La Santísima Trinidad
Solemnidad: 16 de junio
La Santísima Trinidad
Solemnidad: 16 de junio
En el capítulo Sexto del Libro de Isaías se narra la visión que este profeta tuvo acerca de su vocación. Hay dos alusiones a la Santísima Trinidad. Primero, cuando los serafines se decían entre sí: Santo, Santo, Santo, el Señor de los Ejércitos
.. Qué hermoso cuando San Pablo expresa para despedirse en su Segunda Carta a los Corintios (2 Co 13, 13), que a veces se repiten al principio de la Misa, hablan explícitamente de la Santísima Trinidad. La gracia del Señor Jesucristo, el amor del Padre y la comunión del Espíritu Santo sean con todos vosotros.
Cuando estamos en la Santa Misa, estamos en la misma presencia de la Santísima Trinidad.
El 16 de junio celebramos la solemnidad de la Santísima Trinidad, donde recordamos el dogma fundamental del cristianismo. Consiste en la creencia de que Dios es uno y trino, es decir, es una unidad conformada por tres personas divinas relacionadas entre sí: el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo.
La Santísima Trinidad
01. HAY UN SOLO DIOS VERDADERO.
01,1. «La Santa Iglesia Católica, Apostólica y Romana cree y confiesa que hay un solo Dios verdadero» [01].
Dice la Biblia: «Así habla Yahvé...; no hay otro Dios fuera de mí» [02].
Isaías 43,11: Yo, yo soy Yahvé, y nadie salva fuera de mí.
Y San Pablo: «Sabemos que hay un solo Dios» [03].
Sólo puede haber un Dios verdadero. Si hubiera más, o uno mandaría sobre los demás -y éste sería el único Dios verdadero-, o serían independientes unos de otros.
Pero esto es imposible, porque el Dios verdadero tiene que tener dominio absoluto sobre todo lo que existe fuera de Él. Si no, no lo podría todo. Y Dios -como demuestran los filósofos- Dios lo puede todo [04].
02.- EN DIOS HAY TRES PERSONAS DISTINTAS.
02,1. Un solo Dios verdadero en tres personas distintas. Donde se revela claramente el misterio Trinitario es en: «Id y enseñad a todas las gentes, bautizándolas en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo» [05].
Aunque la palabra Trinidad no está en la Biblia, está la doctrina: Nuestro Señor lo enseña: "bautizad en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo". La palabra Trinidad es una palabra con la que designamos la verdad del misterio.
El dogma de la Santísima Trinidad fue definido en 1215 por el IV Concilio de Letrán.
Dios es uno en esencia y trino en personas.
No es lo mismo «esencia» que «persona».
Esencia es aquello por lo que algo «es lo que es», sin lo cual sería otra cosa, no sería ese ser. «Esto es así por su esencia».
No es persona cualquier ser. Pero, si ese ser es inteligente, es una persona. «Persona es todo sujeto racional» [06].
Nosotros somos personas porque somos seres racionales. Dios es persona, porque es racional.
Dios es Espíritu y no tiene cuerpo. Pero para ser persona no se necesita tener cuerpo: se debe tener Voluntad, Razón y Libertad.
Que en un ser haya tres personas es un misterio, pero no una contradicción.
La contradicción sería ser un solo Dios y tres dioses al mismo tiempo.
Las tres personas: el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo, las tres son Dios. El Padre es Dios. El Hijo es Dios. El Espíritu Santo es Dios.
«”Dios es amor”, por eso es trinitario; porque el amor reclama alteridad, necesita otra persona a quien amar. Por eso en Dios hay tres personas» [07].
Si, como dice San Juan, Dios es amor, no le puede faltar nada que le sea esencial. Es decir, necesita ALGUIEN a quien amar desde toda la eternidad [08].
Esto ilumina el misterio de la Santísima Trinidad. «La persona supone relación» [09].
El dogma de la Santísima Trinidad
Acerca de Dios sabemos cosas que, a primera vista, parecen contradictorias porque estamos afirmando que Dios es uno y estamos afirmando que el Padre es Dios, el Hijo es Dios y el Espíritu Santo es Dios.
Entonces si el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo son Dios, cada uno de ellos es Dios. ¿Entonces tenemos tres dioses? No, porque Dios es uno.
Quiere decir que necesitamos una terminología para referirnos a lo que tiene que ver con la unidad y necesitamos una terminología para referirnos a lo que tiene que ver con la trinidad y eso nos lo brinda la Teología.
Entonces cuando hablamos de unidad las palabras claves son: esencia, naturaleza, sustancia.
Esas son las palabras que hablan de unidad. Es decir que en Dios hay una sola esencia, hay una sola naturaleza y, lo que es más importante, hay una sola sustancia.
Cuando nosotros hablamos de trinidad entonces el vocabulario nos va a hablar de personas, qué es lo mismo que decir hipóstasis y el vocabulario nos va a hablar también de relaciones entre estas Divinas Personas.
Ese es el vocabulario básico que se tiene que manejar al referirse a la Trinidad. Hay una esencia. Hay una naturaleza. Hay una sustancia. Hay tres personas. Hay tres hipóstasis. Y hay relaciones entre las personas.
¿Cómo afirmamos esto? De la siguiente manera: Piensa que el Padre engendra al Hijo. Pero este modo de engendrar es muy singular:
El Padre se piensa a Sí mismo y concibe Su propia imagen. Su idea de sí mismo, que es el Verbo Eterno, igual al Padre en todo, pero es otra Persona. Y el Padre, viendo su imagen, la ama. Y esa imagen ama al Padre. Y ese Amor es la tercera Persona de la Trinidad: el Espíritu Santo.
Esto es un MISTERIO que debemos admirar (nos dicen los Padres de la Iglesia) y no debemos escrutar, porque es imposible que lo comprendamos.
Podemos tratar de comprenderlo así: Nosotros estamos hechos a imagen y semejanza de Dios. Nos podemos comparar con Dios.
Dios es: Padre, Hijo y Espíritu Santo. Tres Personas distintas y un solo Dios verdadero. El Padre es Dios. El Hijo es Dios. El Espíritu Santo es Dios. Pero no son tres dioses, sino Uno solo: Uno en esencia, Trino en Personas.
Nos podemos comparar con Dios. Mi entendimiento (que comprende las cosas) soy yo. Mi memoria (que recuerda) soy yo. Mi voluntad soy yo. Tres facultades. Tres potencias distintas una de otra, pero un solo yo. También es un misterio.
El Padre le da al hijo todo lo que el Padre tiene. Eso es lo que queremos decir con este engendrar. El Padre le da, le comunica al Hijo todo lo que el Padre ES.
