El profeta Isaías anunciaba: "Y la virgen dará a luz" (Is 7,14) La Biblia dice: "Dará a luz al Emmanuel: Dios con nosotros" (Mt 1,23) La Biblia llama a la Santísima Virgen: "Llena de gracia" (Lc 1,28)
Isabel, inspirada por el Espíritu Santo, le dice: "Bendita eres entre las mujeres" (Lc 1,42) y la llama: "La madre de mi Señor" (Lc 1,43)
María dijo: "En adelante todas las generaciones me llamarán bienaventurada" Lc 1,48)
Ella fue la persona mas humilde. Nuestra Madre dijo: – Yo soy la esclava del Señor (Lc 1,38)
Jesús dijo: – He ahí a tu madre...y Juan se la llevó a su casa (Jn 19,27)
Puedes leer aquí la CARTA ENCÍCLICA «AD CAELI REGINAM» del Papa Pio XII:
SOBRE LA REALEZA DE LA SANTÍSIMA VIRGEN MARÍA Y LA INSTITUCIÓN DE SU FIESTA
La primer profecía que involucra a María en los planes de Dios, procede de Dios mismo. Así como Satanás utilizó a una mujer (Eva) para introducir el pecado en el mundo, Dios, por medio de una mujer (María) introducirá la salvación del género humano:
"Enemistad pondré entre ti y la mujer, y entre tu linaje y su linaje: él te pisará la cabeza mientras acechas tú su calcañar". Génesis 3,15.
Eva, Satanás (la serpiente), el linaje de la mujer (Jesucristo), son personas reales; la mujer (María), es también una persona real. Interpretar como algunos hacen que la mujer es simbólica y representa al pueblo de Israel o a la Iglesia es hacer violencia al texto bíblico y más cuando la mujer es anunciada en medio de Satanás y Jesucristo. ¿Sobre la base de qué criterio, el primer y tercer personaje son reales y el segundo es simbólico? ¡Absurdo!
La mujer de Génesis 3,15 no es simbólica, es una persona concreta, su nombre es María y así lo muestra toda la Biblia.
"Pues bien, el Señor mismo va a daros una señal: He aquí que una doncella está encinta y va a dar a luz un hijo, y le pondrá por nombre Emmanuel". Isaías 7, 14.
La mujer profetizada por Dios es anunciada con fe y esperanza por los profetas, María es la señal esperada que Dios mismo dará a la humanidad de que su Salvador ha llegado, "la que ha de dar a luz".
"Mas tú, Belén Efratá, aunque eres la menor entre las familias de Judá, de ti me ha de salir aquel que ha de dominar en Israel, y cuyos orígenes son de antigüedad, desde los días de antaño. Por eso él los abandonará hasta el tiempo EN QUE DÉ A LUZ LA QUE HA DE DAR A LUZ. Entonces el resto de sus hermanos volverá a los hijos de Israel". Miqueas 5, 1-2.
Una vez llegado Nuestro Salvador Jesucristo al mundo, no fue desechada como algunos piensan. María está a su lado, desde su nacimiento; presentación al templo Lc. 2, 33-35; primer milagro Jn. 2, 1-12; durante su predicación Mt. 12, 46-47; su muerte Jn.19, 25-27; ya resucitado con la Iglesia y los Apóstoles Hc.1,13-14 y lo está ahora en el cielo y al fin del mundo. María, la mujer de Génesis 3, 15; la señal dada por Dios de Isaías 7, 14 está también en el Apocalipsis:
"Una gran señal apareció en el cielo: una Mujer, vestida del sol, con la luna bajo sus pies, y una corona de doce estrellas sobre su cabeza; está encinta, y grita con los dolores del parto y con el tormento de dar a luz. Y apareció otra señal en el cielo: un gran Dragón rojo, con siete cabezas y diez cuernos, y sobre sus cabezas siete diademas. Su cola arrastra la tercera parte de las estrellas del cielo y las precipitó sobre la tierra. El Dragón se detuvo delante de la Mujer que iba a dar a luz, para devorar a su Hijo en cuanto lo diera a luz. La mujer dio a luz un Hijo varón, el que ha de regir a todas las naciones con cetro de hierro; y su hijo fue arrebatado hasta Dios y hasta su trono". Apocalipsis 12, 1-5.
Sin embargo, hay quienes no ven a María en ninguna parte de la Biblia y aseguran ser los verdaderos "cristianos", despreciando a la madre del Salvador.
