ACCIDENTE. Las diversas formas de ser que hay (categorías), las agrupa Aristóteles en dos: sustancias y accidentes. Llama accidente al tipo de realidad que no existe de forma autónoma, sino únicamente como característica y propiedad no esencial de la realidad autónoma: la sustancia. Son nueve los accidentes que se pueden predicar de los seres sustanciales: cantidad, cualidad, relación, lugar, tiempo. posición, estado, acción, pasión.
ACTO. En su explicación del movimiento de los seres, Aristóteles formula la teoría de la potencia y el acto. Un ser está en acto respecto a todo lo que ya es, que ya posee. Un hombre es la actualidad de un niño, un árbol la de una semilla. El acto es la realidad ya presente del ser, la forma ya realizada de la materia. El acto y la forma tienen por ello más perfección ontológica que la potencia y la materia.
ACTO PURO. Acto que no tiene composición alguna de potencia. Es el motor inmóvil. En la física, causa eficiente que explica el movimiento. En la metafísica, causa final hacia la que aspira toda la realidad.
ALMA. Todo ser vivo es una sustancia compuesta de cuerpo orgánico y alma. El alma es una realidad distinta del cuerpo pero inseparable de él, es la forma y el acto "de un cuerpo natural que en potencia tiene la vida”. El alma es "aquello por lo que vivimos, sentimos y pensamos primaria y radicalmente" (las tres funciones del alma que corresponden a la triple escala de seres vivos: vegetativa, sensitiva, racional). Esta concepción unitaria del ser vivo y del hombre supone la negación de la inmortalidad.
ANALÍTICOS. Obra aristotélica en la que estudia la estructura del silogismo en general, sus diversas figuras y sus diferentes modos, considerando la coherencia final del razonamiento.
ARETE (VIRTUD). Entendido como excelencia era aplicado a una realidad fuese física o espiritual. Aristóteles expresa este sentido cuando se refiere a la excelencia del ojo o la del caballo. La excelencia de una cosa es el máximo desarrollo de la naturaleza de esa cosa. Aplicada al hombre, la arete o excelencia puede designar el pleno desarrollo de una capacidad completa (ser un virtuoso de la música), o bien el pleno desarrollo del hombre en cuanto tal hombre. Por lo tanto, en Aristóteles la virtud/arete está relacionada con la naturaleza y con un fin (la perfección de la naturaleza). La naturaleza es fuente de perfecciones, capacidades, de posibilidades de realización o no realización, de realización en esta u otra dirección. (Por ejemplo, alguien con capacidad para desarrollar distintos deportes, tiene la posibilidad de escoger uno y desarrollar esa capacidad, o bien no practicar ninguno y esa capacidad se queda en pura potencialidad. Si se decide por un deporte, se llega a al excelencia en el mismo practicando, realizando actos parecidos para consolidar un hábito). Por la repetición de actos o acciones del mismo género, la capacidad queda orientada en una dirección. Las acciones o actos dan lugar al hábito y posteriormente a la costumbre. Las costumbres adquiridas dan lugar al carácter moral. Por lo tanto, la virtud o excelencia es el hábito de una potencia o capacidad gracias a la cual esa potencia o capacidad puede realizar bien su operación, la operación que le es propia.
ARTE. Disposición dirigida por la recta razón para la producción o fabricación de cosas. En ocasiones, Aristóteles la contrapone a "naturaleza": los objetos que no tienen un origen natural (ej, un árbol) son productos del arte (ej., un ordenador). El arte, en cuanto conocimiento, se aproxima a la ciencia porque goza de cierta universalidad, pero difiere de la ciencia en que su objeto carece de la necesidad propia de aquella.
AXIOMAS. Para Aristóteles los axiomas son principios evidentes que constituyen el fundamento de toda ciencia. Son principios generales a los cuales se reducen todas las demás proposiciones y en las cuales éstas necesariamente se apoyan. El axioma conlleva un imperativo que obliga a su asentimiento una vez que es enunciado y entendido. En síntesis, para Aristóteles el axioma es una proposición/principio que se impone inmediatamente al espíritu y es indispensable. Dos notas lo caracterizan: su indemostrabilidad y su evidencia.
BIEN. Hay una correlación entre ser y bien. No hay un único "ser", sino muchos seres concretos e individuales (sustancias). De la misma forma no hay un único "bien" sino muchos bienes particulares. A cada ser le corresponde su propio bien particular que consiste en lograr la perfección de su propia naturaleza.. En el caso del hombre, lo específico es su alma racional. Luego el bien propio del hombre estará vinculado a la perfección de su naturaleza: la sabiduría.
CATEGORÍA. Significa un predicado que se atribuye a un sujeto. Tiene un doble valor: ontológico y lógico. Desde el punto de vista ontológico, es un catálogo de los modos reales de ser o de las diversas determinaciones que afectan, intrínseca o extrínsecamente, al individuo sustancial. Desde el punto de vista lógico, son los diversos modos de predicados distintos e irreductibles entre sí, que pueden atribuirse a un sujeto en la operación mental del juicio.
