ALGUNAS SITUACIONES FRECUENTES QUE HAY QUE CORREGIR EN LA CATEQUESIS
Veamos una serie de errores que se producen con frecuencia en la tarea evangelizadora.
Pensar que la catequesis es una clase. Pensar que el catequista es el profesor y los niños son los alumnos.
Dedicar mucho tiempo a un solo aspecto olvidando los otros: Por ejemplo, nos centramos solo en la experiencia personal, pero no llegamos a la iluminación de la experiencia desde la palabra........
No convertir la reunión de catequesis en una hora de juegos, dinámicas o cantos.
Tener en cuenta que el catequista es una persona que esta en un proceso de discipulado, es decir que esta en un proceso de conversión permanente.
No dedicarse a "transmitir" solamente contenidos y normas, a memorizar y a repetir.
Si un catequista no hace oración por los niños, esta fallando en lo fundamental del proceso evangelizador.
Orar antes, en y después de cada encuentro y durante la semana de preparación. En ocasiones impedimos que el Espíritu de DIOS se haga presente en la reunión.
Muchos desconectan la catequesis de la vida y la reducen solo a ideas.
Conocer la realidad de los niños, su experiencia de vida, sus necesidades y dificultades. Los niños no son números, son personas con una historia de vida concreta.
Se trata de evangelizar, no de utilizar el tiempo del encuentro para hablar y tratar otros temas que nada tienen que ver con Cristo, con la fe y la experiencia de crecimiento espiritual.
Es necesaria una actitud de humildad, de paciencia y comprensión con los niños. Por eso es importante conocer la psicología del niño en la etapa del desarrollo en la que se encuentra.
A veces pensamos que uno tiene formulas mágicas para evangelizar y nos olvidamos que se trata de un proceso lento que requiere constancia, madurez, perseverancia, humildad y amor.
Se requiere tener la certeza que la fe en Cristo Jesús y la aceptación de que su mensaje transforma la vida de las personas.
Es necesario presentar a los pobres, débiles y necesitados como los preferidos de DIOS; Valorar la celebración de la Eucaristía y de la oración en comunidad; fomentar la inquietud por profundizar mas en la fe