"Jesús les respondió: Si fuerais ciegos, no tendríais pecado; pero, como decís: "Vemos" vuestro pecado permanece". Juan 9, 41.
UNA VERDADERA DEVOCIÓN A MARÍA SIEMPRE TE CONDUCE A CRISTO.
Después de todo, sus últimas palabras en la Biblia fueron: "Dice su madre a los sirvientes: HACED TODO LO QUE ÉL OS DIGA". Juan 2, 5.
Y ese, hoy es un mandato dado por María, para todo aquel que se precie de ser cristiano.
“La Madre de Dios no murió de enfermedad, porque ella por no tener pecado original no tenía que recibir el castigo de la enfermedad. Ella no murió de ancianidad, porque no tenía por qué envejecer, ya que a ella no le llegaba el castigo del pecado de los primeros padres: envejecer y acabarse por debilidad. Ella murió de amor. Era tanto el deseo de irse al Cielo donde estaba su Hijo, que este amor la hizo morir.
Unos catorce años después de la muerte de Jesús, cuando ya había empleado todo su tiempo en enseñar la religión del Salvador a pequeños y grandes, cuando había consolado tantas personas tristes y había ayudado a tantos enfermos y moribundos, hizo saber a los Apóstoles que ya se aproximaba la fecha de partir de este mundo para la eternidad.
Los Apóstoles la amaban como a la más bondadosa de todas las madres y se apresuraron a viajar para recibir de sus maternales labios sus últimos consejos, y de sus sacrosantas manos su última bendición.
Fueron llegando, y con lágrimas copiosas, y de rodillas, besaron esas manos santas que tantas veces los habían bendecido. Para cada uno de ellos tuvo la excelsa Señora palabras de consuelo y de esperanza. Y luego, como quien se duerme en el más plácido de los sueños, fue Ella cerrando santamente sus ojos; y su alma, mil veces bendita, partió a la Eternidad.
La noticia cundió por toda la ciudad, y no hubo un cristiano que no viniera a llorar junto a su cuerpo, como por la muerte de la propia madre. Su entierro más parecía una procesión de Pascua que un funeral. Todos cantaban el Aleluya con la más firme esperanza de que ahora tenían una poderosísima Protectora en el Cielo, para interceder por cada uno de los discípulos de Jesús.
En el aire se sentían suavísimos pero fuertes aromas, y parecía escuchar cada uno, armonías de músicas muy suaves. Pero, Tomás Apóstol, no había alcanzado a llegar a tiempo. Cuando arribó ya habían vuelto de sepultar a la Santísima Madre.
Pedro, – dijo Tomás- No me puedes negar el gran favor de poder ir a la tumba de mi madre amabilísima y darle un último beso a esas manos santas que tantas veces me bendijeron. Y Pedro aceptó.
Se fueron todos hacia el Santo Sepulcro, y cuando ya estaban cerca empezaron a sentir de nuevo suavísimos aromas en el ambiente y armoniosas músicas en el aire.
Abrieron el sepulcro y en vez de ver el cuerpo de la Virgen encontraron solamente… una gran cantidad de flores muy hermosas. Jesucristo había venido, había resucitado a Su Madre Santísima y la había llevado al Cielo.
Esto es lo que llamamos La Asunción de la Santísima Virgen María.
¿Y quién de nosotros, si tuviera el poder del Hijo de Dios, no hubiera hecho lo mismo con su propia Madre?”
Cuando ella fue la puerta de nuestra Redención, la estrella de nuestra mañana, la luz de Salvación.
Evangelio según San Lucas 1
30 Pero el Ángel le dijo: «No temas, María, porque Dios te ha favorecido.
31 Concebirás y darás a luz un Hijo, y le pondrás por Nombre Jesús;
Las Escrituras sagradas, muestran la importancia de María en la historia de la salvación al presentarla como el “Arca de la Nueva Alianza”, un cumplimiento de la prefiguración del Arca de la Alianza en el Antiguo Testamento.
Jesús, además de ser el nuevo Adán es considerado el “nuevo Moisés”, quien trajo un nuevo Éxodo. “Éxodo” significa “salida” o “viaje”. Moisés llevó a cabo el éxodo de Egipto a la tierra prometida y Jesús el éxodo de esta tierra al Paraíso en el cielo.
Así como el Arca de la Alianza fue pieza clave por la cual Dios guió a los Israelitas a la tierra prometida, María también es un elemento esencial en la historia del nuevo éxodo de Jesús.
¿QUÉ ERA EL ARCA DE LA ALIANZA?
