Tal vez creas que no tienes falsas imágenes de Cristo, también los discípulos creían que ya lo conocían, pero ante cada experiencia tenían que volver a replantearse lo que hasta ahora pensaban tener claro: creen que ya lo conocen, pero de repente este hombre se levanta todavía adormilado en medio de la tormenta y le manda al viento y al mar embravecido que se aquieten, así mueve las bases de los discípulos y de nuevo ellos se preguntan: "¿Quién es?"
Luego llega la transfiguración y de nuevo la cuestión: "¿Quién es?" Para que posteriormente, en el momento doloroso de la cruz se resquebrajen todas las seguridades y vuelva a surgir: "¿Quién es?". Y lo más hermoso de nuestra vida cristiana y especialmente de nuestra vida religiosa es eso, Jesús es el que está siempre por conocer.
San Ignacio de Antioquia, obispo y mártir del circo Romano en el año 107, cuando iba camino al martirio decía: "ahora empiezo a ser hombre, empiezo a ser discípulo", en ese momento antes de entregar su vida por Cristo, aún sentía que estaba empezando. Dichoso el sacerdote, el religioso, la religiosa, dichoso todo cristiano que después de 20, 30 o 50 años, un día se queda mirando con admiración, con cierta perplejidad el Evangelio y dice: "Estoy empezando a conocer a mi Señor, estoy empezando a conocer a mi Maestro".
Dichoso aquel que cree que Cristo es más de lo que puede comprender, que es Aquel de quien siempre se puede aprender, al cual nunca poseo totalmente, Aquel que siempre es nuevo, siempre es actual, siempre resplandece. Cristo siempre es más y tengo que conocerlo una y otra vez. Cada cosa de mi vida me lleva a descubrirlo de otro modo, como cada cosa de mi vida me lleva a conocerme un poco más: Cristo es el Camino, la Verdad y la Vida.
Genesis 14,18; Hebreos 5,1-3; Hebreos 7,11-12; Hebreos 7,18; Lucas 22,19-20
Génesis 14,18 "Entonces Melquisedec, rey de Salem, presentó pan y vino, pues era sacerdote del Dios Altísimo"
Hebreos 5,1-3 "Porque todo Sumo Sacerdote es tomado de entre los hombres y está puesto en favor de los hombres en lo que se refiere a Dios para ofrecer dones y sacrificios por los pecados; 2. y puede sentir compasión hacia los ignorantes y extraviados, por estar también él envuelto en flaqueza. 3. Y a causa de esa misma flaqueza debe ofrecer por los pecados propios igual que por los del pueblo".
Hebreos 7,11-12 "Pues bien, si la perfección estuviera en poder del sacerdocio levítico - pues sobre él descansa la Ley dada al pueblo -, ¿Qué necesidad había ya de que surgiera otro sacerdote a = semejanza de Melquisedec, = y no «a semejanza de Aarón»? 12. Porque, cambiado el sacerdocio, necesariamente se cambia la Ley".
Hebreos 7,18 "De este modo queda abrogada la ordenación precedente, por razón de su ineficacia e inutilidad"
Lucas 22,19-20 "Tomó luego pan, y, dadas las gracias, lo partió y se lo dio diciendo: Este es mi cuerpo que es entregado por vosotros; haced esto en recuerdo mío.» 20. De igual modo, después de cenar, la copa, diciendo: «Esta copa es la Nueva Alianza en mi sangre, que es derramada por vosotros".
1) Según el orden de Melquisedec. Atributos: pan, el vino, atributos de rey y sacerdote
Génesis 14,18 "Entonces Melquisedec, rey de Salem, presentó pan y vino, pues era sacerdote del Dios Altísimo"
Hebreos 7,11 "¿Qué necesidad había ya de que surgiera otro sacerdote a = semejanza de Melquisedec, = y no «a semejanza de Aarón»?"