CAUSA. Cualquier principio que, de una forma u otra, contribuye a dar razón de alguna realidad o proceso, tanto en su ser como en su devenir. Si se pretende un conocimiento científico de la naturaleza, hemos de preguntamos no sólo qué son las cosas, sino por qué los seres naturales son como son. Aristóteles responde a esta pregunta planteando la existencia de cuatro causas: material (materia), formal (la esencia, al alma), eficiente (el dinamismo inmanente de la naturaleza), final (la perfección de su propio ser). En los seres naturales, no en los artificiales, la causa formal coincide con la eficiente y la final. En el orden ontológico la causa es la que da verdaderamente el ser. "Todo lo que llega a ser, es por una causa". La causa es aquello de lo cual una cosa depende en su ser y en su hacerse. En el orden lógico el estudio de la causa es lo que lleva al conocimiento y a la explicación de los seres. De la noción misma de causa se derivan estas consecuencias: 1) La causa se distingue realmente del efecto. 2) La causa es ontológicamente anterior al efecto. 3) El ser del efecto depende de la causa.
CIENCIA. La ciencia es un conocimiento universal, es decir, fijo, inmutable, necesario y cierto de las cosas, que llega hasta sus esencias, las expresa en definiciones y las explica por sus causas. Tenemos un conocimiento científico de una cosa cuando sabemos que es una cosa (que existe), lo que es (esencia) y el porqué (las causas, tanto intrínsecas -material y formal- como extrínsecas -eficiente y final). La ciencia es un conocimiento de lo universal (no hay ciencia de lo particular), necesario, verdadero y cierto.
ENTE. Aquello que es, en cualquiera de los significados existenciales de ser.
FELICIDAD. Es el fin último de toda la actividad humana, el Bien Supremo al que aspiran todos los hombres. Sin embargo, se busca por caminos muy diversos: el poder, el dinero, el placer, la fama. Aristóteles considera que la felicidad humana consiste en la perfecta realización de la actividad que le caracteriza como hombre: la actividad del alma de acuerdo con la virtud. La felicidad perfecta consiste en la actividad contemplativa.
FILOSOFÍA PRIMERA. A la Filosofía primera, como ciencia general, le corresponde elaborar el concepto generalísimo de "ser". Su campo se limita a la consideración del "ser en cuanto ser", los modos universales de ser (categorías: sustancias y accidentes), las nociones generales de acto y de potencia, principio, causa, ... La Filosofía primera aparece como una ciencia general y previa, que establece las bases firmes sobre las cuales se asientan todas las ciencias particulares y de la cual toman sus nociones fundamentales. El estudio de las diversas clases de seres corresponde a las ciencias particulares.
FORMA. Cada ser individual (sustancia primera) es un compuesto inseparable de materia y forma. La forma es la misma para todos los individuos de la misma especie, es siempre forma específica. La forma es la sustancia segunda, la especie o la esencia eterna, siempre universal y, por lo tanto, objeto de la ciencia. Como Platón, Aristóteles piensa que no puede haber ciencia sino de lo universal, pero a diferencia de él, afirma que la esencia o forma no existe por sí misma en un mundo aparte, sino sólo realizada en la materia, en cada individuo concreto de esa especie. La forma determina a la materia y es inmanente a ella, sólo en el entendimiento humano son separables.
GENERO. En lógica se llama "género" a una clase que tiene mayor extensión y menor comprensión que otra llamada "especie". Por ejemplo, la clase de los animales es un género con respecto a la clase de los hombres, la cual es una especie de dicho género. Pero la clase de los animales es una especie del género de los seres vivientes. Se usa en lógica el género para la definición, combinándolo con la diferencia específica. Por ejemplo, el hombre como animal (género) racional (diferencia específica)
HABITO (heksis). El hábito, para Aristóteles, es una categoría intermedia entre el carácter y la acción: el carácter de una persona se articula en hábitos y éstos se manifiestan en las acciones. Por lo tanto, el hábito implica tener una actitud firme en determinadas situaciones, actitud de la que fluyen nuestras acciones. Decir de alguien que tiene el hábito de la templanza significa que mantiene una actitud interna frente a ciertos estímulos (comida, drogas, ...) que se expresará en determinados comportamientos.
HILEMORFISMO. Se llama así a la teoría aristotélica según la cual los seres naturales son sustancias compuestas de materia (en potencia) y forma (actualiza).