Después de ser liberados de la esclavitud de Egipto y darles los 10 mandamientos, Dios pidió a Moisés y a su pueblo construir un santuario (la “Tienda del encuentro”) y, dentro de este, un Arca (“cofre” en hebreo) sobre el cual habitaría en medio de ellos (Ex 25, 8-22). Así, vemos que el Arca es lo siguiente:
El lugar donde Dios habitaba en la tierra. Ex 25, 22
El cofre donde se encontraban las tablas de los 10 mandamientos, algo de maná y la varilla de Aarón Heb 9,4.
Estaba hecha de “madera de acacia”, que es madera “incorruptible” según la traducción griega y la tradición judía (LXX: Ex 25,10).
Estaba cubierta completamente de oro para representar santidad absoluta (Ex 25,11)
El lugar donde la nube de la Gloria de Dios descendía (Ex 40, 34).
DAVID, LA DESAPARICIÓN DEL ARCA Y UNA PROMESA.
Ya en la tierra prometida, el rey David decide trasladar el Arca a Jerusalén para construirle un templo a Dios. Aquí se da un evento muy importante para los judíos: David recibe el Arca de la Alianza con danza y júbilo (2 Samuel 6).
Después de la deportación a Babilonia y la destrucción del Templo, el Arca se pierde y no ha sido encontrada desde entonces.
El segundo libro de los Macabeos nos dice que el profeta Jeremías la escondió, e hizo una profecía: el Arca no volvería a encontrarse hasta que la Gloria de Dios volviera a aparecer en la nube. 2 Mac 2,4-8.
Esta profecía se cumple en María, la nueva Arca.
MARÍA, EL CUMPLIMIENTO.
En su Evangelio, Lucas presenta a María como el cumplimiento y la reaparición de esa Arca de la Alianza con el lenguaje que utiliza. María pasa a ser el lugar donde Dios habita.
Veamos la comparación entre varios pasajes del Antiguo Testamento y del Evangelio de Lucas:Ver la tabla:
Lucas casi copia el versículo del Éxodo textualmente, excepto que intercambia la “nube” por el “Espíritu Santo” y a María por el santuario que contiene el Arca. Usa la misma acción para María: “cubrir con su sombra” (“epizkiazo” en griego).
El evangelista también utiliza el lenguaje en este episodio de David para darnos a entender que está haciendo una comparación continua, presentando a María como la nueva Arca.
Isabel tiene exactamente la misma reacción al ver a María que David tiene al ver el Arca: ambos se sienten indignos. Lucas reemplaza “Arca” por “madre”.
Al igual que David “dio saltos” con “aclamaciones” al ver el Arca, Juan en el vientre “dio saltos” e Isabel “aclamó en voz alta” al ver a la nueva Arca: María.
Lucas continúa el paralelo entre María y el Arca al decir que María se quedó en la casa de Zacarías -un sacerdote-, ubicada en los cerros de Judá. La casa de Obed-Edom –quien también era sacerdote- estaba ubicada en los cerros de Judá.
EL ARCA Y LA MUJER EN EL CIELO.
La mujer a punto de dar a luz en el libro del Apocalipsis que representa a María (ver p. 8-9) también nos dice mucho de la nueva Arca. El libro del Apocalipsis dice que, tanto el Arca de la Alianza como a la “Mujer” están presentes en el templo celestial (Ap 11,19 – 12,2).
Ambas son símbolos de una sola realidad: María. Y esto lo vemos porque san Juan hace una conexión explícita: presenta a ambas con la misma palabra: “apareció el Arca de la Alianza… apareció en el cielo una señal: una mujer…”. En griego la palabra es “ophthe”.