2) Es tomado de entre los hombres
Hebreos 5,1 "Porque todo Sumo Sacerdote es tomado de entre los hombres y está puesto en favor de los hombres en lo que se refiere a Dios"
3) Ofrece dones y sacrificios por los pecados del pueblo y los personales
Hebreos 5,1 "Para ofrecer dones y sacrificios por los pecados"
4) Es por elección y llamado de Dios, nadie se la da a si mismo o se autonombra
Hebreos 5,4-5 "Y nadie se arroga tal dignidad, sino el llamado por Dios, lo mismo que Aarón. 5. De igual modo, tampoco Cristo se apropió la gloria del Sumo Sacerdocio, sino que la tuvo de quien le dijo: Hijo mío eres tú; yo te he engendrado hoy"
5) No se recibe por carnal sucesión de padres a hijos, como el de Aarón
Hebreos 7,16 "instituido, no según la regla de una prescripción carnal, sino según la pujanza de una vida indestructible"
6) Dura eternamente en la misma persona
Hebreos 5,6; 7,17 "Tú eres sacerdote para siempre, según el orden de Melquisedec."
7) Implica un juramento
Ello significa que se trata de un sacerdocio más excelente que el de Aarón, y de que se introduce una economía religiosa más perfecta (v.22; cf. Mt 26:28)
Hebreos 7,20 "Y por cuanto no fue hecho sin juramento — pues aquéllos fueron constituidos sacerdotes sin juramento, 21 mas éste lo fue con juramento, por el que le dijo: "Juró el Señor y no se arrepentirá: Tú eres sacerdote para siempre"
8) Es una Ordenación Sacerdotal
Hebreos 7,18 "De este modo queda abrogada la ordenación precedente, por razón de su ineficacia e inutilidad"
Lucas 22,19 "Haced esto en recuerdo mío" (εις την έμήν άνάμνησιν)
1 Corintios 11,24-25 "y después de dar gracias, lo partió y dijo: «Este es mi cuerpo que se da por vosotros; haced esto en recuerdo mío.»25. Asimismo también la copa después de cenar diciendo: «Esta copa es la Nueva Alianza en mi sangre. Cuantas veces la bebiereis, hacedlo en recuerdo mío.»
Con ella Cristo ordenó sacerdotes a los apóstoles y les preceptuó que ellos y sus sucesores ofreciesen el sacrificio eucarístico. Aquí esta "memoria" es "anunciar la muerte del Señor" (1 Cor 11:26) al renovar su mismo sacrificio redentor: la nueva y eterna alianza.
9) Necesita una imposición de manos según sucesión Apostólica
Hechos 14,23 "Designaron presbíteros en cada Iglesia y después de hacer oración con ayunos, los encomendaron al Señor en quien habían creído".
Hechos 16,4 "Conforme iban pasando por las ciudades, les iban entregando, para que las observasen, las decisiones tomadas por los apóstoles y presbíteros en Jerusalén".
1 Timoteo 4:14 "No descuides el carisma que hay en ti, que se te comunicó por intervención profética mediante la imposición de las manos del colegio de presbíteros".
2 Timoteo 1,6 "Por esto te recomiendo que reavives el carisma de Dios que está en ti por la imposición de mis manos".
Tito 1,5 "El motivo de haberte dejado en Creta, fue para que acabaras de organizar lo que faltaba y establecieras presbíteros en cada ciudad, como yo te ordené".
10) También se dice de este nuevo sacerdocio que, mediante él, entramos en una "esperanza mejor," pudiendo "acercarnos a Dios" con esa segura confianza que nace del perdón y de sentirse plenamente reconciliados con El (Heb 7,19; cf. Rom 5:1-2; 8:14-15; Ef 2:18).
Juan 20,21-23 "Jesús les dijo otra vez: «La paz con vosotros. Como el Padre me envió, también yo os envío.»22. Dicho esto, sopló sobre ellos y les dijo: «Recibid el Espíritu Santo.23. A quienes perdonéis los pecados, les quedan perdonados; a quienes se los retengáis, les quedan retenidos.»
Consecuencia de esa permanencia indefectible de Cristo en el ejercicio de sus funciones sacerdotales, y que ha de servirnos de gran consuelo a los cristianos, es su poder para salvar "perfectamente" a cuantos lo toman por mediador para acercarse a Dios, siempre viviente para "interceder" por ellos. Santo Tomás explica esta "intercesión" perpetua de Cristo a favor nuestro en el sentido de que en el cielo está continuamente mostrando al Padre su santa humanidad, ofrecida e inmolada por nosotros, al sacrificio de la cruz y a su eficacia inagotable, al mismo tiempo que mantiene en su alma, a vista del Padre, el deseo ardiente de nuestra salvación que siempre tuvo.
