A PRIORI. Se refiere a toda actividad gnoseológica, a todo presupuesto anterior a la experiencia.
ASOCIACIÓN. El principio "por virtud del cual pasamos fácilmente de una idea a otra". Es importante destacar el carácter natural de las relaciones de asociación frente a las relaciones filosóficas. Estamos, pues, frente a un dinamismo de relación entre nuestras ideas e impresiones establecido por la naturaleza. El carácter básico de las relaciones asociativas consiste en "producir una transición fácil de las ideas", en hacer que nuestra imaginación pase fácilmente de una idea a otra. El dinamismo asociativo se despliega según tres leyes fundamentales: semejanza, contigüidad en el espacio o en el tiempo y causa-efecto. Con ser las tres muy importantes, Hume no va a hacer especial hincapié en las relaciones de semejanza y contigüidad. Frente a estas dos, destaca desde el primer momento el privilegio de la relación causa-efecto, tanto por su mayor extensión como por sus efectos epistemológicos.
CAUSA-EFECTO. La relación causa-efecto constituye uno de los principios que guían la asociación de ideas. Hume define la relación así: "un objeto seguido de otro, cuando todos los objetos similares al primero son seguidos por objetos similares al segundo". El fundamento que hace posible hablar de causa y efecto es la experiencia y las semejanzas que descubrimos en los objetos naturales. Hume niega la existencia de una conexión necesaria entre causa y efecto; únicamente, en virtud del hábito y la costumbre, cuando hemos visto unos objetos que han estado siempre y en todos los casos seguidos de otros, llamamos a los primeros "causa" ya los segundos "efecto". La relación causa-efecto es la base de los razonamientos en las cuestiones de hecho y la que posibilita un conocimiento probable que vaya más allá de las impresiones e ideas.
COSTUMBRE (HÁBITO). Es el principio de la naturaleza humana que confiere a la experiencia autoridad para hablar de causas y efectos, en función de las semejanzas que descubrimos entre los objetos naturales. Hace posible todas las inferencias realizadas a partir de la experiencia en el ámbito de las cuestiones de hecho. Es la guía de la vida humana.
CREENCIA. Para Hume nada hay más libre que la imaginación a la hora de mezclar, combinar, separar y dividir las ideas, las cuales tienen su origen en las impresiones correspondientes. Cada vez que un objeto se presenta a la memoria o a los sentidos, por la fuerza de la costumbre, la imaginación concibe el objeto que normalmente le está unido. Ahora bien, en el ámbito de las cuestiones de hecho, la imaginación puede concebir otra cosa, sin que ello implique contradicción. La creencia hace referencia al modo de concepción, es algo sentido por la mente. El sentimiento de creencia es una representación más intensa y firme que la que acompaña las meras ficciones de la imaginación y esta forma de representación surge del hábito de conjunción de un objeto con algo presente a la memoria ya los sentidos.
CUESTIONES DE HECHO. Son las proposiciones que constituyen el segundo de los tipos de conocimiento: el conocimiento empírico. No son tan evidentes (sólo son probables) como las relaciones de ideas y lo contrario es posible. Nos dan un conocimiento limitado a nuestras impresiones actuales ("El sol ha salido hoy") y a nuestras ideas ("El sol salió ayer"). Pero, en virtud de la relación causa-efecto podemos ir más allá de las impresiones e ideas ("El sol saldrá mañana"). Los razonamientos del conocimiento empírico son probables y se basan en la experiencia.
EMOTIVISMO MORAL. Teoría ética según la cual el fundamento de la valoración moral no lo encontramos en la razón sino en el sentimiento que las acciones y cualidades despiertan en nosotros. Se opone al racionalismo moral que defiende la razón como fundamento último de la moralidad.
EMPIRISMO. Corriente filosófica del XVII (junto al Racionalismo) y del XVIII. En él, la experiencia se convierte en el concepto medular de su planteamiento. Ella está en el origen del conocimiento (intuición sensible externa e interna); en segundo lugar, el conocimiento se encuentra limitado por la experiencia, no puede ir más allá de ella; y, en tercer lugar, las ideas son el objeto del conocimiento, pero no son innatas, sino que derivan de la experiencia (son copias de las impresiones dirá Hume).
ESCEPTICISMO. Como doctrina filosófica tiene dos aspectos: uno teórico y uno práctico. Desde el punto de vista teórico, el escepticismo es una doctrina del conocimiento según la cual no hay ningún saber firme, ni puede encontrarse ninguna opinión segura. Desde el punto de vista práctico, el
escepticismo es una actitud que se expresa en la negativa a adherirse a ninguna opinión determinada. En Hume encontramos dos aspectos: un escepticismo riguroso con toda afirmación y teoría de carácter ultrafenoménico (la metafísica: escepticismo metafísico): del más allá de los fenómenos no sabemos nada. Mantiene un escepticismo moderado respecto a las afirmaciones intrafenoménicas: es el fruto del reconocimiento de nuestra ignorancia y limitaciones cognoscitivas, así como de la posibilidad del error.