El don y la función, que ha recibido María de Dios, además de ser la madre de su Hijo, es ser también como una madre, para el pueblo de Dios y todos los hombres en general. {GÉNESIS 3,20: El hombre dio a su mujer el nombre de Eva, por ser ella la madre de todos los vivientes} {JUAN 19,26: Jesús le dijo: "Mujer, aquí tienes a tu hijo". Luego dijo al discípulo: "Aquí tienes a tu madre". Y desde aquella hora, el discípulo la recibió en su casa} {JUECES 5,7: Ya no había más jefes, no había ni uno solo en Israel, hasta que te levantaste tú, Débora, hasta que te levantaste tú, madre en Israel} {1 TIMOTEO 5,1: No reprendas a un anciano, sino exhórtalo como a un padre. Trata a los jóvenes como a hermanos, y a las ancianas como a madres,} {ROMANOS 16,13: Saluden a Rufo, el elegido del Señor, y a su madre, que lo es también mía;} {GÁLATAS 4,26: Pero hay otra Jerusalén, la celestial, que es libre, y ella es nuestra madre} {SALMO 45,17: Tus hijos ocuparán el lugar de tus padres, y lo pondrás como príncipes por toda la tierra} {ISAÍAS 51,2: Fíjense en su padre Abraham, y en Sara, que los dio a luz:} {ECLESIÁSTICO 15,2: Ella le saldrá al encuentro como una madre y lo recibirá como una joven esposa, lo alimentará con el pan de la inteligencia y le hará beber el agua de la sabiduría} {APOCALIPSIS 12,17: El Dragón, enfurecido contra la Mujer, se fue a luchar contra su descendencia, contra los que obedecen los mandamientos de Dios y poseen el testimonio de Jesús}
¿Qué pasará con aquellos, que de alguna manera, desprecien, ridiculicen, y rechacen la maternidad de María?
Esa gente es abominable, digna de condenación. {LUCAS 10,12: Les aseguro que en aquel Día, Sodoma será tratada menos rigurosamente que esa ciudad. 16: El que los escucha a ustedes, me escucha a mí; el que los rechaza a ustedes; me rechaza a mí; y el que me rechaza, rechaza a aquel que me envió}
La iglesia católica venera y recuerda a la Virgen María y a los santos cristianos, porque, así está escrito.
{PROVERBIOS 10,7: La memoria del justo es bendecida, pero el nombre del malvado se pudrirá}
{SALMO 112,6: El justo no vacilará jamás, su recuerdo permanecerá para siempre}
{LUCAS 1,48: Todas las generaciones me felicitarán}
{ECLESIÁSTICO 15,5: Ella lo exaltará por encima de sus compañeros y le abrirá la boca en medio de la asamblea. Él encontrará el gozo y la alegría y recibirá en herencia un nombre perdurable. 37,26: Un hombre sabio se gana la confianza de su pueblo y su nombre sobrevive para siempre. 39,9: Muchos alabarán su inteligencia, que nunca caerá en el olvido; su recuerdo no se borrará jamás y su nombre vivirá para siempre}
{SABIDURÍA 4,1: Es mejor no tener hijos y poseer la virtud, porque ella deja un recuerdo inmortal}
La gloria que tienen María y de los santos, proviene de Dios.
{JUAN 17,22: Yo les he dado la gloria que tú me diste, para que sean uno, como nosotros somos uno}
{ROMANOS 2,7: Él dará la Vida Eterna a los que por su constancia en la práctica del bien, buscan la gloria, el honor y la inmortalidad. 8,30: Y a los que predestinó, también los llamó; y a los que llamó, también los justificó; y a los que justificó, también los glorificó}
{SALMO 73,24: Me guiarás con tu consejo y después, me recibirás con gloria. 91,13: Estaré con él en el peligro, lo defenderé y lo glorificaré}
{PROVERBIOS 3,35: Los sabios heredarán la gloria, pero los necios cargarán con la ignominia. 4,9: Pondrá en tu cabeza una diadema de gracia, te obsequiará una corona de gloria}
{SABIDURÍA 5,16: Por eso, recibirán la espléndida diadema de las manos del Señor}
{COLOSENSES 3,4: Cuando se manifieste Cristo, que es nuestra vida, entonces ustedes aparecerán con él, llenos de gloria}
Si, es la voluntad de Dios.
{APOCALIPSIS 3,9: Obligaré a los de la Sinagoga de Satanás -que mienten, porque se llaman judíos y no lo son- a que se postren delante de ti y reconozcan que yo te he amado}
{SALMO 15,1: Señor, ¿quién se hospedará en tu Carpa?, ¿quién habitará en tu santa montaña? 4: El que no estima a quién Dios reprueba y honra a los que temen al Señor}
(Lc 1: 26-28 y Lc 1: 41-46)
Lecturas: Lc 1: 42 - 43 (min 01.37.50)
Lc 2: 5
Jesús es el Señor: Jn 19: 28 - Lc 6: 46 - Mt 1: 23 - 24
Mc 6:1- Los hermanos de Jesús
Mt 27:56 María, madre de Santiago y José [Jn 19:25]
Mc 3:16 Los hijos de Zebedeo; Santiago y Juan
Mc 3:18 Simón el cananeo
Mc 3: 31-ss
Ju 1:1 Judas, hermano de Santiago
1a Cor 15:15 ¿Cuántos hermanos tuvo Jesús?
