Jesús es Dios
Jesús es Dios
Preguntas:
Protestantes como los "testigos de jehová" afirman que Jesús es un dios más pequeño y que no tiene todo el poder. Dicen "cuando estuvo en la cruz le prometió al ladrón que ese mismo día estaría con Él en la gloria del cielo, y que no pudo cumplir pues estuvo 40 días aquí.
Veamos que Jesús tiene todo el poder:
Mateo 28, 18
18. Jesús se acercó y les habló así: «Me ha sido dada toda autoridad en el Cielo y en la tierra.
Por esto no es correcto decir que "es un dios pequeño". El afirma que le ha sido dada "TODA autoridad en el Cielo y en la tierra". Por eso decimos que Èl es Dios. Y no puede ser un "dios pequeño", porque sería un dios distinto.
Él es el Dios todopoderoso. Esto también está escrito en Colosenses. No dice que reside un poco de la divinidad. Dice que es Dios pleno:
Colosenses 2, 9
9. Piensen que en él permanece toda la plenitud de Dios en forma corporal.
Santo Tomás lo afirma muy claramente en este pasaje:
Juan 20, 28
28. Tomás exclamó: «Tú eres mi Señor y mi Dios.»
Y no dice un "dios pequeño". Y por eso lo mataron.
Juan 5, 18
18. Y los judíos tenían más ganas todavía de matarle, porque además de quebrantar la ley del sábado, se hacía a sí mismo igual a Dios, al llamarlo su propio Padre.
No hay duda. Y por eso lo mataron: no creían que Él era Dios. En la epístola a los Hebreos leemos que Jesucristo es Dios (no un ángel) y que existía, incluso antes de la creación del mundo:
Hebreos 1, 5 - 13
5. En efecto, ¿a qué ángel le dijo Dios jamás: Tú eres mi Hijo, yo te he dado la vida hoy? ¿Y de qué ángel dijo Dios: Yo seré para él un Padre y él será para mí un Hijo?
6. Al introducir al Primogénito en el mundo, dice: Que lo adoren todos los ángeles de Dios.
7. Tratándose de los ángeles, encontramos palabras como éstas: Dios envía a sus ángeles como espíritus, y a sus servidores como llamas ardientes.
8. Al Hijo, en cambio, se le dice: Tu trono, oh Dios, permanece por siglos y siglos, y tu gobierno es gobierno de justicia.
9. Amas la justicia y aborreces la maldad; por eso, oh Dios, tu Dios te concedió una consagración real que es fuente de alegría, con preferencia a tus compañeros.
10. Y también leemos: Tú, Señor, en el principio, pusiste la tierra sobre sus bases, y los cielos son obra de tus manos.
11. Ellos desaparecerán, pero tú permaneces. Serán para ti como un vestido viejo;
12. los doblarás como una capa, y los cambiarás. Pero tú eres siempre el mismo y tus años no terminarán jamás.
13. A ninguno de sus ángeles dijo Dios: Siéntate a mi derecha hasta que ponga a tus enemigos como tarima de tus pies.
Veamos las lecturas donde dice que Jesús es Dios:
San Juan 10
30: Yo y el Padre somos una sola cosa.
31. Entonces los judíos tomaron de nuevo piedras para tirárselas.
32. Jesús les dijo: «He hecho delante de ustedes muchas obras hermosas que procedían del Padre; ¿por cuál de ellas me quieren apedrear?»
33. Los judíos respondieron: «No te apedreamos por algo hermoso que hayas hecho, sino por insultar a Dios; porque tú, siendo hombre, te haces Dios.»
34. Jesús les contestó: «¿No está escrito en la Ley de ustedes: Yo he dicho que son dioses?
35. No se puede cambiar la Escritura, y en ese lugar llama dioses a los que recibieron esta palabra de Dios.
36. Y yo, que fui consagrado y enviado al mundo por el Padre, ¿estaría insultando a Dios al decir que soy el Hijo de Dios?
37. Si yo no hago las obras del Padre, no me crean.
38. Pero si las hago, si no me creen a mí, crean a esas obras, para que sepan y reconozcan que el Padre está en mí y yo en el Padre.»
Isaías 7
14. El Señor, pues, les dará esta señal: La virgen concebirá y dará a luz un hijo a quien le pone el nombre de Emmanuel, es decir: Dios-con-nosotros.
San Mateo 1
18. Este fue el principio de Jesucristo: María, su madre, estaba comprometida con José; pero antes de que vivieran juntos, quedó embarazada por obra del Espíritu Santo.
19. Su esposo, José, pensó despedirla, pero como era un hombre bueno, quiso actuar discretamente para no difamarla.
20. Mientras lo estaba pensando, el Ángel del Señor se le apareció en sueños y le dijo: «José, descendiente de David, no tengas miedo de llevarte a María, tu esposa, a tu casa; si bien está esperando por obra del Espíritu Santo,
21. tú eres el que pondrás el nombre al hijo que dará a luz. Y lo llamarás Jesús, porque él salvará a su pueblo de sus pecados».