EXPERIENCIA. Para el empirismo, la experiencia es sinónimo de percepción tanto externa como interna. La percepción externa nos permite el conocimiento del mundo exterior y la interna el conocimiento de nuestra vida psíquica. Para el empirismo, la experiencia es el origen pero también el límite del conocimiento.
FENOMENISMO. El término "fenómeno" hay que entenderlo desde una estructura o contexto relacional. Siendo fiel a su etimología griega, su significación fundamental es aparecer, manifestarse, presentarse de algo a alguien. El fenómeno está siempre entre un algo y un alguien. Fenomenismo en su significación más radical, habría que entenderlo como la reducción de la realidad a fenómenos. Dos interpretaciones: una ontológica (realidad) y una gnoseológica (conocimiento). El fenomenismo ontológico afirma que realmente no hay más que fenómenos, rechazando todo dualismo de fenómeno-ser. El fenomenismo gnoseológico es una teoría sobre el alcance de nuestro conocimiento de esa realidad. Afirma que de la realidad sólo conocemos los fenómenos, sin prejuzgar nada sobre la realidad misma. Esta va a ser la postura de Hume. En Hume, los elementos últimos del conocimiento son las percepciones: impresiones e ideas. Dentro de las percepciones, ocupan un lugar primordial las impresiones de sensación, que surgen en el alma por causas desconocidas. En el conocimiento las ideas aparecen asociadas entre sí. Las leyes que rigen tales asociaciones son las de semejanza, contigüidad y causa-efecto. El fundamento de esas leyes hay que encontrarlo en la conjunción constante y sucesiva con que las impresiones aparecen ante nosotros en la experiencia. No se encuentra en las conexiones reales y necesarias que haya entre ellas descubiertas por la razón.
IDEAS. Todas nuestras ideas están copiadas de nuestras impresiones. "Cada idea está copiada de alguna impresión o sentimiento precedente; y donde no seamos capaces de encontrar alguna impresión, podemos estar ciertos de que allí no hay idea". Tenemos un principio que configura a las ideas como copias, derivaciones o representaciones de las impresiones. El principio ofrece consecuencias muy claras: no hay ideas innatas; las ideas en calidad de copias y derivaciones, son más débiles que las impresiones; las ideas, por ser representaciones de las impresiones han de guardar correspondencia con ellas, siendo esta correspondencia el certificado de su legitimidad.
IMAGINACIÓN. No sólo es la facultad reguladora de la asociación, sino que, además, sea bajo el nombre de imaginación o el de fantasía, es también una facultad arbitraria o caprichosa. No olvidemos que, para Hume, "nada hay más libre que la imaginación del hombre; y, por más que no pueda ir más allá de la provisión de ideas suministradas por los sentidos externos e internos, tiene un poder ilimitado de mezclar, componer, separar y dividir estas ideas". Sus propiedades son las tres leyes de asociación, es decir, "los principios universales que, en cierta medida, la convierten en uniforme consigo mismas en todos los tiempos y lugares. Es la facultad superior del dinamismo humano y la última instancia de apelación en la resolución de los problemas cognoscitivos.
IMPRESIONES. Son las percepciones más intensas, vivas y fuertes. Son "todas nuestras sensaciones, pasiones y emociones tal como hacen su primera aparición en el alma". Son los datos inmediatos de la experiencia y Los contenidos originarios del conocimiento. "Las impresiones se pueden dividir en dos
clases, las de sensación y las de impresión. Las de la primera clase surgen en el alma originalmente de causas desconocidas. La segunda clase se deriva, en una gran parte de nuestras ideas" .Dos son las notas que subraya Hume a la hora de caracterizar a las impresiones: la originariedad y la vivacidad. La originariedad apunta a dos aspectos distintos: primero, a que las impresiones anteceden a las correspondientes ideas; segundo, al hecho de que las impresiones son el elemento primero del proceso genético del conocimiento. La vivacidad es el criterio diferenciante entre las impresiones e ideas.
IMPRESIONES DE SENSACIÓN. Hume nos dice que las impresiones de sensación surgen en el alma originariamente de causas desconocidas. "Por lo que se refiere a las impresiones que surgen de los sentidos, su causa última es, según mi opinión, perfectamente inexplicable por la razón humana, y no será posible jamás decidir con certeza si surgen inmediatamente del objeto, o si son producidas por el poder creador de la mente o si provienen del autor de nuestro ser. Más esta cuestión no es en modo alguno relevante para nuestro presente propósito. Nosotros tenemos que sacar inferencias de la coherencia de nuestras impresiones, ya sean verdadera o falsas, ya representen con justeza la naturaleza o sean meras ilusiones de nuestro sentidos". Como consecuencia nos encontramos que nuestras impresiones primeras nacen "descolgadas" de los objetos para cuyo conocimiento nos deben servir. "Que los sentidos no nos ofrecen sus impresiones como imágenes de algo distinto o independiente y externo, es evidente; porque ellos no nos transmiten más que una simple percepción, sin damos nunca la menor indicación de algo más allá".
