14/04/2026
¿CÓMO ASOMARSE A LO PERMANENTE?
Fisuras en lo efímero para asomarse a lo permanente:
- Silencio
- Duermevela
- Quietud, Presencia
- Ser Nadie
- De la película a la pantalla
Silencio
El silencio es el trasfondo del ruido: pensamientos, sentimientos, movimientos al pasado y al futuro. Ahí lo único que queda es Consciencia. Esta disciplina es básica, es el punto de apoyo sin el cual las siguientes no podrán efectivizarse.
En el silencio el yo pierde su voz, la mente deja de ocupar espacio, la existencia se abre, lo que ES se muestra sin intermediarios.
El silencio es una fisura porque interrumpe la continuidad del yo.
- Cuando no hay pensamiento, no hay identidad activa.
- Y en esa interrupción aparece lo que siempre estuvo, pero velado: la consciencia desnuda.
Duermevela
Estado intermedio entre el sueño y la vigilia. Es el momento en que el sol de la vigilia ya no eclipsa, pero la neblina del sueño aún no ha cubierto todo.
Es el territorio intermedio entre dos mundos:
- demasiado tenue para sostener la lógica,
- demasiado lúcido para caer en el sueño profundo.
En ese umbral:
- la identidad se afloja,
- la memoria pierde su rigidez,
- la percepción se vuelve porosa,
El duermevela es una fisura porque el yo está lo suficientemente débil para no estorbar, pero lo bastante presente para registrar algo. Es una rendija hacia lo que la vigilia oculta y el sueño profundo absorbe.
Quietud, Presencia
Es la experiencia de ser sin hacer.
Al soltar el "Alguien" (el 1), queda el Espacio Puro (0). La Consciencia no tiene nombre, ni cara, ni historia.
La Quietud consciente no es un estado de pasividad sino todo lo contrario: es el estado de máxima intensidad energética donde el movimiento ya no es necesario porque se ha alcanzado el centro. Es energía pura que no se disipa en acciones efímeras. Es como estar en el ojo del huracán: a tu alrededor todo vuela, pero en el centro hay un silencio absoluto e inalterable.
La quietud es una fisura porque suspende el movimiento del yo, que siempre está yendo hacia algo o huyendo de algo.
Cuando ese movimiento cesa, aparece la Presencia: un estar sin esfuerzo, sin intención, sin historia.
Ser Nadie
Implica soltar la necesidad de ser “alguien”: una identidad definida, reconocida, validada. No es negación funcional del yo, sino ver que no es lo que realmente somos.
Ser “alguien” es la estructura central del yo: nombre, historia, expectativas, importancia personal. Aceptar ser Nadie no es renunciar a la vida, sino renunciar a la ficción de ser un centro separado.
Al aceptar ser Nadie el yo pierde su pedestal, la identidad deja de ser un peso, la comparación desaparece, el miedo se disuelve.
Es una fisura porque el yo se deshace al no ser alimentado. Y cuando el yo se deshace, lo que queda es lo que siempre estuvo: la consciencia sin forma.
De la película a la pantalla
Normalmente estamos absorbidos por la “película”: pensamientos, emociones, historias. La fisura ocurre cuando la atención se desplaza hacia aquello en lo que todo aparece: la “pantalla”. Nuestra atención está hipnotizada por el drama de la vida (la película): los problemas, los deseos, los miedos. Escapar es recordar que la película no existiría sin la pantalla.
La mente vive atrapada en la película: los pensamientos, las emociones, las historias, los problemas, los deseos.
Pero la película no existe sin la pantalla. La pantalla es la consciencia: el fondo inmutable donde todo aparece.
Mover la atención de la película a la pantalla significa:
- dejar de seguir el contenido
- ver el espacio donde aparece
Es una fisura porque rompe la identificación con la forma.
- La película cambia; la pantalla no.
- La película nace y muere; la pantalla permanece.
Visión de conjunto
Todas estas fisuras apuntan a lo mismo desde distintos ángulos:
- Interrumpen la identificación automática con el pensamiento y la identidad.
- Permiten intuir una dimensión más estable, silenciosa y abierta.
- No crean nada nuevo, sino que revelan lo que ya está ahí.
No son estados “especiales” que haya que perseguir, sino aperturas que pueden reconocerse en lo cotidiano.
Son grietas en lo efímero que dejan ver lo permanente.
cx470
14.2.2026
VER Y DESVINCULAR LO EFÍMERO DE LO PERMANENTE
Relajado el cuerpo, tranquilizada la mente, se abre la posibilidad de ver con nitidez la doble naturaleza de la experiencia: lo que cambia y lo que no cambia, lo que sucede y lo que ES. Esta visión no es intelectual: es un reconocimiento directo.
1. De un lado: lo efímero
Lo efímero es el yo en todas sus variantes:
- sensaciones, percepciones, emociones,
- estados de ánimo y disposición de acción,
- pensamientos y sentimientos,
- memoria, rutinas e instintos,
- necesidades y deseos,
La identidad que se forma y se deshace según la vivencia. Todo esto es forma, movimiento, tiempo.