La clave está en esta palabra "TODO". Porque si el Padre le da al Hijo, TODO quiere decir que no hay nada que sea del Padre y que no sea del Hijo. Por consiguiente, la esencia del Padre es la misma esencia del Hijo. La naturaleza del Padre es la naturaleza del Hijo. La sustancia del Padre es la sustancia del Hijo.
Pero ahora hagámonos una pregunta: ¿El Padre le puede dar al Hijo el ser Padre?
Esa es la pregunta fundamental. Y tenemos que responder: NO. Porque porque si el Padre le diera al Hijo el ser Padre, entonces el Hijo se engendraría a sí mismo, lo cual es absurdo. Entonces hay algo que el Padre no le puede dar al Hijo, y es que el Padre es el que engendra y el Hijo es el engendrado. Nada se opone a que el Padre le dé al Hijo la esencia, le dé la naturaleza, le dé la sustancia. De tal manera que no hay una sustancia para el Padre y una sustancia para el Hijo. No hay una naturaleza para el Hijo y otra naturaleza para el Padre. Es la misma naturaleza.
Pero el Padre no le puede dar al Hijo el ser Padre. Entonces quiere decir que entre ellos hay una diferencia. Pero la diferencia es solo de relación. Esta es la idea fundamental del enunciado católico de la Trinidad.
Y de forma más completa: La diferencia entre las divinas personas es sólo de relación.
¿Qué quiere decir? Que el Padre le ha dado al Hijo todo lo que es del Padre. No hay nada que el Padre tenga y que el Hijo no tenga, excepto el hecho de que el Padre, es el Padre. Porque el Padre no le puede dar al Hijo el ser padre, porque entonces el Hijo se engendraría a sí mismo. Y lo mismo vamos a decir entre el Padre y el Hijo y el Espíritu Santo.
Sabemos que hay amor en la Trinidad. Es una de las operaciones propias del Espíritu, que hay amor. Entonces ese amor necesariamente tiene uno que ama y uno que es amado. Entonces se puede decir que el Padre ama y que el Hijo es amado. Se puede decir que el Hijo ama y el Padre es amado.
Y ese amor que existe, es propio de la sustancia, es propio del ser, es propio de la esencia de Dios. Pero ese amor, no es el Padre. Porque para que ese amor exista tiene que existir el Hijo. Ese amor no es el Hijo. Por que para que ese amor exista en el Hijo tiene que existir el Padre.
Entonces. el amor que hay en la Trinidad es distinto del Padre y del Hijo y procede del Padre y del Hijo.
En ese amor no hay límite: el modo como el Padre ama al Hijo, es infinito. El modo como el Hijo ama al Padre es infinito. Ese amor no tiene límite. Por consiguiente, podemos decir que todo el amor que hay en la Trinidad, es tan grande como la Trinidad.
Todo el amor que hay en la Trinidad, es decir que hay en Dios, es del tamaño de Dios. Porque si no fuera del tamaño de Dios no sería un amor perfecto. Entonces, ese Amor infinito que existe en la Trinidad y que es del tamaño de Dios y que claramente procede del Padre y del Hijo (porque sin el Padre y el Hijo no se daría ese Amor) ese Amor es al que llamamos Espíritu Santo.
Y como ese Amor no tiene reserva alguna en el Padre, como ese Amor no tiene reserva alguna en el Hijo, pues ese Amor es del tamaño del Padre y del Hijo: es un Amor de entrega total. Pero ese Amor no puede ser igual al Padre. Ese Amor no puede ser igual al Hijo. Entonces tiene que ser otra divina persona. Y esa divina persona es a quien llamamos el Espíritu Santo.
Entonces entre el Espíritu Santo y el Padre y el Hijo no hay diferencia de esencia. No hay diferencia de naturaleza. No hay diferencia de sustancia.
Pero, claramente, si hay una diferencia de relación. Y esa es la manera como enunciamos el Dogma de la Santísima Trinidad.
Tal vez la dificultad más grande cuando se trata de la Trinidad está en el hecho de que no hay nada que se pueda, propiamente, comparar con el ser mismo de Dios. No tenemos una comparación que podamos decir "es esto exactamente". Eso no existe. Y esto es lo que hace complicadas las cosas. Pero también es lo que nos llama a elevar nuestro corazón, a elevar nuestro pensamiento y a elevar nuestra acción de gracias. Porque ese Dios, infinito en su bondad en su sabiduría, en su poder, es el que se ha dado a conocer a nosotros. Alabanza a su Santísimo Nombre.
Gracias a la iluminación del Espíritu en la sabiduría de los Padres de la Iglesia y de los grandes teólogos de todos los tiempos confirmamos esta profesión de fe como verdad revelada que asentimos libremente con devoción y piedad firme. Pero esto no es una cuestión mental, no es un discernimiento de conceptos, sino una experiencia profunda de fe en la que el hombre responde al Dios que se ha revelado en la historia como Padre, Hijo y Espíritu Santo.
Pero no olvidemos que nuestro Dios seguirá siendo un Misterio, no porque no se pueda conocer o acceder a él, sino porque seguirá atrayéndonos en la sorpresa de sus acciones siempre a favor de la humanidad y de la mantención de esta obra maravillosa de su creación. Dejémonos sorprender por el Dios del amor, no te cierres a su acción salvífica, déjate confrontar por tu religiosidad poco comprometida, quizás termines como terminaron tantos santos sabios y grandes teólogos que escrutaron mucho el misterio de Dios, postrado y alabando: “Señor, dueño nuestro, ¡Qué admirable es tu nombre en toda la tierra!”
03.- LAS TRES PERSONAS SON: PADRE, HIJO Y ESPÍRITU SANTO.
03,1. El Padre es Dios: nos ama y nos ha hecho sus hijos.
El Hijo es Dios: nos ha salvado muriendo por nosotros.
El Espíritu Santo es Dios: nos ayuda con su gracia a ser buenos cristianos.
03,2. Con la sola razón podemos llegar a conocer algo de Dios: su eternidad, su omniperfección. Pero con la sola razón no podemos llegar a conocer la vida íntima de Dios (la Trinidad) [10]. La Trinidad es un misterio, revelado por Dios que aceptamos como dogma de fe, revelado por Dios.
«Como el Padre no tiene cuerpo, el Hijo sólo puede proceder del Padre de una manera espiritual. (...) En el Credo Niceno constantinopolitano que utiliza frecuentemente la liturgia de la Iglesia, y que procede del siglo IV, confesamos que el Hijo es (...) «engendrado, no creado». (...) Con esto se quiere dar a entender que el Hijo procede del ser del Padre, y no como todas las demás cosas (...) que son criaturas, creadas en el tiempo» [11].
