El Trisquel de Historia


EL TRISQUEL DE HISTORIA
 es una página de La Web del Trisquel dedicado la recopilación de pequeñas historias, relatos curiosos, mitos y leyendas y curiosidades acaecidas a lo largo de la Historia. 

Espero que te guste este espacio y colabores con el en la medida de tus posibilidades ya sea realizando comentarios a las entradas, que iré poniendo, o bien colaborando con tus propios relatos que serán publicados en esta misma sección 

¡¡¡Espero de tu colaboración para que este espacio crezca y se difunda. Muchas gracias!!!

                                                                                      Juan Andrés


Efemérides del Trisquel de Historia

3 de febrero de 1536

La expedición del adelantado Pedro de Mendoza entra en el Río de la Plata y funda un fuerte al que llama Puerto de Nuestra Señora del Buen Ayre, siendo éste el primer asentamiento en la actual ubicación de la ciudad de Buenos Aires.


Vicios

publicado a la‎(s)‎ 13 sept. 2013 13:17 por Juan Andrés Caballero   [ actualizado el 20 ago. 2015 5:16 ]

André Boniface Louis de Riquetti, Vizconde de Mirabeau y hermano de  Honoré-Gabriel de Riquetti, conde de Mirabeau, fue, a parte de un famoso orador de la Revolución Francesa, conocido por su afición a la bebida. De él se cuenta varias anécdotas:

André tenía un criado que también bebía, por lo que un día le dijo: ‘Tengo que despedirte, a pesar de no tener ninguna queja de ti`. El criado quiso saber el motivo, y le contestó así su señor: `Porque te has empeñado en emborracharte los mismos días que yo`. El criado se disculpó alegando: `Seños, no es culpa mía, sino de Vos, ya que os emborracháis todos los días`.

Sabida era la mala relación que tenía con su hermano Honoré, célebre político y éste harto de su conducta y que le dejase siempre en evidencia, un día le dijo: Ères la oveja negra de la familia, de todos los vicios posibles has cogido el peor: la bebida`. A lo que su hermano contestó: ´Hermano, de todos los vicios existentes, éste es el único que me habéis dejado, ya que Vos tenéis todos los demás juntos`. Y parece ser que tenía razón.

Foto: El Vizconde de Mirabeau

Invitación

publicado a la‎(s)‎ 3 feb. 2013 9:07 por Juan Andrés Caballero   [ actualizado el 20 ago. 2015 5:22 ]

Cuentan del multimillonario empresario y banquero norteamericano Jhon Pierpont Morgan, conocido como J.P. Morgan, que frecuentaba un bar donde siempre pedía un whisky de malta para beber.

Cierto día que se encontraba en el bar y sintiéndose eufórico por la marcha reciente de sus negocios, levantó su copa y dirigiéndose a los presentes gritó: “Cuando Morgan bebe, todo el mundo bebe”. Todos los presentes entendieron las palabras del banquero como una invitación y pidieron una copa de whisky del país.

A continuación Morgan sacó una moneda del bolsillo y poniéndola sobre el mostrador del bar dijo: “Si Morgan paga, todo el mundo paga”. Así que todos aquellos que pensaron que iban a beber gratis se quedaron con un palmo de narices y pagaron su consumición.

Foto: J. P. Morgan en sus primeros años

Diplomacia del Marqués de Villaurrutia

publicado a la‎(s)‎ 28 ene. 2013 2:57 por Juan Andrés Caballero   [ actualizado el 20 ago. 2015 5:19 ]

Don Wenceslao Ramírez de Villaurrutia, marqués de Villaurrutia —gran diplomático y gran historiador, ameno como pocos—, fue nombrado ministro plenipotenciario como jefe de la legación española en Constantinopla. Por aquel entonces reinaba en Turquía el sultán Abdul Hamid. Villaurrutia tuvo que entrevistarse con el sultán al tomar posesión de su cargo, hombre ignorante, que no conocía más lengua que el turco y, al parecer, desconocía hasta la existencia de España; le hizo decenas de preguntas por medio de un intérprete.
          • ¿Cuál es la capital de España?
          • Madrid, naturalmente –dijo el marqués.

El intérprete tradujo inmediatamente una nueva pregunta.

  • ¿Y cuál es el puerto de Madrid en que ha embarcado para venir a Constantinopla?
  • El puerto de Madrid es el Guadarrama –respondió Villaurrutia-, pero he embarcado en Marsella.