Es el reverso: lo que aparece y desaparece, lo que nace y muere, lo que se transforma sin cesar.
2. Del otro lado: lo permanente
La consciencia de ser. No como idea, sensación o estado, sino como Vacío, Quietud, Ahora. Sin forma, movimiento, tiempo. Sin dependencia ni condicionamientos.
Es el anverso: lo que no cambia, lo que no se mueve, lo que no nace ni muere.
3. Presencia consciente de lo permanente en lo efímero
Cuando se ve esta distinción -no pensada, sino vivida- ocurre algo decisivo: Lo permanente se reconoce en medio de lo efímero.
No se trata de huir del yo, ni de rechazar la vivencia, ni de buscar un estado especial. Se trata de ver que: lo que cambia ocurre en lo que no cambia, lo que se mueve ocurre en lo inmóvil, lo que aparece ocurre en lo que ES.
Es la consciencia de ser presidiendo la vivencia, sin intervenir, sin modificar, sin apropiarse.
Comentarios:
Formas en movimiento sobre la pantalla inmóvil
- La vivencia entera -yo, mundo, tiempo, historia- es como una película.
- La película cambia sin cesar: nuevas escenas, nuevos personajes, nuevas emociones. Pero la pantalla no cambia, no se mueve, no es afectada. No depende de la película.
- Así mismo: el yo cambia, la vivencia cambia, el mundo cambia, pero la Consciencia no cambia.
- La Consciencia es la pantalla. La vivencia es la película.
La clave
Ver y desvincular no significa separar, sino reconocer: lo efímero como efímero, lo permanente como permanente.
Cuando esto se ve, la vivencia sigue, el yo sigue, el mundo sigue, pero ya no se confunden con lo que ES.
La Presencia permanece inafectada, como el 0, el Vacío, la Quietud, como el Ahora.
En la Presencia todo se origina. En la Presencia todo se desvanece.
El 0 es el origen y el final de toda vivencia, de todo sueño.
cx405
21.11.2025
EJERCICIO PARA IR MÁS ALLÁ DE LO CONTENIDO EN LA MEMORIA
En la existencia todo está conectado, todo unido, todo relacionado, cada instante es un hilo que teje la Totalidad. Nada está aislado, todo vibra en resonancia con lo demás.
La mente, con sus límites y fronteras, dibuja muros donde solo hay espacio abierto. Cuando nos liberamos de sus ataduras comienza la verdadera aventura: la de descubrir lo que siempre estuvo ahí, aguardando ser visto.
Liberarse es abrirse a la intuición, a la inspiración, a lo inesperado que surge como un río que fluye sin esfuerzo. No es necesario permanecer en un silencio rígido, acosado por mil pensamientos que buscan imponerse. Basta con habitar un silencio vivo, fértil, que escucha.
El ejercicio es sencillo: elegir una pregunta y dejar que ella sea la semilla. No forzar la respuesta, no apresurar el proceso. Solo centrarse en la pregunta y esperar con paciencia.
Lo que ES se mostrará, se revelará, porque ya está presente en lo profundo. La paciencia es la llave, la apertura es la puerta, la revelación llega como un amanecer inevitable.
Pasos del ejercicio
Tener una pregunta: clara, auténtica, nacida de necesidad interior.
Liberarse de la mente: entrar en el silencio, apartar el ruido, dejar que la calma sea el espacio.
Centrarse en la pregunta: sostenerla suavemente, sin tensión, como quien contempla una llama.
Esperar con paciencia: confiar en que la respuesta se manifestará en su tiempo, como fruto maduro que cae por sí mismo.
COMENTARIO:
Se trata de trascender el yo/memoria para acceder a la consciencia de ser/unidad. Son las consecuencias prácticas de "ir más allá de lo contenido en la memoria". Liberar la consciencia de ser (Lo que ES) de las limitaciones del yo (recipiente), permitiendo que la UNIDAD se manifieste a través de la Quietud. Llevar la consciencia de estar (individualidad) a la consciencia de ser (Unidad, Ahora).
- El silencio es la Quietud que permite que el oleaje de la superficie se calme.
- La pregunta actúa como un petición al Vacío, movilizando la atención fuera de memoria, rutinas e instintos. La respuesta no está en la memoria del yo, sino en la Consciencia Única.
- Confiar en que Lo que ES se muestra, se revela, porque está siempre activo, presente, encendido.
- Al no haber tiempo en la consciencia de ser (todo ES en el Ahora), la respuesta no viene del pasado (recuerdo) sino del Ahora inmóvil.