«El Credo de los Apóstoles se compuso en los primerísimos tiempos de la Iglesia, cuando se quiso retener claramente lo que constituye la fe de los cristianos» [12].
La Tercera Persona es el Amor que brota entre las dos Primeras Personas.
El Padre, conociéndose a sí mismo, da lugar al Hijo; y del amor entre ambos procede el Espíritu Santo.
Sin embargo las tres Personas son simultáneas en el tiempo, porque las Tres son eternas.
04.- EL PADRE ES DIOS.
Dios es espíritu:
San Juan 4
23. Pero llega la hora, y ya estamos en ella, en que los verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu y en verdad.
24. Entonces serán verdaderos adoradores del Padre, tal como él mismo los quiere. Dios es espíritu, y los que lo adoran deben adorarlo en espíritu y en verdad.»
05.- EL HIJO ES DIOS.
05,1. La Segunda Persona de la Santísima Trinidad procede del Padre, de quien recibe su naturaleza (como todo hijo de su padre), pero no es posterior a Él en el tiempo.
Es procedencia de origen, no de tiempo.
Podemos ilustrarlo con un ejemplo. Si yo enciendo la luz de mi cuarto, de noche, veo simultáneamente mi mano y la sombra de ella sobre la mesa. La sombra está originada por mi mano, pero veo las dos simultáneamente. No hay prioridad en el tiempo. La sombra y la mano aparecen ante mis ojos simultáneamente, aunque la sombra está originada por la mano.
El Hijo procede del Padre por «una generación puramente espiritual, como es la generación del entendimiento» [13].
Lo mismo que del pensamiento humano procede la palabra humana, de la mente de Dios-Padre brota la Segunda Persona de la Santísima Trinidad. La palabra procede del entendimiento, lo mismo que el Hijo procede del Padre.
Por eso al Hijo se le llama Verbo = Palabra. (Evangelio según San Juan 1, 1)
El Hijo procede del Padre, pero no es posterior al Padre. Son eternos.
06.- EL ESPÍRITU SANTO ES DIOS.
06,1. Dijo Cristo: «Os es conveniente que yo me vaya, porque si no me voy no vendrá con vosotros el Consolador (o Paráclito); pero si me voy, os lo enviaré» [14].
La realidad del Espíritu Santo está patente en el Evangelio:
Jesús fue concebido por el Espíritu Santo en el seno de María [15].
Iluminó a Isabel y Simeón a descubrir a Jesús como Mesías [16].
Llevó a Jesús al desierto [17].
Jesús promete enviárnoslo [18]. Etc., etc.
El Espíritu Santo es también una Persona Divina, por lo tanto debe recibir la misma adoración y honor que las otras dos.
Los Testigos de Jehová niegan que el Espíritu Santo sea Persona Divina; sin embargo, la Sagrada Escritura da al Espíritu Santo atributos de Dios: Omnisciencia [19], omnipresencia [20], omnipotencia [21].
El Espíritu Santo es el poder activo de Dios; es Dios en acción [22].
Dice Jesucristo que el Espíritu Santo nos inspira [23], nos enseña [24] y nos guía [25].
Y San Lucas que el Espíritu Santo nos ordena [26], y que mentir al Espíritu Santo es mentir a Dios [27].
San Juan dice que nos inspira [28], y nos consuela [29].
San Pablo dice que es dador de la vida [30], que nos santifica [31] e intercede por nosotros [32].
El Espíritu Santo nos ayuda a comprender mejor lo que Jesús nos dijo, y nos da fuerza para seguir al Señor.
En el Credo del Concilio Niceno-Constantinopolitano se dice que el Espíritu Santo procede del Padre: ex Patre. Esta fórmula significa que tiene la misma naturaleza del Padre, es decir, que es Dios como el Padre.
El Espíritu Santo se manifestó visiblemente en el bautismo de Cristo, en el río Jordán, en forma de paloma. Y el día de Pentecostés a los apóstoles, reunidos en el Cenáculo, en forma de lenguas de fuego.
Cuando vivimos en gracia de Dios, tenemos la gracia santificante que nos hace templos vivos del Espíritu Santo [33]. Él habita en nosotros y nos llena de sus dones. Sin su inspiración y ayuda, nada bueno podemos hacer.
Dice Jesucristo que el pecado contra el Espíritu Santo no se perdona. Los teólogos lo interpretan como la voluntad de no querer arrepentirse. Y Dios no puede perdonar a quien no quiere arrepentirse [34].
Quien «rechaza la gracia de Dios y voluntariamente se obstina en su maldad, es imposible que, mientras permanezca en esas disposiciones, se le perdone su pecado» [35].
«Semejante endurecimiento puede conducir a la condenación final y a la perdición eterna» [36].
06,2. El Catecismo habla de los Dones del Espíritu Santo, que son disposiciones permanentes que hacen al hombre dócil para seguir los impulsos del Espíritu Santo. Son siete:
Don de Sabiduría: Es un gusto especial para lo espiritual.
Don de Entendimiento: Es una gracia del Espíritu Santo para comprender la Palabra de Dios y profundizar en las verdades reveladas.
Don de Consejo: Es una luz para saber en cada momento lo que es la voluntad de Dios. Nos ayuda a obrar rectamente.
Don de Ciencia: Nos hace saber distinguir entre lo verdadero y lo falso en orden a la vida eterna.
Don de Fortaleza: Es una fuerza especial para obrar valerosamente lo que Dios quiere de nosotros, y sobrellevar las contrariedades de la vida.
Don de Piedad: Es un afecto filial a Dios como Padre, y a los hermanos como hijos del mismo Padre.
Don de Temor de Dios: Es una humilde actitud de temor a ofender a Dios, reconociendo nuestra debilidad.
«Los dones del Espíritu Santo son unas gracias especiales y permanentes que potencian nuestras virtudes cristianas y nos hacen reaccionar más en sintonía con Dios» [37].
Además de los dones del Espíritu Santo, están los frutos. Son: amor, alegría, paz, bondad, etc.
07.- LAS TRES PERSONAS NO SON TRES DIOSES IGUALES, SINO UN SOLO DIOS VERDADERO EN TRES PERSONAS DISTINTAS [38].
07,1. Aunque se trata de un misterio no es algo contradictorio, pues las tres personas se identifican en la naturaleza y se distinguen en la personalidad que son puntos de vista distintos.