El sultán quedó satisfecho con la respuesta del marqués. Una buena respuesta y muy diplomática  

Foto: Don Wenceslao Ramírez de Villaurrutia.

Después de nosotros el diluvio

publicado a la‎(s)‎ 22 ene. 2013 2:35 por Juan Andrés Caballero   [ actualizado el 20 ago. 2015 5:18 ]

¿Sabéis cuál es el origen de esta famosa frase? Pues, aunque se atribuye al rey Luis XV de Francia, es seguro que jamás la pronunció y que problema quizás se debiese a las traducciones ya que parece ser que el rey en un momento de desaliento, cuando se encontraba frente al Parlamento, dijo: “¡Bah!… Las cosas duraran por lo menos tanto como nosotros.”, a quien de verdad se atribuye la famosa frase fue a  Jenne-Antoniette Poisson, más conocida como la  Marquesa de Pompadour, favorita del rey, quien, en noviembre de 1757 tras  la derrota de Rossbach, cuando posaba para el pintor La Tour, que estaba realizando su retrato, y viendo  rey entristecido le dijo: “No os aflijáis demasiado. Acabareis enfermo. ¡Después de nosotros el diluvio!”.

Foto: Retrato de Madame Pompadour por Jean Marc Nattier

La silla eléctrica del emperador

publicado a la‎(s)‎ 14 ene. 2013 0:52 por Juan Andrés Caballero   [ actualizado el 20 ago. 2015 5:24 ]

Menelik II fue emperador de Etiopía (llamada en aquel entonces Abisinia) desde 1889 a 1909. Nació en Ankober  en 1844 y murió en Adís Abeba, ciudad fundada por él mismo, en 1913. Fue Transformó el país, a partir de una serie de estados semiindependientes en una nación unida.Pues el emperador Menelik tiene una buena anécdota que pongo a continuación:

En Agosto de 1890 se utilizó por primera vez en los Estados Unidos un nuevo método de ejecución, la famosa silla eléctrica. La  noticia llegó a oídos del emperador etíope y no perdió un solo segundo en encargar tres sillas eléctricas.

Menelik estaba entusiasmado con su compra y más aún cuando las recibió. Sin embargo su alegría se convirtió en frustración cuando al intentar ponerlas en marcha  descubrió que necesitaban electricidad para funcionar, y es que Abisinia en ese momento todavía no disponía de ella.

Montó en cólera, especialmente con sus asesores y ayudantes quienes pensarían que el uso de las sillas sería cuando tuviesen electricidad. Pero una vez pasado el enojo inicial, Menelik encontró la solución y utilizó una de ellas como su propio trono imperial.

Foto: Menelik II de Abisinia.

El cinturón de castidad masculino

publicado a la‎(s)‎ 31 ago. 2012 4:31 por Juan Andrés Caballero   [ actualizado el 20 ago. 2015 5:20 ]

Es creencia popular que el famoso cinturón de castidad únicamente era usado por las mujeres, desde la edad media, con la intención de evitar que tuviesen relaciones sexuales durante la ausencia de sus maridos en la guerra.

Pero lo que no todos saben es que un dispositivo similar existió para los hombres durante la época victoriana denominado dispositivo anti-masturbación. Este peculiar artilugio, principalmente de cobre, de unos 9 centímetros de longitud, iba anclado a un cinturón y en él se encajaban los genitales con lo que zafarse era imposible. Es curioso el acabado con los orificios que permitían orinar al que lo portaba.

Aunque parece un instrumento de tortura, no es tal ya que estaba diseñado para los adolescentes con el objetivo de evitar el onanismo y el que no cometieran “pecados” nocturnos. Se utilizó en la católica Francia durante la segunda mitad del siglo XIX ya que en aquella época la masturbación era considerada como un pecado mortal y se idearon diversos métodos para evitar que los jóvenes la practicasen. Este dispositivo fue uno de los más populares.

En 2008, uno de estos artilugios fue vendido a través de portal de subastas eBay por un importe de 2.906 dólares.

