Al llevar a cabo un trabajo en altura con equipos de protección anticaídas, se deberán seguir los siguientes pasos:
1. Realizar una inspección visual de los equipos que se vayan a utilizar. Ante cualquier anomalía se descartara el equipo en cuestión, y guardarlo para realizar un examen exhaustivo del mismo posteriormente.
2. Sujetar los equipos de protección anticaídas como mínimo a un punto de anclaje seguro (con una resistencia mínima de 10 KN), y siempre que sea posible, a dos puntos. Los puntos de anclaje estarán situados por encima de la cabeza del trabajador o en su defecto en el punto más alto posible, siendo aconsejable utilizar un absorbedor de energía.
3. Una vez amarrados los equipos de protección anticaídas a los puntos de anclaje o líneas de vida, se comprobará su correcta colocación y funcionamiento antes de emprender los trabajos.
4. Terminado el trabajo, se recogerán de manera ordenada los equipos utilizados, realizando una nueva inspección visual, notificando cualquier anomalía que se detecte.
No utilizar los equipos de protección anticaídas para un uso diferente para el cual han sido diseñados, ni realizar modificaciones en sus componentes. Deben respetarse en todo momento las instrucciones de los fabricantes.
Todo el material utilizado por los trabajadores para la realización de trabajos en altura (arneses, equipos de amarre, absorbedores, dispositivos anticaídas, conectores, etc.) deberá disponer de marcado CE y los trabajadores habrán recibido formación e información específica sobre su uso.
Llevar un programa de mantenimiento preventivo de todos los elementos relacionados con los sistemas de prevención de las caídas en altura (líneas de vida, puntos de anclaje, EPI’s, etc.), con revisiones periódicas realizadas por personal competente, sustituyéndolos cuando su estado así lo aconseje siguiendo en todo caso las instrucciones de los fabricantes.
Limitar en lo posible el tiempo de exposición al riesgo de caída en altura, organizando los trabajos de manera que se limiten las operaciones en altura, realizando a nivel del suelo el máximo de tareas posible.
Las operaciones a más de 2 m de altura se realizarán priorizando el uso de sistemas de protección colectiva frente a los equipos de protección individual anticaídas.
Nunca utilizar objetos inestables como sillas, cajas, bidones, etc... para efectuar trabajos en altura subiéndose sobre ellos.
Tanto el ascenso como el descenso a una zona en altura, deberá realizarse empleando medios auxiliares adecuados y a un ritmo pausado y uniforme. Esto evitara resbalones, fallos de coordinación y fatiga.
Limitar y señalizar la zona de trabajo, impidiendo el acceso a toda persona ajena a los trabajos o carente de los equipos de protección y conocimientos necesarios. Evitar que pueda haber viandantes por debajo de donde se están realizando las tareas, ya que pueden producirse proyecciones de materiales sobre terceros.
Mantener el orden y limpieza en el lugar de trabajo, el desorden es la causa más habitual de tropiezos y caídas al mismo nivel, que, producidas en altura, pueden desembocar en una caída importante a distinto nivel.
En días de fuerte viento o condiciones meteorológicas adversas (lluvia intensa, nieve), no efectuar ningún trabajo en altura en exteriores.
No efectuar trabajos en las proximidades de conductores o elementos bajo tensión, desnudos o sin protección, salvo que estén desconectados de la fuente de energía. Si a pesar de ello se deben realizar trabajos los cables se desviarán o se protegerán mediante fundas aislantes o apantallamiento.
Los trabajadores que deban realizar trabajos en altura deben someterse a reconocimientos médicos para determinar su aptitud.
En los trabajos en altura deberán participar un mínimo de 2 trabajadores, para garantizar la seguridad y una posible asistencia en caso de accidente.
Se deberá disponer de un plan de rescate que permita la evacuación de los trabajadores en caso de accidente. El personal que deba llevar a cabo el rescate y evacuación del trabajador accidentado deberá poseer una formación adecuada, ser suficiente en número y disponer del material adecuado.
Plan General de Actividades Preventivas 2023
Los obstáculos que nos podemos encontrar en las zonas de paso o tránsito, los suelos sucios o resbaladizos, o la deficiente iluminación pueden dar origen a resbalones y caídas, que tienen como consecuencia lesiones, contusiones o fracturas de diversa consideración.
A continuación se detallan una serie de medidas para la prevención de este tipo de accidentes:
• Mantener un estado adecuado de orden y limpieza en el puesto de trabajo, así como las vías de circulación y pasillos libres de obstáculos.
• Recoger toda la herramienta y el material al finalizar la jornada. Depositar las basuras y desperdicios en recipientes adecuados.
• Evitar en la medida de lo posible la presencia a nivel del suelo de cables, mangueras, etc., en su caso emplear elementos de protección como pasacables o canaletas que señalicen su presencia y eviten accidentes.
• Emplear pavimentos antideslizantes, y disponer de drenajes adecuados en los lugares que permanezcan frecuentemente mojados o húmedos.
En caso de existir peligro de sufrir resbalones o caídas por el estado del pavimento (por ejemplo suelo húmedo tras procederse a su limpieza) señalizarlo adecuadamente para avisar de dicho riesgo.
• Señalizar en el suelo de las áreas de trabajo las zonas de paso y circulación de personas y maquinaria de forma diferenciada.
• Prestar atención a los desniveles e irregularidades del suelo, extremando la precaución en los desplazamientos por suelos o superficies mojadas. Estas situaciones deberán ser comunicadas para su corrección.
• Vigilar el estado del pavimento, y avisar al responsable correspondiente si se detectan desniveles, baches o aperturas en el suelo sin protección que puedan resultar peligrosos para que se tomen las medidas oportunas.
• Mantener un nivel de iluminación de los lugares de trabajo que permita que las personas trabajadoras dispongan de condiciones de visibilidad adecuadas para poder circular por los mismos y desarrollar en ellos sus actividades sin riesgo para su seguridad y salud.
• Cuando existan fosos, fuera de servicio, comprobar que queden cubiertos o protegidos por barandillas perimetrales.
• Comprobar la ausencia en el pavimento de manchas de aceite, grasa, derrames de líquidos, etc., y proceder a su limpieza de manera inmediata si se detectan para evitar accidentes.
• Señalizar adecuadamente las vías de paso y circulación en los centros de trabajo. Mantenerlas libres de obstáculos respetando la anchura de las mismas para facilitar, en la medida de lo posible, el paso simultáneo de las personas y los equipos de transporte de cargas y prevenir los golpes contra objetos y las caídas, manteniendo la necesaria distancia de seguridad.
1. Las puertas transparentes deberán tener una señalización a la altura de la vista.
2. Las puertas de vaivén deberán tener partes transparentes que permitan la visibilidad de la zona a la que se accede.
• Durante el transporte manual o mecánico de cargas, vigilar que se mantenga una adecuada visibilidad del trayecto a seguir.
• No correr en los lugares de trabajo, salvo caso de urgencia vital.
• Evitar las distracciones mientras se va caminando, subiendo o bajando escaleras, etc…no desplazarse mirando el móvil, leyendo, mirando hacia atrás, etc.
• Utilizar el calzado adecuado al trabajo que se realiza (calzado de seguridad con suela antideslizante, botas de agua, etc.), en función de las recomendaciones pautadas en la evaluación de riesgos y en la planificación de medidas preventivas.
• Almacenar los materiales correctamente, de forma que no existan elementos salientes que invadan zonas de paso.