El efecto Júpiter

Don Igor Saavedra —como buen físico teórico— era más preocupado de los conceptos que de los números. De hecho, en su curso de Introducción a la física en primer semestre, ya nos enseñaba a resolver problemas vía análisis dimensional, materia que según el currículum oficial se veía mucho después, en los cursos de laboratorio. Esto de resolver problemas sin absolutamente ningún número ayudaba mucho para comprender las relaciones entre las magnitudes físicas, pero imponía en nosotros un nivel de abstracción al que no estábamos acostumbrados.

Corría el año 1982, plena guerra de las Malvinas, y como la cosa no estaba muy bien con nuestros vecinos por aquellos años, una que otra gota de humor al respecto caía en las guías de ejercicios que nos daban semana a semana.

Además, siempre se incluía algún problema que sólo pretendía ponernos a pensar. A don Igor le gustaba hacernos crujir el mate con los «experimentos pensados».

Recuerdo nítidamente tres ejemplos. Hay muchos más, de seguro, pero extravié esas guías en alguna mudanza y sólo recuerdo estos que por alguna razón me quedaron grabados.