Al árbol original, le añadimos
en otra ocasión una rama gruesa y
otra tabla de DM (no hubo fotos).
Quitamos las cuerdas que servían
rascadores, las hembrillas y todo
el tapizado (que estaba pegado).
Para los rascadores,
compré dos felpudos y, esta vez,
los grapé con la grapadora eléctrica.
Con el martillo repasé bien
todas las grapas, asegurándome de que
no sobresaliesen.
Así quedarían por el interior.
La parte verde (fieltro adhesivo)
la dejé porque estaba en buen estado.
Volví a colocar la guata y sobre ella el nuevo
tejido “de peluche”.
Lo grapé por la cara inferior.
En el caso de la otra plataforma,
puse además de la guata, esponja de unos 5 cm
para que resulte más mullida.
Para la parte de abajo,
tapicé directamente la madera
con la tela y, por último,
coloqué de nuevo las hembrillas
para atar las cuerdas
con sus respectivos juguetes.