Él es el auténtico mediador entre Dios y los hombres
Jesús es sacerdote, profeta y rey. En el bautismo Jesús es ungido por el Padre como sacerdote que vive en comunión con Dios, como profeta, que conoce e interpreta la historia desde la óptica de Dios y habla en su nombre, y como rey que, en cuanto Hijo de Dios, vive en libertad.
Jesucristo puede presentarse ante el Padre y suplicar por sus hermanos los hombres. Es el verdadero, el único, el «Sumo Sacerdote según el orden de Melquisedec» (Hb 5, 10; 6, 20). Es el auténtico «mediador entre Dios y los hombres» (1 Tm 2, 5), como explica el Catecismo (1544-1545).
Jesús es el sacerdote que se ofrece como víctima, es el Hijo de Dios e Hijo de los hombres. El Padre, desde el cielo, mira a su Hijo, el Cordero que quita el pecado del mundo, el Sumo Sacerdote que se compadece de sus hermanos.
Y aunque Jesús nunca se proclamó a sí mismo como sacerdote ni los evangelistas tampoco le dan ese título, su sacerdocio es el tema central de la Carta a los Hebreos. En esta carta, Jesús es presentado como el Gran Sacerdote de la Nueva Alianza.
Es más, es sobre todo en la calidad de sacerdote, como Jesús aparece sentado a la diestra del Padre: “Este es el punto capital de cuanto venimos diciendo, que tenemos un sumo sacerdote tal, que se sentó a la diestra del trono de la Majestad en los cielos” (Hb 8,1).
Jesús es profeta pues es la mismísima Palabra de Dios encarnada a los hombres; y Él es consciente de su profetismo cuando dice de Él mismo que nadie es profeta en su propia tierra (Mc 6, 1-6) y más tarde comenta con sus discípulos que no conviene que un profeta muera fuera de Jerusalén (Lc 13, 33).
Hay varios ejemplos en los que vemos que la dignidad profética de Jesús. Veamos algunos.
Tras la multiplicación de los panes escuchamos de labios de la multitud la exclamación: “Este es sin duda el profeta que iba a venir al mundo” (Jn 6, 14).
Y la gente también decía: “Un gran profeta ha surgido entre nosotros… Y lo que se decía de él, se propagó por toda la Judea y por toda la región circunvecina” (Lc 7, 16-17).
Luego vemos también que la samaritana se impresionó al ver cómo Jesús conoce su vida y dirá igualmente: “Señor, veo que eres un profeta” (Jn 16, 19).
También los dos discípulos que caminan hacia Emmaus dirán al peregrino: ¿Tú eres el único que vive en Jerusalén y no sabes lo que ha pasado aquí estos días? Lo de Jesús Nazareno, que llegó a ser profeta poderoso en obras y palabras ante Dios y todo el pueblo (Lc 24, 18).
Jesús es rey o es el ungido (el Cristo o el Mesías). Jesús tenía clara conciencia de ser el Hijo unigénito del Padre, el Mesías esperado, el Salvador del mundo. “Tú lo has dicho, soy rey”, le dice Jesús a Poncio Pilatos (Mt 27,11).
Dios “ha enviado su Palabra a los israelitas dándoles un mensaje de paz por medio de Jesús, el Mesías, que también es el Señor de todos” (Hch 10, 36).
Cristo es Rey y Señor del Universo. Por haber sido obediente hasta la muerte y haberse hecho servidor de todos, fue exaltado por el Padre, que sometió a Él todas las cosas.
Jesús es Rey, aunque su realeza no tiene nada que ver con el concepto de rey que tenemos y vemos en el ámbito humano; bien lo dijo Jesús: “Mi reino no es de este mundo (Jn 18, 36).
Y san Pedro reconoce, por inspiración divina, que Jesús es el mesías aunque inicialmente no había entendido cómo era la realeza de Jesús: “Tú eres el Cristo (el mesías, el rey), el hijo del Dios vivo” (Mt, 16,13).
Jesús es un rey que ha venido a servir y reconocemos su dignidad real cuando le decimos SEÑOR a Jesús.
Min 27:20: Jesucristo es Dios
Efesios 4: 4-ss : Existe un solo Dios
Mateo 28:18: Jesucristo tiene todo Poder, toda Autoridad, en el Cielo y en la Tierra
Juan 20: 28: "Mi Señor, y mi Dios"
Colosenses 2: 9: "Porque en Él mora corporalmente Toda la plenitud de la Cualidad Divina"