entrena la mente para centrarse en el momento presente sin juzgar, se enfoca en observar internamente los pensamientos, sentimientos, sensaciones a medida que ocurren, y externamente el mundo que nos rodea. Estas prácticas tienen sus beneficios (relajación, reducción del automatismo mental y con ello el estrés y la ansiedad, mejorar la concentración, etc. ) pero se quedan en el aspecto superficial y no se acercan al verdadero meollo de la cuestión: alcanzar la Consciencia, lo que ES, ser, pues pasa desapercibido alcanzar ESO, la paz, la verdadera paz. Entonces, no se trata tanto de agregar consciencia, sino detener la producción de "reflejos" y "carga", desinhibirse de la ilusión.
Así, proponemos la práctica inversa: dejar de crear realidad efímera:
El aspecto más importante no es tanto la acción de buscar la Consciencia, sino la suspensión consciente del mecanismo que crea el yo´, el mundo efímero, el sueño, dejar de hacer lo que no es esencial.
La importancia práctica, veamos.
- El pensamiento es forma y movimiento: Ejecutar el pensamiento es movimiento y está directamente ligado a la creación de forma y tiempo (el mundo efímero). La existencia del yo depende de la memoria (pensamiento sobre el pasado...).
- El cese del pensamiento es el consciente Ahora: Cuando el pensamiento (movimiento) cesa, se accede a la Quietud completa y al Ahora inamovible. Este es el estado de Vacío, idéntico a la Consciencia (Lo que ES).
- La práctica inversa: no crear (sueño, ilusión): La aplicación práctica esencial es la disciplina de la quietud mental que comienza con el silencio de la mente y llega o recala en la consciencia de silencio, la Quietud consciente.
- Detener la producción del yo: Practicar activamente la no-identificación con el contenido del pensamiento. Cada pensamiento, cada juicio, cada recuerdo es una carga y un ladrillo en la construcción del yo efímero. La práctica es dejar de poner esos ladrillos.
- Abolición del tiempo: El pensamiento es el motor del tiempo. Al cesar el pensamiento, se elimina la proyección al futuro y la vuelta al pasado, forzando la mente a residir en el Ahora. Al habitar el consciente Ahora, se habita lo inamovible.
De la Consciencia de Estar a ser ESO: Solo en el cese total del pensamiento se disuelve el observador (la consciencia de estar) y lo observado, culminando en la inmersión en ESO ("sentido del consciente Vacío").
En resumen: La práctica de extrema importancia no es "hacer consciente" el mundo (el sueño), sino "deshacer" la mente para revelar el fundamento que ya está ahí. Es la "Quietud como herramienta de realización." El objetivo no es reformar el yo, sino desactivar su motor para revelar la Consciencia de Ser pura.
Detrás de la mente, del yo, sucede lo que ES - Detrás del sueño, de la ilusión, se revela ESO
(cx300)