Traducción del artículo originalmente llamado Hoppeanism »
Introducción
El Hoppeanismo,¹ a veces también denominado Anarco-Capitalismo Conservador, es una tendencia Culturalmente de “derechas” dentro del Anarco-Capitalismo que pone énfasis en la importancia del comportamiento excluyente (ostracismo), el comunitarismo, el conservadurismo social (y su compatibilidad y complementación con el libertarismo), y la oposición a la Democracia si se quiere mantener la existencia continua del orden social libertario.²
A pesar de llevar el nombre del economista alemán Hans-Hermann Hoppe, la ideología en sí misma puede rastrearse antes de Hoppe, hasta el fundador del Anarco-Capitalismo, Murray Rothbard, así como Lew Rockwell, en la forma del movimiento Paleolibertario (aunque generalmente se distingue del movimiento más amplio por ser fundamentalmente Anarco-Capitalista, en lugar de sólo en general). Hoppe ha hecho algunas contribuciones particulares, aunque éstas fueron generalmente reconocidas también por Rothbard, lo que hace en cierto modo redundante llamar al hoppeanismo una ideología propia debido al hecho de que se solapa con el anarcocapitalismo rothbardiano casi por completo. La ideología es prominente dentro del Instituto Mises y está asociada a él (como tal, está representada por su símbolo).
Debido a los memes relativos a los helicópteros, la ideología se asocia con el neo-pinochetismo de Pinochet aunque es importante señalar que, a pesar de que este meme es bastante popular dentro de las comunidades políticas, Hoppe, y la mayoría de los pensadores asociados, no están realmente a favor de arrojar a los socialistas desde los helicópteros, sino que simplemente están a favor del ostracismo y la exclusión de la propiedad de los residentes de cierta “comunidad de pacto” (como él llama a las comunidades privadas).³
1. Ética Argumentativa
Una de las aportaciones que Hoppe hizo al anarcocapitalismo, aunque también fue reconocida por el fundador del anarcocapitalismo, Murray Rothbard, como “un avance deslumbrante para la filosofía política en general y para el libertarismo en particular”⁴ es la ética de la argumentación, que podría definirse, en definitiva, como una prueba aportada por Hoppe a la ética de la concepción libertaria de los derechos de propiedad desarrollada en 1988. Pretende demostrar que argumentar en contra de la interpretación libertaria de la autopropiedad (que extiende el concepto para incluir el control de la propiedad privada como parte del yo)⁵ es contradictorio y, por tanto, no es lógicamente coherente. Aunque esto, al principio, podría sonar como algo que llegaría a ser una teoría ampliamente popular dentro de los círculos Libertarian, la recepción fue mixta.⁶
Para explicarlo brevemente, Hoppe señala que, para tener una argumentación, hay que presuponer la autopropiedad y, por tanto, ciertas normas, como, y siendo la principal, la no violencia entre los participantes, y que hay que poder actuar; estas normas fueron denominadas por Hoppe como el “a priori de la argumentación” (APoA).
Hoppe dice entonces que, para argumentar en contra del anarcocapitalismo, que según él es la expresión más pura de la autopropiedad, es argumentar en contra de la propia autopropiedad, por lo que la propuesta de uno debe estar negando las proposiciones fundamentales presupuestas de la argumentación, mientras que en el curso de la argumentación, negando su propia autopropiedad. Por lo tanto, si uno argumenta contra la autopropiedad, entonces está involucrado en una contradicción performativa que vacía el argumento de su significado, ya que la argumentación también presupone la ley de la no contradicción.⁷
2. Sociedad de Derecho Privado
Siguiendo las enseñanzas de Murray Rothbard, Hoppe utiliza la teoría económica austriaca para analizar el comportamiento del Estado. Define al Estado como el “monopolio sobre la jurisdicción y la recaudación de impuestos dentro de un territorio” y asume que es sólo el interés personal de los funcionarios del Estado la razón por la que utilizan sus privilegios monopólicos para maximizar su propio poder y riqueza.
Para Hoppe, y muchos otros libertarios, especialmente dentro de la tradición austriaca, un monopolio no implica una gran participación en determinado mercado ejercida por una corporación, sino cuando hay falta de libertad empresarial para entrar en determinado mercado y producir determinado bien o servicio, como podemos ver actualmente con servicios como la abogacía.
Bajo esta perspectiva, los monopolios no pueden aparecer, al menos por definición, en un mercado completamente libre, ya que siempre son el resultado de alguna política estatal que prohíbe la competencia en un mercado o subvenciona a los competidores dentro de ciertos mercados.
