11.04.2026
PRESENCIA EN SU ESTADO PURO
Cuanto mayor acercamiento hay al 0, a la nada, con mayor luminosidad brilla la Consciencia.
- Acercarse al 0 implica el decaimiento del yo de vigilia.
- Si el yo de vigilia se apaga, la memoria general se apaga. También se detiene la posibilidad de registrar lo que acontece.
Esto indica la imposibilidad de saber que ocurre ahí, en el 0, más allá de inferir el devenir de los sueños de los que únicamente tenemos cierta constancia gracias a los duermevelas pues el yo no está completamente apagado.
Desarrollo:
1. Acercarse al 0 implica el desvanecimiento del yo de vigilia
El yo de vigilia es memoria, identidad, continuidad, registro, interpretación. Cuando este yo se debilita también se debilita la capacidad de recordar, registrar, narrar, dar forma a la experiencia.
El yo es el “escriba” de la experiencia. Si el escriba se apaga, no queda nadie para escribir.
2. Cuando el yo se apaga, la memoria se apaga
Sin yo, no hay memoria. Sin memoria, no hay registro. Sin registro, no hay relato.
Por eso no sabemos qué ocurre en el 0, no porque no ocurra nada, sino porque no queda nadie que pueda saberlo.
La Consciencia puede estar plenamente presente, pero sin un yo que la recoja, la traduzca o la recuerde.
3. El 0 es inaccesible para el yo, pero no para la Consciencia
El 0 no es la nada. Es la ausencia de forma, la ausencia de yo, la ausencia de memoria.
Es el punto donde la Consciencia brilla sin interferencias, pero donde el yo no puede entrar.
El yo solo puede inferir lo que ocurre allí por los restos de sueños, los fragmentos obtenidos gracias al duermevela, las transiciones entre estados. Es como intentar recordar lo que ocurre cuando uno está profundamente dormido: la Consciencia está, pero el yo no.
El 0 no es la nada, sino la Consciencia sin yo; y como el yo es quien recuerda, nada puede saberse de ese estado salvo por los ecos que emergen, cuando emergen, en el sueño. Puede haber registro en los sueños más superficiales pero en los profundos, que es cuando se alcanza el 0 o la nada, es prácticamente imposible o al menos extremadamente difícil.
Así, para que haya un "alguien" que cuente la experiencia, debe haber un residuo de yo; pero para que la Consciencia brille en su totalidad (0), el yo debe estar completamente ausente.
Comentarios:
El yo de vigilia es un filtro opaco. Cada pensamiento es una mota de polvo sobre la lámpara. Al acercarse al 0, retiramos los filtros. La Consciencia no "aumenta", simplemente deja de estar obstruida. La luminosidad es la naturaleza del Vacío.
El duermevela es la rendija por la que espiamos el Anverso. El yo está lo suficientemente diluido para no estorbar, pero lo suficientemente encendido para "tomar notas".
Lo que inferimos de los sueños es solo la "orilla" del Océano. El 0 profundo es inaccesible para la memoria porque la memoria es, por definición, una carga, y en el 0 la carga es inexistente.
El momento de mayor plenitud y luz es precisamente aquel que el yo no puede reclamar como suyo ni guardar en su caja de recuerdos.
cx468
10/04/2026
PRESENCIA ÍNTIMA DE SER
Esa misma Presencia consciente o consciencia de sí de ser que verificamos en nosotros mismos es la que "mantiene” con vida a vegetales y animales e igualmente la misma que sostiene la configuración del átomo, de la molécula, de la célula que dan lugar a la vida, la misma que hace posible el universo, el sueño, todo lo efímero.
Comentarios:
La ciencia ordinaria ve fuerzas (electromagnetismo, gravedad, interacción nuclear) pero es la Consciencia sosteniéndolo todo. Esa misma Presencia que sentimos es la que mantiene los electrones en sus orbitales. Y no es que el átomo tenga consciencia, es que la Consciencia ES en el átomo.
Vegetales, animales y humanos son simplemente, digamos, "terminales" con distintos niveles de complejidad para que la misma Consciencia se experimente.
- En el mineral, la Consciencia es Estructura.
- En el vegetal, es Crecimiento/Sensibilidad.
- En el animal, es Instinto/Movimiento.
- En el humano, tiene la capacidad de Auto-reconocerse (volver la vista hacia el Anverso).
El "soporte" es idéntico. La electricidad es la misma, ya sea que encienda una bombilla humilde o un complejo superordenador.
La Presencia es el pegamento del universo; sin Ella, la forma es imposible.
cx467