Las tres Personas son distintas, porque el Padre no es el Hijo ni el Espíritu Santo, y el Hijo y el Espíritu Santo se distinguen del Padre y entre sí. Pero las tres Personas tienen la misma y única naturaleza divina.
La misma grandeza, poder, sabiduría, bondad, santidad, el mismo querer y el mismo obrar, etc. Lo que hace una Persona lo hacen las tres; sin embargo, ciertas actividades parecen más apropiadas a una Persona que a otra: la Creación al Padre, la Redención al Hijo, y la Santificación al Espíritu Santo [39].
«Conviene no olvidar que estas operaciones, creadora, redentora y santificadora son comunes a las Tres Personas Divinas. Es decir, toda la Trinidad crea, redime y santifica al hombre» [40].
«Las personas divinas, inseparables en su ser, son también inseparables en su obrar. Pero en la única operación divina cada una manifiesta lo que le es propio en la Trinidad» [41].
No es que entre las tres Personas se repartan la divinidad, el poder, la sabiduría, etc., sino que cada una de las tres Personas tiene toda la divinidad, todo el poder, toda la sabiduría, etc.
Un hijo tiene la misma naturaleza que su padre. Incluso puede tener el mismo nombre y apellido. Pero son dos personas distintas.
Aunque en la Santísima Trinidad, el Hijo y el Padre son consubstanciales, como dice el Credo Niceno-Constantinopolitano.
Esto es un misterio profundo, pero estamos seguros de que es así, porque Dios mismo lo ha dicho, y Dios no puede engañarse ni engañarnos.
La Trinidad es un misterio de amor. El amor es un darse mutuamente para formar un nosotros. En la Trinidad, las Tres Personas se funden por el amor formando una sola naturaleza.
07,2. Aunque la palabra «Trinidad» no esté en la Biblia, está la doctrina, que se deduce de todo el Evangelio, y que Cristo condensó cuando dijo que había que bautizar en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo [42].
«La palabra “persona” no está en la Biblia a propósito de Dios. Pero lo que esa palabra significa se encuentra repetidamente en la Sagrada Escritura» [44].
Los Concilios Ecuménicos de la Iglesia, comenzando con el Concilio de Nicea en el 325, nos hablan de la Trinidad: el Hijo es consubstancial al Padre,de la misma naturaleza del Padre. Es Dios. Jesucristo es Dios.
El Concilio de Constantinopla Nº 1 reafirma la divinidad del Espíritu Santo.
El Concilio de Éfeso en 431, explica como en Jesucristo, nuestro Señor, hay una sola Persona. Son cosas de la fe que todos creen, pero que la Iglesia tuvo que definir, puntualizar, determinar contra los herejes. En este Concilio la Santísima Virgen María es llamada Theotokos, la Madre de Dios.
El Concilio de Calcedonia termina definiendo claramente que en Jesucristo hay una sola Persona, pero dos naturalezas: la naturaleza humana y la naturaleza divina.
Los católicos creemos en el Dios único y verdadero, y afirmamos: Que el Padre es Dios. Que Jesucristo es Dios. Que el Espíritu Santo es Dios.
Algunos protestantes postulan la unicidad de Dios, también negando la Santísima Trinidad. Toman como base:
Deuteronomio 4, 39: "Por tanto, reconoce ahora y trata de convencerte de que Yahvé es el único Dios del cielo y de la tierra, y que no hay otro".
Deuteronomio 6, 4: "Escucha, Israel: Yahvé, nuestro Dios, Yahvé uno es. Y tú amarás a Yahvé, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma y con todas tus fuerzas."
Defendiendo erróneamente el monoteísmo, afirman que "es un error matemático que uno sean tres personas". Dicen que Dios es espíritu, no es persona.
Estos protestantes dicen que Jesús habla como humano y como divino porque es una manifestación de Dios en la carne y que Jesús y el Espíritu Santo son manifestaciones de Dios, más no son personas.
Piensan que al decir que Jesús es el Hijo de Dios, es posterior al Padre. "Hijo denota un principio, y Dios es eterno". Por ejemplo, dicen que, como Jesús afirma, San Juan 10, 30: "Yo y el Padre somos una sola cosa." y los judíos tomaron piedras para apedrearlo, es que no se sabía que existía una Trinidad. Los judíos no creían que Jesucristo es Dios, y por eso lo mataron.
Por favor, revise esta página acerca de Jesús es Dios:
Estamos de acuerdo en que Jesucristo es Dios. Pero vamos a ver que hay un solo Dios en tres distintas personas.
Génesis 18
1. Yahvé se presentó a Abrahán junto a los árboles de Mambré mientras estaba sentado a la entrada de su tienda, a la hora más calurosa del día.
2. Al levantar sus ojos, Abrahán vio a tres hombres que estaban parados a poca distancia. En cuanto los vio, corrió hacia ellos y se postró en tierra,
3. diciendo: «Señor mío, si me haces el favor, te ruego que no pases al lado de tu servidor sin detenerte.
4. Les haré traer un poco de agua para que se laven los pies y descansen bajo estos árboles.
5. Les haré traer un poco de pan para que recuperen sus fuerzas, antes de proseguir su viaje, pues creo que para esto pasaron ustedes por mi casa.» Ellos respondieron: «Haz como has dicho.»
(...)
9. Entonces le preguntaron: «¿Dónde está Sara, tu esposa?» El les respondió: «Está dentro, en la tienda.»
10. El otro le dijo: «Dentro de un año volveré por aquí, y para entonces Sara, tu mujer, tendrá un hijo.» Sara estaba escuchando a la entrada de la tienda, a la espalda del que hablaba.
11. Abrahán y Sara eran ancianos, bien entrados en años, y ella no tenía ya lo que le pasa ordinariamente a las mujeres.
12. Sara se rió, mientras pensaba: «Ahora que soy anciana, ¿haré el amor con mi marido que es tan viejo?»
13. Pero Yahvé dijo a Abrahán: «¿Por qué se ha reído Sara? ¿Por qué ha dicho: Cómo voy a tener un hijo ahora que soy vieja?
14. ¿Hay acaso algo imposible para Yahvé? Pues bien, volveré a visitarte dentro de un año, y para entonces Sara tendrá un hijo.»
Abraham ve a tres personas. Luego dice "corrió hacia ellos" habla en plural porque son tres personas. Y Abrahán dice en singular "Señor mío". Un solo Dios en tres personas. Veremos lo que sucedió en la creación:
Génesis 1
26. Dijo Dios: «Hagamos al hombre a nuestra imagen y semejanza. Que tenga autoridad sobre los peces del mar y sobre las aves del cielo, sobre los animales del campo, las fieras salvajes y los reptiles que se arrastran por el suelo.»