Hechos 1: 15 (Los hermanos de San Pedro, ¿A quién se les llama hermanos?)
Jn 20:17 ¿Porqué Jesús los llama (y nos llama) hermanos?
Jn 19:26 María no tuvo mas hijos: Jesús entrega a la Madre al discípulo amado y a todo el género humano en su persona.
(min. 21.30) (min. 01.43.15)
Isaias 7: 14 El Mesías nacería de una virgen
Mateo 1: 21-ss.
La biblia dice: – Y la virgen dará a luz (Is 7,14) – Pero para ustedes María no es virgen.
La biblia dice: – Dará a luz al Enmanuel: Dios con nosotros (Mt 1,23) (Is 7,14) – Pero para ustedes ella no es su madre.
La biblia le dice: – Llena de gracia (Lc 1,28) – pero para ustedes ella no tiene ninguna gracia.
La biblia le dice: – Bendita eres entre las mujeres (Lc 1,42) – Pero para ustedes es más bendita Sara, Rut o Ester.
Le van diciendo a cualquiera por la calle: – Dios le bendiga – Pero a la madre del propio Señor Jesús no la quieren bendecir.
Isabel la llama: – La madre de mi Señor (Lc 1,43) – Pero ustedes la llaman: «Mujer pecadora y cualquiera.»
María dijo: – En adelante todas las generaciones dirán que soy feliz (o bienaventurada - Lc 1,48)– Pero para ustedes ella es una infeliz.
María dijo: – Yo soy la esclava del Señor (Lc 1,38) – Pero ustedes la llaman diosa.
María fue la persona mas humilde (Lc 1,38) – Ustedes están llenos de orgullo y sarcasmo.
A María le dice: – Y a ti misma una espada te atravesará el alma (Lc 2,35) – Pero ustedes no han sufrido nada por Cristo de lo que ella sufrió.
Jesús dijo: – He ahí a tu madre...y Juan se la llevó a su casa (Jn 19,27) – Pero ustedes ni si quiera la mencionan.
María estaba presente en la iglesia primitiva (Hc 1,14) – Ustedes la sacan de sus reuniones.
"Un hombre no es un verdadero cristiano si no tiene devoción por la Madre de Jesucristo".
San Juan Eudes
La Madre de Jesús merece un culto especial, por toda su vida de sacrificio y santidad.
Pero este culto no es de “latría” (es decir de adoración) que solamente podemos dar al único y verdadero Dios.
A María le damos un culto muy especial de veneración, “hiperdulía”.
Ella misma lo profetizo en casa de Isabel: “Desde ahora me llamarán bienaventurada todas las generaciones” (Lc 1,48).
Los buenos cristianos se alegran al cumplir esta profecía cada vez que invocan a la Madre de Jesús.
El concilio Vaticano II pide a los teólogos y predicadores: “que se abstengan de todo cuidado tanto de la falsa exageración cuanto de una excesiva mezquindad de alma, al tratar de la singular dignidad de la Madre de Dios” (LG 67).
Como diría nuestro pueblo:
“Ni exagerados ni mezquinos”, cuando tenemos que manifestar nuestro amor a María.
La Madre de Jesús es tan maravillosa que hay que glorificarla como lo que es: ¡la Madre de Dios!
A todo artista le encanta que alaben su obra.
Dios es el artista que ha hecho “obras grandes” en la Madre de Jesús y se alegra cuando nosotros la alabamos.
Si nosotros nos alegramos cuando alaban a nuestra madre, ¿cómo se gozará Jesús cuando ve que apreciamos y tenemos tan presente a su Madre santísima?
Este culto a la Madre de Dios lo ha vivido la Iglesia desde los comienzos, sobre todo a partir del concilio de Éfeso.
El concilio Vaticano II nos “enseña y amonesta a todos los hijos de la Iglesia que fomenten con generosidad el culto a la Santísima Virgen, particularmente litúrgico; que estimen en mucho las prácticas y los ejercicios de piedad hacia Ella recomendado por el magisterio en el curso de los siglos… y observen… lo que fue decretado acerca del culto a las imágenes de Cristo, de la Virgen y de los santos” (LG 67).
(Tomado de mi librito “La Madre de Jesús”)
Repetimos el lema de san Alfonso María de Ligorio:
“¡Viva Jesús mi amor y María mi esperanza!”
Dios te bendiga.
+ José Ignacio Alemany Grau, obispo
JESUCRISTO ES EL PRIMERO EN TODO!!!