MATERIA. Es el sustrato de las sustancias, es aquella realidad sensible de la que están hechas todos los seres (excepto el Primer Motor) y que recibe formas diversas según la especie, constituyendo al mismo tiempo el principio de individualización. La materia se presenta en tres niveles: 1. la materia prima: absolutamente indeterminada, sin forma; 2. los cuatro elementos (tierra, agua, aire, fuego) compuestos de materia prima y forma sustancial correspondiente, constituyendo los primeros seres materiales reales; 3. la materia segunda o próxima, la materia de una especie determinada (el cuerpo humano, por ejemplo), compuesta a su vez de materia y forma. Esta noción de materia le permite a Aristóteles explicar el cambio: la materia (sustrato sensible) no cambia, permanece estable, pero es el sujeto o soporte sobre el que se produce el cambio de forma.
MEMORIA. Aristóteles estableció la distinción entre sentidos externos e internos. Los externos son cinco (vista, oído, gusto, tacto, olfato) y necesitan la presencia actual inmediata de su objeto sensible; los internos (sentido común, imaginación, estimativa y memoria) no necesitan la presencia actual de sus objetos y son capaces de conservar las sensaciones y de reproducir las experimentadas anteriormente. La memoria es la facultad de conservar las impresiones sensibles y situarlas y ordenarlas en el tiempo pasado.
METAFÍSICA. Ciencia que estudia el ser en cuanto ser, sus principios y sus causas. La denominación de "Metafísica" es posterior a Aristóteles (se atribuye a Andrónico de Rodas). Aristóteles para referirse a este saber universal, se vale de expresiones como "filosofía primera" o "Sabiduría".
MOVIMIENTO. En el estudio de la naturaleza (Física) el movimiento es el tema central para Aristóteles. Forma parte del ser natural, sin que por ello haya que negar su estabilidad y permanencia. El movimiento consiste en "el acto de aquello que existe en potencia, precisamente cuando es tal potencia", es el proceso intermedio entre potencia y acto.
NATURALEZA. La principal característica de la naturaleza y de los seres naturales es que poseen en sí mismos y en cuanto tales el principio de su movimiento. Un principio inmanente a ellos. Los objetos construidos por el hombre son artificiales, por no tener ese principio. Aristóteles la define como "principio y causa del movimiento y de reposo en la cosa en que se halla, inmediatamente, por sí misma y no por accidente" (Física 11,1).
POLÍTICA. El hombre es por naturaleza un animal político, siendo el lenguaje el fundamento de sus relaciones morales y políticas. El Estado (polis) es la forma más perfecta (más que la aldea y la familia) de convivencia humana, ya que sólo en él es posible la autosuficiencia económica y ética, objetos y fines del estado.
POTENCIA. Un ser es en potencia con respecto a todo aquello que puede ser pero todavía no es. Un niño está en potencia de ser un hombre, una semilla de ser un árbol. La potencia es un relativo no-ser que puede llegar a ser. Si esa posibilidad se realiza surge el movimiento, que acaba en la actualización.
PRINCIPIO. El punto de partida y el fundamento de un proceso cualquiera. Aquello desde donde y por lo que algo es, se explica o conoce; aquello de lo que deriva lo demás y por lo que se da razón de ser, la generación y el conocimiento.
PRUDENCIA. Virtud dianoética. Es la encargada de buscar el término medio en las virtudes éticas.
SABIDURÍA. Virtud dianoética. Alcanza el conocimiento de las cosas inmutables y necesarias.
SENSACIÓN. Para Aristóteles, el conocimiento sensitivo se caracteriza por la pasividad y receptividad de la facultad sensitiva (en potencia) respecto de un objeto activo. El que siente, sufre una acción, un movimiento, una alteración orgánica. Los sentidos, al conocer, reciben en sí las formas de los objetos que actúan sobre ellos. Pero, las reciben sin su materia, de la misma forma que la cera recibe la impresión del anillo, prescindiendo que sea de oro o de bronce. De esta combinación entre la acción del objeto con la receptividad de los órganos sensibles, resulta la sensación. Toda la teoría aristotélica del conocimiento está concebida en sentido realista. Aristóteles no duda de la existencia del mundo exterior, objetivo, ni tampoco de nuestra facultad para conocerlo.
SUSTANCIA. Entre las diversas formas de "ser" que hay, la sustancia es el verdadero ser para Aristóteles. Es la realidad autónoma que existe por sí misma. En sentido estricto sólo son sustancias (primeras) los seres individuales y concretos. Por extensión, podemos llamar sustancias (segundas) a las especies o formas específicas, que no existen por sí mismas, separadas de los seres individuales, sino únicamente realizadas en ellos. Sólo las sustancias segundas pueden ser objeto de conocimiento científico. Para Aristóteles, por lo tanto, la realidad está constituida por una multitud de seres concretos, individuales, subsistentes, cada uno de los cuales es una sustancia. La sustancia existe por si misma y en sí misma separada de cualquier otra cosa a diferencia de los accidentes, que existen siempre unidos a un sujeto.
VIRTUD. Ver Arete