27. Y creó Dios al hombre a su imagen. A imagen de Dios lo creó. Macho y hembra los creó.
No dijo "hago". Dijo "Hagamos". Si alguien dijera que está "hablando con los ángeles". En el verso 27 dice: "Y creó Dios al hombre a su imagen". No a imagen de los ángeles: A imagen de Dios lo creó. Esto se puede ver también en el Evangelio según San Juan:
Juan 1
1. En el principio era la Palabra, y la Palabra estaba ante Dios, y la Palabra era Dios.
2. Ella estaba ante Dios en el principio.
3. Por Ella se hizo todo, y nada llegó a ser sin Ella.
La Palabra estaba junto a Dios. Y la Palabra era Dios. Estaba con Dios y era Dios. La Palabra, el Verbo, Jesús es Dios.
De modo que en Génesis 1,26 no estaba hablando con los ángeles, estaba hablando con la Palabra.
En el verso 3 dice "Por Ella (la Palabra) se hizo todo, y nada llegó a ser sin Ella." Por eso en Génesis 1,26 dice "Hagamos". El Padre es Dios y el Hijo es Dios.
En la siguiente lectura veremos que Jesús estaba con el Padre antes de la Creación del Mundo:
Juan 17
5. Ahora, Padre, dame junto a ti la misma Gloria que tenía a tu lado antes que comenzara el mundo.
Veremos que, en el Cielo, Jesús está a la derecha de Dios Padre y lo adoran los ángeles de Dios:
Hebreos 1
1. En diversas ocasiones y bajo diferentes formas Dios habló a nuestros padres por medio de los profetas,
2. hasta que en estos días, que son los últimos, nos habló a nosotros por medio del Hijo, a quien hizo destinatario de todo, ya que por él dispuso las edades del mundo.
3. El es el resplandor de la Gloria de Dios y en él expresó Dios lo que es en sí mismo. El, cuya palabra poderosa mantiene el universo, también es el que purificó al mundo de sus pecados, y luego se sentó en los cielos, a la derecha del Dios de majestad.
4. Ahora, pues, él está tanto más por encima de los ángeles, cuanto más excelente es el Nombre que recibió.
5. En efecto, ¿a qué ángel le dijo Dios jamás: Tú eres mi Hijo, yo te he dado la vida hoy? ¿Y de qué ángel dijo Dios: Yo seré para él un Padre y él será para mí un Hijo?
6. Al introducir al Primogénito en el mundo, dice: Que lo adoren todos los ángeles de Dios.
7. Tratándose de los ángeles, encontramos palabras como éstas: Dios envía a sus ángeles como espíritus, y a sus servidores como llamas ardientes.
8. Al Hijo, en cambio, se le dice: Tu trono, oh Dios, permanece por siglos y siglos, y tu gobierno es gobierno de justicia.
9. Amas la justicia y aborreces la maldad; por eso, oh Dios, tu Dios te concedió una consagración real que es fuente de alegría, con preferencia a tus compañeros.
10. Y también leemos: Tú, Señor, en el principio, pusiste la tierra sobre sus bases, y los cielos son obra de tus manos.
11. Ellos desaparecerán, pero tú permaneces. Serán para ti como un vestido viejo;
12. los doblarás como una capa, y los cambiarás. Pero tú eres siempre el mismo y tus años no terminarán jamás.
13. A ninguno de sus ángeles dijo Dios: Siéntate a mi derecha hasta que ponga a tus enemigos como tarima de tus pies.
14. Pues todos ellos no son más que funcionarios espirituales, y reciben una misión para bien de los que recibirán la salvación.
El Padre hizo al Hijo heredero (destinatario) de todo, y por el Hijo hizo el universo (por eso dijo Hagamos). Cristo es el resplandor de su gloria y la imagen misma de su sustancia. La misma naturaleza. El Hijo es Dios. Se lee "Al Hijo se le dice: «Tu trono, oh Dios..»". También se le dice: «Por eso oh Dios (Jesús), tu Dios te concedió... (el Padre)»
Cristo está sentado a la derecha de Dios Padre:
Apocalipsis 3
21. Al vencedor lo sentaré junto a mí en mi trono, del mismo modo que yo, después de vencer, me senté junto a mi Padre en su trono.
Cristo está sentado a la derecha de Dios Padre, y son personas distintas:
1 Corintios 15
24. Luego llegará el fin. Cristo entregará a Dios Padre el Reino después de haber desarmado todas las estructuras, autoridades y fuerzas del universo.
25. Está dicho que (el Padre) debe ejercer el poder hasta que haya puesto a todos sus enemigos bajo sus pies (de Cristo),
26. y el último de los enemigos sometidos será la muerte.
27. Dios (el Padre) pondrá todas las cosas bajo sus pies (de Cristo). Todo le será sometido; pero es evidente que se excluye a Aquel que le somete el universo (el Padre).
28. Y cuando el universo le quede sometido, el Hijo se someterá a Aquel que le sometió todas las cosas, para que en adelante, Dios sea todo en todos.
Esto sucederá después, cuando el Hijo ya ha resucitado (el último de los enemigos sometidos será la muerte). Ya no es carne. El Padre sometió todas las cosas a los pies de Cristo. En el verso 28 dice que, cuando el universo le quede sometido, el Hijo se someterá al Padre.
Apocalipsis 5
1. Vi entonces en la mano derecha del que está sentado en el trono un libro en forma de rollo escrito por los dos lados y sellado con siete sellos.
2. Vi también a un ángel formidable que proclamaba con voz potente: «¿Quién es digno de abrir el libro y de romper los sellos?»
3. Y no se encontró a nadie, ni en el cielo, ni en la tierra, ni en el mundo de abajo, que fuera capaz de abrir el libro y de leerlo.
4. Yo lloraba mucho al ver que nadie había sido hallado digno de abrir el libro ni de leerlo.
5. Entonces uno de los ancianos me dijo: «No llores más; acaba de triunfar el león de la tribu de Judá, el brote de David; él abrirá el libro y sus siete sellos.»
6. Entonces vi esto: entre el trono con sus cuatro Seres Vivientes y los veinticuatro ancianos un Cordero estaba de pie, a pesar de haber sido sacrificado. Tenía siete cuernos y siete ojos, que son los siete espíritus de Dios enviados a toda la tierra.
7. El Cordero se adelantó y tomó el libro de la mano derecha del que está sentado en el trono.
Había uno sentado en el trono y vino el Cordero y tomó el libro del que estaba sentado en el trono. De su mano derecha. ¿Y como es que Cristo está sentado en el trono junto al Padre?
