El liderazgo es, en esencia, una variable económica: genera o destruye valor en función de su calidad. Las empresas con lide razgo coherente presentan mayor retención de talento, mejor reputación y resultados más estables. Aquellas donde predomi na la incoherencia incurren en costes ocultos de desconfianza, rotación y entropía. Medir la calidad del liderazgo no es un capricho metodológico: es una exigencia de competitividad y de legitimidad social.
Se abren nuevos horizontes en nuestra sociedad contemporánea con la aplicación de la IA en casi todos los ámbitos. Para los que nacimos en la época de los “Baby Boomers” (años 50 70) y Generación X (años 70-80) y Millenials (años 80-2000), se trata de un importante avance del que poca cabida pudiera suponer para nuestra limitada comprensión en el ámbito tecnológico; por contra, para los nacidos pertenecientes a la Generación Z (2000-2010) y Generación Alfa (2010-2025) no han de entender nada, lo viven y lo usan de modo habitual con cotidiana diligencia plena (Tiffon, 2026)
El profesional perito (humano) que sea (ya sea del ámbito pú blico o ya sea del ámbito privado), va a ayudar siempre a los Miembros del Tribunal del Jurado o a Su Señoría (SS) a que tome la decisión judicial que crea más oportuno y que se verá reflejado, seguidamente, por escrito en la sentencia. Aún tardará mucho, creo yo y salvo error mío, que surja la fi gura del Perito profesional de silicio que sustituya la condición humana y orgánico-biológica.