22. Todo esto sucedió para que se cumpliera lo que había dicho el Señor por boca del profeta:
23. La virgen concebirá y dará a luz un hijo, y le pondrán por nombre Emmanuel, que significa: Dios-con-nosotros.
24. Cuando José se despertó, hizo lo que el Ángel del Señor le había ordenado y tomó consigo a su esposa.
25. Y sin que hubieran tenido relaciones, dio a luz un hijo, al que puso por nombre Jesús.
Colosenses 2
8. Cuídense de que nadie los engañe con sabidurías o con cualquier teoría hueca, que no son más que doctrinas humanas; pues este es el camino del mundo, y no el de Cristo.
9. Piensen que en él permanece toda la plenitud de Dios en forma corporal.
San Juan 14
6. Jesús contestó: «Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida. Nadie va al Padre sino por mí.
7. Si me conocen a mí, también conocerán al Padre. Pero ya lo conocen y lo han visto.»
8. Felipe le dijo: «Señor, muéstranos al Padre, y eso nos basta.»
9. Jesús le respondió: «Hace tanto tiempo que estoy con ustedes, ¿y todavía no me conoces, Felipe? El que me ve a mí ve al Padre. ¿Cómo es que dices: Muéstranos al Padre?
10. ¿No crees que yo estoy en el Padre y que el Padre está en mí? Cuando les enseño, esto no viene de mí, sino que el Padre, que permanece en mí, hace sus propias obras.
11. Yo estoy en el Padre y el Padre está en mí. Créanme en esto, o si no, créanlo por las obras mismas.
San Mateo 3
16. Una vez bautizado, Jesús salió del agua. En ese momento se abrieron los Cielos y vio al Espíritu de Dios que bajaba como una paloma y se posaba sobre él.
17. Al mismo tiempo se oyó una voz del cielo que decía: «Este es mi Hijo, el Amado; éste es mi Elegido.»
Filipenses 2
5. Tengan unos con otros las mismas disposiciones que estuvieron en Cristo Jesús:
6. Él, siendo de condición divina, no se apegó a su igualdad con Dios, sino que se redujo a nada,
7. tomando la condición de servidor, y se hizo semejante a los hombres. Y encontrándose en la condición humana,
8. se rebajó a sí mismo haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte en una cruz.
9. Por eso Dios lo engrandeció y le dio el Nombre que está sobre todo nombre,
10. para que al Nombre de Jesús se doble toda rodilla en los cielos, en la tierra y entre los muertos,
11. y toda lengua proclame que Cristo Jesús es el Señor, para gloria de Dios Padre.
San Juan 5
17. Pero Jesús les respondió: «Mi Padre sigue trabajando, y yo también trabajo.»
18. Y los judíos tenían más ganas todavía de matarle, porque además de quebrantar la ley del sábado, se hacía a sí mismo igual a Dios, al llamarlo su propio Padre.
19. Jesús les dirigió la palabra: «En verdad les digo: El Hijo no puede hacer nada por su cuenta, sino sólo lo que ve hacer al Padre. Todo lo que haga éste, lo hace también el Hijo.
20. El Padre ama al Hijo y le enseña todo lo que él hace, y le enseñará cosas mucho más grandes que éstas, que a ustedes los dejarán atónitos.
21. Como el Padre resucita a los muertos y les da la vida, también el Hijo da la vida a los que quiere.
22. Del mismo modo, el Padre no juzga a nadie, sino que ha entregado al Hijo la responsabilidad de juzgar,
23. para que todos honren al Hijo como honran al Padre. El que no honra al Hijo, tampoco honra al Padre que lo ha enviado.
San Mateo 26
63. Pero Jesús se quedó callado. Entonces el sumo sacerdote le dijo: «En el nombre del Dios vivo te ordeno que nos contestes: ¿Eres tú el Mesías, el Hijo de Dios?»
64. Jesús le respondió: «Así es, tal como tú lo has dicho. Y yo les digo más: a partir de ahora ustedes contemplarán al Hijo del Hombre sentado a la derecha del Dios Todopoderoso, y lo verán venir sobre las nubes del cielo.»
Hechos 7
Durante el martirio de Esteban:
55. Pero él, lleno del Espíritu Santo, fijó sus ojos en el cielo y vio la gloria de Dios y a Jesús a su derecha,
56. y exclamó: «Veo los cielos abiertos y al Hijo del Hombre a la derecha de Dios.»
57. Entonces empezaron a gritar, se taparon los oídos y todos a una se lanzaron contra él. Lo empujaron fuera de la ciudad y empezaron a tirarle piedras.
58. Los testigos habían dejado sus ropas a los pies de un joven llamado Saulo.
59. Mientras era apedreado, Esteban oraba así: «Señor Jesús, recibe mi espíritu.»
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Resumen de lecturas
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