MEMORIA. La memoria es importante en la epistemología de Hume. Tiene un papel esencial en la constitución del conocimiento extraconsciencial. Memoria e imaginación coinciden en que ambas operan como facultades repetidoras. Es decir, ni la una ni la otra son facultades de impresiones, sino de ideas que remiten a las impresiones anteriores. Ahora bien, la diferencia entre impresiones e ideas es una diferencia en el grado de fuerza y vivacidad. Pues resulta que entre las ideas de la memoria y la imaginación también hay que buscar la diferencia en la fuerza y vivacidad. Tendríamos que establecer la siguiente gradación: las impresiones son las percepciones más vivas y fuertes; las ideas de la memoria, por el mero hecho de ser ideas, son más débiles que las impresiones; pero todavía son más débiles las ideas de la imaginación. Hay una segunda diferencia entre la memoria y la imaginación: la primera se ve obligada a guardar el orden y la forma de las impresiones originales, sin capacidad de variación; la segunda, es más libre para alterar y trastocar el orden de las ideas.
NATURALEZA HUMANA. Es el nombre de la nueva ciencia que Hume quiere establecer. Considera que todas las ciencias se fundamentan en la ciencia del hombre. De ahí que su interés por ella sea doble: por un lado, un interés intrínseco de conocimiento de la naturaleza humana y, por otro, la necesidad de fundamentar un sistema de ciencias mediante un conocimiento de la extensión y fuerzas del entendimiento humano, de la naturaleza de las ideas que empleamos y de las operaciones que realizamos al argumentar. La nueva ciencia necesita de un nuevo método basado en la observación y en la experiencia y que se comprometa a no ir más allá de lo empírico.
PERCEPCIONES. Llama percepción a todo aquello que puede estar presente en la mente, ya sea que empleemos nuestros sentidos, o estemos movidos por la pasión, o ejercitemos nuestro pensamiento y reflexión. Divide nuestras percepciones en dos clases: impresiones e ideas. Cuando sentimos una pasión o emoción de cualquier tipo o tenemos las imágenes de objetos externos que nos han transmitido los sentidos, la percepción que posee la mente es una impresión. Cuando reflexionamos sobre una pasión o un objeto que no está presente esta percepción es una idea. La diferencia entre ellas consiste en los grados de fuerza y vivacidad con que afectan nuestra mente y hacen su entrada en nuestro pensamiento o conciencia. Las percepciones que entran con más fuerza y violencia las podemos llamar impresiones; por ideas entiende las imágenes débiles de éstas en el pensar y razonar.
RAZÓN. Facultad humana de conocimiento en sus diversos modos. Los elementos a partir de los cuales construir el conocimiento provienen de la experiencia sensible. Esta se convierte en el criterio para determinar el alcance y la posibilidad de la razón. Estamos, pues, ante una razón critica y, también, práctica: guía y orientación del hombre en su vida.
RELACIÓN. Es un hecho que nuestros pensamientos e ideas están vinculadas por relaciones. Hay que decir cuáles son y cuáles los principios que las rigen. Para Hume hay dos tipos de relaciones entre nuestros pensamientos o ideas. "La palabra "relación" es usada en dos sentidos diferentes el uno del otro. O como aquella cualidad por virtud de la cual dos ideas están conexionadas mutuamente en la imaginación, y una introduce naturalmente a la otra o como aquella circunstancia particular, en la cual, incluso tratándose de la unión arbitraria de dos ideas en la fantasía, nosotros podemos considerar conveniente el compararlas". A las relaciones de la primera clase las llama Hume "naturales", y son las relaciones de asociación estrictamente tal. Las de la segunda son llamadas "filosóficas" por el particular uso que de ellas hace la filosofía.
RELACIONES DE IDEAS. Son las proposiciones que constituyen uno de los dos tipos de conocimiento: el conocimiento formal. Se descubre por la mera operación del pensamiento, son ciertas y evidentes racionalmente con independencia de lo que de hecho pueda existir y su negación es contradictoria. Por ejemplo, "que tres veces cinco es igual a la mitad de treinta". Esta clase de proposiciones son las propias de la ciencia como la geometría, álgebra, aritmética. Son ciencias que proceden por razonamientos demostrativos y en las cuales hay certeza racional.
SUSTANCIA. Idea clave de toda la metafísica. Para Hume una idea es válida si tiene a su base una impresión. Cosa que no ocurre con la idea de sustancia. "La idea de sustancia no es sino una colección de ideas simples unidas por la imaginación y que poseen un nombre particular asignado a ellas, mediante el cual somos capaces de recordar -a nosotros o a otros- esa colección".