Los Santos y Mártires


Un santo es una persona que ha vivido una vida de virtud.


Los cristianos desde tiempo inmemorable han honrado a hombres y mujeres cuyas vidas han mostrado un compromiso heroico con Cristo y han dado testimonio de su fe incluso a costa de sus vidas. Tales testigos, por la gracia de Dios, viven en todos los tiempos.


Lo que celebramos en las vidas de los santos es la presencia de Nuestro Señor Jesús que se manifiesta en y a través de una vida particular en circunstancias específicas de la historia.


En las vidas de los santos no estamos lidiando principalmente con absolutos de perfección sino con vidas humanas, en toda su diversidad, y abiertas a las mociones del Espíritu Santo. Más de una vida, cuando es examinada con detención, revela imperfecciones o propensiones de un momento histórico particular o perspectiva eclesial. Debe animarnos el constatar que los santos, como nosotros, primero y ante todo fueron pecadores redimidos en quienes las palabras de Jesús a san Pablo se cumplen con plenitud: "Mi gracia te es suficiente, pues mi poder se muestra con perfección en la debilidad".