Timur’un Fiatı
Timur bir gün Hoca ile hamama gider.
Soyunur dökünür, içeriye girerler.
Yıkanırlarken birdenbire Timur sorar:
«Hoca —der—, ben kul olsam kaç akça ederim?»
Hoca’nın da pervası mı var?
Şöyle bir yalancıktan zihin yorar:
«Bana sorarsan ben yüz akça derim».
Timur kızar: «Amma da yaptım, Hoca!
Yalnız şu peştamal eder yüz akça».
Hoca bu söze bayılır gülmekten;
Eğilir, Timur’a der ki yavaşça:
«Ben de ona fiat biçmiştim zaten».
El precio de Tamerlán
Un día el maestro Hoya
y el gran rey Tamerlán
fueron juntos a los baños
para así poder charlar.
Primero se quitan la ropa
y a la sala van a entrar.
Ya se están enjabonando
y al rey le da por preguntar:
«Si yo un esclavo fuera,
¿por cuánto me podrías comprar?
Pelos en la lengua Hoya,
no es que los tenga jamás
y le espeta sin reparo
tras fingírselo pensar:
«Unas cien monedas, no más».
Con eso mucho se enfada
nuestro gran rey Tamerlán.
«No me parece bien esto,
Hoya, me vendes por ná;
las cien monedas que dices,
por esta toalla las dan».
A Hoya le dio la risa
al aquello escuchar.
Se le acerca y en voz baja
le susurra a Tamerlán:
«Pues justo esa toalla
es lo que iba a valorar»
Trads. Merve Tayran y Melda Turan; sup. Rafael Carpintero
Timur’un Fiatı
Timur bir gün Hoca ile hamama gider.
Soyunur dökünür, içeriye girerler.
Yıkanırlarken birdenbire Timur sorar:
«Hoca —der—, ben kul olsam kaç akça ederim?»
Hoca’nın da pervası mı var?
Şöyle bir yalancıktan zihin yorar:
«Bana sorarsan ben yüz akça derim».
Timur kızar: «Amma da yaptım, Hoca!
Yalnız şu peştamal eder yüz akça».
Hoca bu söze bayılır gülmekten;
Eğilir, Timur’a der ki yavaşça:
«Ben de ona fiat biçmiştim zaten».
El precio de Tamerlán
Tamerlán y Hoya fueron a los baños un día.
Después de desnudarse, entraron a la sala de baño.
Mientras se estaban lavando, Tamerlán le preguntó de repente:
—Hoya, dime, si yo fuera un esclavo, ¿cuánto crees que valdría?
Hoya aparentó darle vueltas a la cabeza y, como no tenía pelos en la lengua, contestó:
—Yo diría que unas cien monedas.
Tamerlán se enfadó:
—Vaya, Hoya, ¡qué barato me vendes! ¡Solo esta toalla ya las vale!
Hoya, muerto de risa con aquellas palabras, se le acercó y le dijo en voz baja:
—Pues justo a eso le estaba poniendo precio.
Trad. Merve Tayran y Melda Turan; sup. Rafael Carpintero