Apocalipsis 3
21. Al vencedor lo sentaré junto a mí en mi trono, del mismo modo que yo, después de vencer, me senté junto a mi Padre en su trono.
Está diciendo que Jesús es Dios, igual que el Padre que también es Dios. Veremos lo que está escrito en el Evangelio de San Lucas:
Lucas 22
29. Por eso les doy autoridad como mi Padre me la dio a mí haciéndome rey.
30. Ustedes comerán y beberán a mi mesa en mi Reino, y se sentarán en tronos para gobernar a las doce tribus de Israel.
Si Jesús tiene autoridad y es rey, Jesús es Dios. Y son personas distintas. Jesús lo explica en este pasaje:
Mateo 22
41. Aprovechando que los fariseos estaban allí reunidos,
42. Jesús les preguntó: «¿Qué piensan ustedes del Mesías? ¿De quién tiene que ser hijo?» Contestaron: «De David.»
43. Jesús entonces añadió: «¿Cómo es que David llama al Mesías su Señor en un texto inspirado?
44. En un salmo dice: El Señor ha dicho a mi Señor: Siéntate a mi derecha hasta que ponga a tus enemigos bajo tus pies.
45. Si David lo llama su Señor, ¿cómo puede ser hijo suyo?»
46. Y nadie supo qué contestarle. Desde ese día nadie se atrevió a hacerle más preguntas.
Veremos que existe la Trinidad y que son personas distintas:
Juan 14
8. Felipe le dijo: «Señor, muéstranos al Padre, y eso nos basta.»
9. Jesús le respondió: «Hace tanto tiempo que estoy con ustedes, ¿y todavía no me conoces, Felipe? El que me ve a mí ve al Padre. ¿Cómo es que dices: Muéstranos al Padre?
10. ¿No crees que yo estoy en el Padre y que el Padre está en mí? Cuando les enseño, esto no viene de mí, sino que el Padre, que permanece en mí, hace sus propias obras.
11. Yo estoy en el Padre y el Padre está en mí. Créanme en esto, o si no, créanlo por las obras mismas.
12. En verdad les digo: El que crea en mí, hará las mismas obras que yo hago y, como ahora voy al Padre, las hará aún mayores.
13. Todo lo que pidan en mi Nombre lo haré, de manera que el Padre sea glorificado en su Hijo.
14. Y también haré lo que me pidan invocando mi Nombre.
15. Si ustedes me aman, guardarán mis mandamientos,
16. y yo rogaré al Padre y les dará otro Paráclito que permanecerá siempre con ustedes,
17. el Espíritu de Verdad, a quien el mundo no puede recibir, porque no lo ve ni lo conoce. Pero ustedes lo conocen, porque está con ustedes y permanecerá en ustedes.
Verso 11: Yo estoy en el Padre y el Padre está en mí. Jesús no dice "yo soy el Padre". Dice "yo estoy en el Padre". Es distinto a decir "yo soy". Está claro que Jesús no es el Padre.
Verso 16: Una persona: yo. Otra persona: el Padre. No dice "yo me pediré a mi mismo". Vemos que Jesús no es la misma persona que el Padre. Si no diría "yo me rogaré a yo mismo y yo mismo me voy a conceder lo que yo mismo pedí" pero no es la misma persona. Otra persona: "otro Paráclito: el Espíritu de Verdad". Tampoco dice "otra manifestación." Veremos donde también dice que son personas distintas, pero Un solo Dios.
Juan 5
21. Como el Padre resucita a los muertos y les da la vida, también el Hijo da la vida a los que quiere.
22. Del mismo modo, el Padre no juzga a nadie, sino que ha entregado al Hijo la responsabilidad de juzgar,
23. para que todos honren al Hijo como honran al Padre. El que no honra al Hijo, tampoco honra al Padre que lo ha enviado.
26. Así como el Padre tiene vida en sí mismo, también ha dado al Hijo tener vida en sí mismo.
37. Y el Padre que me ha enviado también da testimonio de mí. Ustedes nunca han oído su voz ni visto su rostro;
38. y tampoco tienen su palabra, pues no creen al que él ha enviado.
Si Jesús dice "Ustedes nunca han oído su voz ni visto su rostro" (del Padre), ¿A quién vio Felipe? Al Hijo. El rostro del Padre, nadie lo ha visto.
Juan 17
20. No ruego sólo por éstos, sino también por todos aquellos que creerán en mí por su palabra.
21. Que todos sean uno como tú, Padre, estás en mí y yo en ti. Que ellos también sean uno en nosotros, para que el mundo crea que tú me has enviado.
22. Yo les he dado la Gloria que tú me diste, para que sean uno como nosotros somos uno:
23. yo en ellos y tú en mí. Así alcanzarán la perfección en la unidad, y el mundo conocerá que tú me has enviado y que yo los he amado a ellos como tú me amas a mí.
24. Padre, ya que me los has dado, quiero que estén conmigo donde yo estoy y que contemplen la Gloria que tú ya me das, porque me amabas antes que comenzara el mundo.
25. Padre justo, el mundo no te ha conocido, pero yo te conocía, y éstos a su vez han conocido que tú me has enviado.
Para que todos sean uno. La ley de la matemática no da aquí. "que todos sean uno". Eso no se puede explicar con las matemáticas. ¿Y como se explica? "como tú, Padre, estás en mí y yo en ti Que ellos también sean uno en nosotros". Entonces el Padre y el Hijo no es la misma persona.
Mateo 28
19. Vayan, pues, y hagan que todos los pueblos sean mis discípulos. Bautícenlos en el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo,
20. y enséñenles a cumplir todo lo que yo les he encomendado a ustedes. Yo estoy con ustedes todos los días hasta el fin de la historia.»
No son "manifestaciones" son personas:
Marcos 1
10. Al momento de salir del agua, Jesús vio los Cielos abiertos: el Espíritu bajaba sobre él como lo hace la paloma,
11. mientras se escuchaban estas palabras del Cielo: «Tú eres mi Hijo, el Amado, mi Elegido.»
¿Era el mismo Jesús que estaba arriba, bajó como paloma y estaba siendo bautizado? Pueden decir: "Como es Dios, está en todas partes". ¿Y dice también, Yo soy Padre, yo soy Hijo y yo soy Espíritu Santo?. Si yo soy Padre, ¿puedo decir que yo soy padre de yo?
Para ser padre se necesita otra persona distinta para que sea padre. Igual para ser hijo se necesita otra persona distinta para que sea hijo.