COMENTARIO2:
En esta trama de la existencia, todo se entreteje y se revela. La mente, con sus fronteras, a veces nos impide ver lo que ya está ahí, listo para manifestarse. Cuando nos liberamos de esas barreras, comienza el verdadero viaje: el de la intuición, la inspiración y la sorpresa de lo nuevo. No hay que aferrarse a un silencio rígido, sino permitir que una sola pregunta sea el centro, y luego esperar con paciencia. Lo que debe revelarse, se revelará a su tiempo, porque siempre ha estado ahí, aguardando ser descubierto.
¿Es posible ir más allá de lo contenido en la memoria?
(cx304)
18.11.2025
La consciencia (de ser) es el espejo, todo lo demás son reflejos.
Argumentación práctica
La consciencia de ser es el espejo
- Es Vacío (ausencia de forma): El espejo no tiene forma propia, lo que le permite reflejar todas las formas. La Consciencia es el Vacío o Cero (0), pura, limpia, carece de carga o identidad. Esta superficie nula es esencial para que pueda manifestarse todo el universo sin distorsión. No se ve afectada por lo que refleja: permanece inmutable, silenciosa, permanente. La Consciencia es el espejo, no porque sea una "cosa", sino porque hace posible ser a todas las "cosas".
- Es Quietud (Inmutabilidad): El espejo debe ser perfectamente liso e inmóvil para reflejar con precisión. La Consciencia es, por definición, Quietud, "lo que ES no se mueve". Esta inmovilidad asegura que la Consciencia es inmodificable.
- Es Ahora (siempre): Todo lo manifestado en el tiempo discurre por el Ahora inmóvil, el espejo.
Todo lo demás son reflejos
- Identidad con el sueño: Los reflejos, imágenes efímeras que se proyectan en ese espejo, son formas, movimiento, tiempo, que son apariencias o sueño. Estos elementos, incluyendo la criatura o el yo, son efímeros y finitos, cumpliendo la naturaleza transitoria del reflejo.
- Dependencia Absoluta: La existencia del reflejo depende totalmente del espejo. "Nada es el reflejo sin el espejo, el reverso sin el anverso, lo efímero sin lo permanente." Estos reflejos cambian, se deforman, aparecen y desaparecen, pero no alteran la superficie del espejo.
- El espejo (Consciencia) es la base de lo efímero, el imprescindible soporte. Lo efímero pertenece al ámbito de “lo que está”: nace, se transforma, muere.
Relación entre espejo y reflejos
- El espejo (consciencia de ser) es el fondo permanente. Espejo y reflejo deben ser entidades separadas para que la existencia sea posible.
- Los reflejos (consciencia de estar, yo, formas) dependen del espejo para existir, pero el espejo no depende de ellos. El espejo sostiene la vida, pero no es ninguna de las criaturas. Su función es de soporte inactivo.
- Igual que un espejo físico no se contamina por las imágenes que refleja, la consciencia de ser no se ve afectada por los contenidos efímeros que aparecen en ella.
Si se comprende esto, la conclusión práctica es muy clara:
- Pasar (o al menos emular) de estar en el reflejo a ser el espejo. Dejar de buscar la libertad en lo determinado para hallarla en lo incondicionado.
Entonces,
- Desidentificación de la carga, reflejo, que es ficción determinada por memoria, rutinas, instintos, incapaz de escapar de sus reglas. Así, evitar el esfuerzo constante por cambiar o controlar la conducta y deseos del yo y del mundo. En lugar de ello, obsérvalo como un patrón preestablecido (un programa) que se desarrolla en el recipiente. Comprender que la criatura es una historia limitada y circunscrita a su tiempo, el intento de hacer que lo efímero sea permanente es fuente de desestabilización e incluso, en ocasiones, sufrimiento.
- Anclarse en la Quietud (el espejo). La vía para experimentar la verdadera libertad es cambiar el punto de referencia de la historia (tiempo) a la presencia (Ahora). Entonces, morar en el consciente Ahora: Dado que "en la consciencia de ser no hay tiempo, todo ES en el Ahora", la práctica es la Quietud Consciente. Desplazar la atención de los pensamientos (el contenido del reflejo) al acto de ser consciente (el espejo), que será completo en "ser consciencia". Esto libera del pasado (memoria) y del futuro (expectativas), que son la carga del yo.
- Impasibilidad: La consciencia de ser es el espejo inmutable que no es afectado mínimamente por los reflejos. Entonces, cuando surja una emoción intensa o un problema (el "oleaje"), recordar ser el espejo (el soporte puro) y que la emoción ESTÁ sucediendo en la superficie, en la ficción. Permitir que el reflejo se mueva sin identificarse con él.
La práctica de esto lleva a la comprensión de la UNIDAD y a la paz: Vivir en lo efímero desde lo permanente, en el sueño desde la Consciencia. Así, disfrutar de la forma (el reflejo) sin olvidar que la esencia es la Presencia sin carga que la sostiene.
En esencia, ser la presencia IMPASIBLE (el espejo) que observa desde la consciente Quietud la historia limitada del yo y su mundo (el reflejo).
(cx306)
DIARIO EFÍMERO