Foto: Dispositivo anti-onanismo

Atar perros con longanizas

publicado a la‎(s)‎ 5 ago. 2012 23:30 por Juan Andrés Caballero   [ actualizado el 20 ago. 2015 5:17 ]

Este dicho nos remonta a los principios del siglo XIX, más precisamente al pueblo salmantino de Candelario, cercano a la ciudad de Béjar, famoso por la calidad de sus embutidos, en el que vivía un afamado elaborador de chorizos llamado Constantino Rico, alias el choricero, inmortalizado por Bayeu en un famoso tapiz que se exhibe en el Palacio El Pardo. 

Este buen hombre tenía instalada la factoría en la que trabajaban varias obreras en los bajos de su propia casa y en una oportunidad, una de éstas, apremiada por las circunstancias, tuvo la peregrina idea de atar a un perrito faldero a la pata de un banco, usando a manera de soga, una ristra de longanizas. 

Al poco tiempo, entró un muchacho —hijo de otra operaria— a dar un recado a su madre y presenció con estupor la escena e inmediatamente se encargó de divulgar la noticia de que en casa del tío Rico se atan los perros con longaniza.

La expresión, no hace falta decirlo, tuvo inmediata aceptación en el pueblo y desde entonces, se hizo sinónimo de exageración en la demostración de la opulencia y el derroche.

Foto: Taller del tío Rico

Arrimar el ascua a su sardina

publicado a la‎(s)‎ 30 jul. 2012 0:25 por Juan Andrés Caballero   [ actualizado el 20 ago. 2015 5:17 ]

Se suele utilizar esta frase cuando alguien  trata de aprovecharse de circunstancias favorables o de hacer un uso egoísta de una determinada situación en su propio beneficio.

El origen viene de que antaño se solían dar sardinas a los trabajadores de los cortijos, que ellos asaban a candela, en la lumbre de los caseríos. Pero cuando uno cogía ascuas para arrimarlas a su sardina la candela se apagaba, con lo que hubo que prohibir el uso de las sardinas y así evitar los conflictos entre los trabajadores.

Este refrán es muy conocido y en el libro de José Gella e Iturriaga, “El refranero del mar”, se relatan dos variantes: “Cada uno lleva la brasa a su sardina” y “Cada uno huelga llevar a la brasa su sardina puesta para asar”, siendo ésta última frase muy larga y difícil de pronunciar.

Foto: Sardinas asándose a la brasa.

El Titán y el Titánic

publicado a la‎(s)‎ 1 may. 2012 13:09 por Juan Andrés Caballero   [ actualizado el 20 ago. 2015 5:22 ]

En 1898, catorce años antes de que el Titanic zarpara, el marino estadounidense Morgan Robertson  escribió una novela llamada Futilidad,  sobre un lujoso barco que se hunde en su viaje inaugural al chocar contra un iceberg en el Atlántico.  La nave, era la más grande del mundo, con un casco triple e imposible  de hundir. Sus pasajeros eran la crema y nata de la aristocracia y además, no había suficientes

botes salvavidas.  El nombre de la embarcación era, créalo, El Titán. La novela se llamaba  Futility, or the Wreck of the Titan, Futilidad o el Hundimiento del Titán. Guarda muchas similitudes con el hundimiento del Titanic: era el viaje inaugural, eran los transatlánticos más lujosos del mundo y catalogados como insumergibles, fueron botados en abril desde Southampton, no tenían botes salvavidas suficientes,  ambos chocaron contra un iceberg y en ambos murieron más de 2000 pasajeros. Es increíble pero es cierto.

Foto: Morgan Robertson y la noticia del New York American.

El primero en tomar las huellas dactilares

publicado a la‎(s)‎ 17 abr. 2012 11:17 por Juan Andrés Caballero   [ actualizado el 20 ago. 2015 5:21 ]

Willian James Herschel, funcionario británico en la India, fue el primero, que a mediados del siglo XIX, comprobó que las huellas dactilares eran permanentes y las empezó a utilizar en su destino de Bengala para identificar a los que firmaban contratos y luego se retractaban.

A finales del siglo XIX, un inmigrante croata en Argentina llamado Juan Vucetich, que era jefe de policía, ideó un método para asociar las huellas dactilares con las medidas antropométricas, lo que le hizo ser considerado como el padre de la dactiloscopia.

En 1892 el propio Vuceticht creó el primer centro que operó con esta técnica y que ese mismo año ayudó a resolver con éxito un crimen en Buenos Aires. A partir de entonces es un sistema utilizado en todo el mundo para determinar la identidad de las personas.

Foto: Juan Vuceticht, padre de la dactiloscopia y medios necesarios par su uso.

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