Está claro que son distintas personas. No hay cabida para la idea del "Jesús solo":
Juan 8
13. Los fariseos replicaron: «Estás hablando en tu propio favor; tu testimonio no vale nada.»
14. Jesús les contestó: «Aunque yo hable en mi favor, mi declaración vale, porque yo sé de dónde he venido y adónde voy. Ustedes son los que no saben de dónde he venido ni adónde voy.
15. Ustedes juzgan con criterios humanos; yo no juzgo a nadie.
16. Y si yo tuviera que juzgar, mi juicio sería válido, porque yo no estoy solo; el Padre que me envió está conmigo.
17. En la Ley de ustedes está escrito que con dos personas el testimonio es válido.
18. Yo doy testimonio de mí mismo, y también el Padre que me ha enviado da testimonio de mí.»
19.Le preguntaron: «¿Dónde está tu Padre?» Jesús les contestó: «Ustedes no me conocen a mí ni a mi Padre; si me conocieran a mí, conocerían también a mi Padre.»
Si Jesús no está solo ¿entonces con quién está? con el Padre. Y con dos personas el testimonio es válido. Yo doy testimonio de mí mismo, y también el Padre que me ha enviado da testimonio de mí.
1 Juan 5
7. Tres son, pues, los que dan testimonio en el Cielo:
8. el Padre, el verbo y el Espíritu Santo, y estos tres son uno.
(min 01.30.00) Los Católicos creemos en un solo Dios (Unicidad) Creemos en la Unidad, Dios es uno.
Pero también creemos en la Diversidad: Existe un solo Dios y Tres Personas distintas.
Dios significa deidad, divinidad, Naturaleza Divina. Existe un Dios: Existe una sola Naturaleza Divina. Es una sola Naturaleza Divina y Tres Personas distintas. Dios es uno, en tres Divinas Personas
El Padre es Dios, es de Naturaleza Divina.
El Hijo es Dios, es de Naturaleza Divina. Creemos que Jesús es Dios, Señor de Señores.
El Espíritu Santo es Dios, es de Naturaleza Divina.
Son tres personas, lo revela la doctrina de Nuestro Señor Jesucristo.
(min 01:33:40) Jn 7, 16 "Mi doctrina, no es mía sino del que me ha enviado"
Jn 1 al 17 es la doctrina de Cristo. "En el principio existía la Palabra, la estaba junto a Dios y la Palabra era Dios" (Gen 1, 26 hagamos al Hombre a nuestra imagen y semejanza)
Jn 1, 31: Y Juan dio testimonio diciendo "He visto al Espíritu Santo que bajaba en forma de paloma del Cielo sobre Él" El Padre que ha enviado a Juan a bautizar, envía ahora el Espíritu Santo sobre su Hijo.
(min 01:37;10) Jn 5, 17 "Mi Padre trabaja hasta ahora, y Yo también trabajo"
Por eso los judíos trataban de matarle, porque quebrantaba el sábado y llamaba a Dios, su Padre, haciéndose a sí mismo igual a Dios.
(min 01:38;00) Marcos 1, 8 En el Bautizo de Jesús.. ¿Quién vino en forma de paloma? El Espíritu Santo. ¿Quién dijo «Este es Mi Hijo amado»? El Padre.
(min 01:39:29) Marcos 5, 23 Para que todos honren al Hijo como honran al Padre: El que no honra al Hijo no honra al Padre que lo ha enviado. En verdad les digo: el que escucha mis palabras y creen en El que Me ha enviado, tiene vida eterna.
Jn 17, 3: «Esta es la vida eterna: Que te conozcan a Ti, Padre y al que Tú has enviado»
(min 01:41:00) ¿Cómo sabemos que el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo son tres Personas distintas? 1a Juan 5, 7 «Porque tres son los que dan testimonio en el Cielo: el Padre, el Verbo y el Espíritu Santo y estos tres son Uno solo.»
Son Personas: Tres divinas Personas y un Solo Dios. Es doctrina de Jesucristo.
(min 01:42:50) Juan 8, 16 "Y si juzgo, mi juicio es verdadero, porque no soy Yo solo, sino Yo y el que me ha enviado, y en vuestra Ley está escrito que el testimonio de dos personas es válido. Yo doy testimonio de Mí y Mi Padre también da testimonio de Mí"
Juan 14, 15: Si me amas, guarda mis mandamientos y Yo pediré al Padre y Él les dará otro Paráclito, para que esté con vosotros para siempre. El Espíritu de la Verdad a quien el mundo no puede recibir porque no lo ve ni lo conoce. (Ver Hechos 19, 2)
(min 01:45:50) Mateo 12, 31 (El que blasfeme contra el Espíritu Santo no se le perdonará ni en esta vida ni en la otra)
Juan 16, 1: Os expulsarán de las sinagogas incluso llegará la hora en que todo el que los mate piense que le están dando culto a Dios, porque no han conocido al Padre ni a Mí.
Juan 14, 28: Si me amaran se alegrarían de que Yo me vaya al Padre, porque el Padre es más grande que Yo.
Juan 17: Padre que todos sean uno, como Tú y Yo somos uno en nosotros.
Juan 15, 26: Cuando venga el Paráclito, que Yo enviaré de junto al Padre, el Espíritu de la Verdad que procede del Padre, Él dará testimonio de Mí.
(Min. 01:49:00) Hechos 2, 32-ss El Padre ha mandado a Su Hijo y el Hijo ha derramado el Espíritu Santo como lo había prometido.
Mateo 28, 18-20: Bauticen en el Nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.
El dogma de la Santísima Trinidad - Fray Nelson
Los dogmas de la Santísima Trinidad EXPLICADOS - Mons. Isidro Puente
Para salvarte, Jorge Loring
La Santísima Trinidad - Monseñor Isidro Puente
05,2. Los Testigos de Jehová que no creen que el Hijo sea Dios como el Padre, engañan a los incautos que les escuchan diciendo que si el Hijo es engendrado por el Padre es posterior al Padre y no eterno como Él.
Es que ignoran la distinción filosófica entre prioridad de origen y de tiempo.
Por ejemplo: el fuego da origen a la luz; pero la luz no es posterior al fuego, sino que surge simultáneamente con el fuego.
Lo mismo ocurre en Dios con el Padre y el Hijo. El Hijo procede del Padre, pero no es posterior al Padre. Son eternos.
Los Testigos de Jehová también niegan la Trinidad, diciendo que esta palabra no aparece en la Biblia.
Precisamente por expresar esta fórmula la Trinidad, los Testigos de Jehová la eliminan en la administración de su bautismo con lo cual desobedecen a lo que Cristo dijo [43]
Los Pentecostales
A los Pentecostales Unidos o «solo Jesús», Carlos Parán les enseñó en 1904 que no existía el Padre, que no existía el Espíritu Santo: que existía solo Jesús. Que el Padre era Jesús antes de nacer de la Virgen María. El Hijo es Jesucristo cuando se encarnó de la Virgen María. Y el Espíritu Santo es Jesucristo mismo después que sube al cielo. Pero no existen el Padre ni el Hijo, ni el Espíritu Santo. Son tres formas, tres manifestaciones de Jesucristo.
La doctrina de ellos dice que la Santísima Trinidad es el diablo, y para nosotros la Santísima Trinidad es el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo, un solo Dios en tres divinas Personas.
Y ellos dicen que la Trinidad no existe en la Biblia. Dicen que el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo son inventos de los curas, invento de la Iglesia Católica. Por eso los pentecostales Unidos bautizan en el nombre del Señor Jesús, porque el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo son puros títulos, no son personas.
Vamos a mostrar primero que el Padre es una Persona, el Hijo es otra Persona y el Espíritu Santo es otra Persona. No son títulos. No es el mismo Jesús.
En San Juan 14,16 vemos que Jesús y el Padre no son la misma persona. Juan 5,1 afirma que el Padre tiene vida en sí mismo como el Hijo tiene vida en sí mismo.
En 1 Juan 5, 7 también se dice que "Tres son los que dan testimonio en el Cielo" y ellos tres, el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo son uno solo.
Jesús no está solo en el Cielo. En Juan 8, 13 se lee "El Padre da testimonio de mí"
En la Creación (Génesis 1, 26) dice "Hagamos al hombre a nuestra imagen".
Lecturas
Citas
01. DENZINGER: Magisterio de la Iglesia, Nº 1782. Ed. Herder. Barcelona.
02. ISAÍAS, 44:6; Deuteronomio, 6:4; SAN PABLO: Primera carta a los Corintios, 8:6, etc.
03. SAN PABLO: Primera Carta a los Corintios, 8,4
04. Loring, Jorge: Para salvarte, Apartado 11 hay otra explicación de que sólo puede haber un Dios verdadero.
05. Evangelio de SAN MATEO:28, 19
06. DOMÈNEC MELÉ: Cristianos en la sociedad, II,1,a. Ed Rialp. Madrid.1999.
07. JUAN LUIS RUIZ DE LA PEÑA: Teología de la creación, 1ª, IV, 2, 1. Ed. Sal Terrae. Santander
08. VITTORIO MESSORI: Algunas razones para creer, IX. Ed Planeta+Testimonio. Barcelona.2000.
09. JULIÁN MARÍAS: Persona, II. Ed. Alianza. Madrid.1996.
10. ANTONIO ROYO MARÍN, O.P.: Jesucristo y la vida cristiana, cap. preliminar. Ed. BAC. Madrid.
11. JUAN LUIS LORDA: 39 Cuestiones doctrinales, I, 6. Ed. Palabra. Madrid. 1990.
12. ELEONOR BECK: Yo creo, XIV. Ed. KIRCHE IN NOT. Alemania. 2000.
13. JESÚS MARÍA GRANERO, S.I.: Credo, 1º, XI. Ed. Escelicer. Cádiz.
14. Evangelio de SAN JUAN, 16:7
15. Evangelio de SAN LUCAS, 1:35; de SAN MATEO,1,18-20
16. Evangelio de SAN LUCAS,1:41-43: 2:26
17. Evangelio de SAN LUCAS, 4:1
18. Evangelio de SAN JUAN, 14:26
19. SAN PABLO, Primera Carta a los Corintios, 2:10
20. Salmo 139:7
21. ZACARÍAS, 4:6; JOB, 32:8; 33:4
22. Jueces, 14:6; Evangelio de SAN JUAN,14:17,26; 15:26; 16:8,13; Hechos,1:6; 8:29; 13:2, 4
23. Evangelio de SAN MATEO, 10:19s
24. Evangelio de SAN JUAN, 14:26
25. Evangelio de SAN JUAN, 16:13
26. SAN LUCAS: Hechos de los Apóstoles, 11:12
27. Hechos de los Apóstoles, 5:3s
28. Evangelio de SAN JUAN, 3:8
29. Evangelio de SAN JUAN, 14:16
30. SAN PABLO: Carta a los Romanos, 8:11
31. SAN PABLO: Carta a los Romanos, 15:16
32. SAN PABLO: Carta a los Romanos,8:26
33. SAN PABLO: Primera Carta a los Corintios, 6:19
34. ANTONIO ROYO MARÍN,O.P.: Teología de la salvación, nn.87-93. Ed.B.A.C. Madrid.
35. JUAN ANTONIO GONZÁLEZ LOBATO: Razones de la Fe, V, 6. Ed. EMESA. Madrid. 1980.
36. Nuevo Catecismo de la Iglesia Católica, nº 1864
37. JUAN ESQUERDA BIFET: Creo en el Espíritu Santo, VIII. Cuadernos BAC nº 79. Madrid.
38. Nuevo Catecismo de la Iglesia Católica, nº.253
39. JEAN DANIELOU: Dios y nosotros, IV. Ed. Taurus. Madrid.
40. JOSÉ MORALES: 39 Cuestiones doctrinales, INTRODUCCIÓN. Ed. Palabra. Madrid. 1990.
41. Nuevo Catecismo de la Iglesia Católica, nº.267
42. Evangelio de SAN MATEO, 28:19
43. BENJAMÍN MARTÍN SÁNCHEZ: ¿Quiénes son los Testigos de Jehová?, X. Ed. Montecasino. Zamora, 1971. Breve pero estupendo folleto que refuta los errores de los Testigos de Jehová.
44. CHARLES JOURNET: El dogma, camino de la fe, VI,2. Ed. Casal i Vall. Andorra.
45. JUAN RIVAS, L.C.: Fe y Evangelio. En INTERNET: hombrenuevo.org
46. Dictionary of the Bible. Voz GOD, OT. Ed. Abingdon. Nashville. Estados Unidos.
47. TRYGGRE METTINGER: Buscando a Dios, II,1. Ed. El Almendro. Córdoba. 1994.
48. H. ZIMMER: Mythes et Symboles dans l´Indie, pg. 125. P.U.F. Payot. París, 1951
49. P. FALLON: Religious Hinduism, VII, E. St. Paul Publications, Allahabad (India) 1968
50. FRANZ KASTBERGER: Léxico de Filosofía Hindú, pg. 291s. Buenos Aires, 1954
51. Segunda Carta de SAN JUAN, Vers. 10