Los monopolios coercitivos son perjudiciales para los consumidores, ya que los precios tienden a subir y la calidad tiende a bajar a los que se podrían encontrar en un mercado completamente libre. Al igual que Rothbard, Hoppe ha conjeturado que si los servicios que ahora presta el gobierno pudieran ser proporcionados por el mercado libre, los seguros privados y las agencias de la ley proporcionarían una mejor protección y una resolución de conflictos más pacífica que los que actualmente están bajo el monopolio del Estado.⁸ ⁹
También ha teorizado a favor de la secesión de pequeñas ciudades-estado o microestados por ser favorable a la libertad individual, como transición hacia la privatización definitiva, es decir, una sociedad de derecho privado, como la llama Hoppe, o Anarcocapitalismo. En relación con ello, también ha dicho que un Gobierno Mundial es la consecuencia lógica de la existencia del Estado, que tiende naturalmente a la centralización y al crecimiento, y que ser no anarquista y además estar en contra de la centralización no es consecuente (comentario dirigido a los minarquistas y a los liberales clásicos, que son generalmente favorables a la descentralización política, pero también de un Estado mínimo).¹⁰
También ha establecido cuáles serían los criterios de los contratos en una sociedad de derecho privado, especialmente en lo que se refiere a externalidades y seguros/indemnizaciones.
3. Teoría del Gobierno Comparado
En su libro, titulado como Democracia: El Dios que fracasó, Hoppe contrasta y compara las Monarquías Dinásticas occidentales con las Repúblicas Democráticas Para Hoppe, un monarca dinástico (un rey o una reina) es técnicamente el dueño del país, al menos desde su punto de vista, ya que la propiedad se transmite generacionalmente, y se puede vender; en cambio, un presidente elegido democráticamente es como un “cuidador” o un “arrendatario”.
Tanto el rey como el presidente tienen incentivos para explotar el país que tienen a su cargo en su propio beneficio, ya sea poder, riqueza o ambos. La diferencia reside en la preferencia temporal de ambos. De la misma manera que el propietario de una casa tiene un interés inherente en mantener el “valor del capital” de la casa (en contraste con el georgismo) a largo plazo, en una democracia, por ser gobernantes temporales (con mayor preferencia temporal), los funcionarios elegidos democráticamente tienen todos los incentivos para saquear la riqueza de los ciudadanos productivos tan pronto y tan rápido como puedan, sin importarles nada de lo que pueda pasar al país en su conjunto, y mucho menos preocuparse por lo que pueda pasar después de que termine su periodo en el cargo, y, dado que sólo tienen acceso a los ingresos del gobierno pero no al capital real, sólo se centran en aumentar los impuestos sin preocuparse por su efecto en la prosperidad del país, lo que lleva a una mayor explotación del gobierno y a ralentizar el proceso de civilización de aumento de los ingresos reales y de disminución de la preferencia temporal social más que un sistema monárquico (o incluso a invertirlo).
Otro problema que Hoppe ve en la democracia, es que como lo que controla el sector público es inalienable (por ejemplo, las escuelas, los hospitales públicos, las comisarías, o incluso el propio país) y no tiene precios de mercado, no se puede calcular su valor, por lo que no sólo la explotación tenderá a aumentar, sino que lo hará de forma menos racional.
En junio de 2005, Hoppe concedió una entrevista al periódico alemán “Junge Freiheit”, en la que calificó a la monarquía, aunque él mismo no es monárquico, como un mal menor en comparación con la democracia, y dijo “¡Libertad sobre Democracia!”. En la misma entrevista, Hoppe también condenó la revolución francesa y dijo que pertenecía al “mismo grupo de revoluciones viles como la bolchevique o la nazi”, ya que todas habían provocado “regicidio, igualitarismo, democracia, socialismo, odio a la religión, medidas terroristas, saqueos masivos, violaciones, homicidios, reclutamiento y una guerra ideológica y total”.¹¹
4. Inmigración
La opinión de Hans-Hermann Hoppe sobre la inmigración¹² ¹³ ha sido cuanto menos controvertida entre los círculos libertarios, ya que tradicionalmente los libertarios defienden la libertad de movimiento como un componente clave de la libertad civil y la libertad económica. Hoppe ha respondido a estas opiniones de sus críticos, especialmente en el ámbito de la izquierda libertaria, comentando en su libro Natural Order, The State, and The Immigration problem.
"Otro motivo del entusiasmo por las fronteras abiertas entre los izquierdistas modernos es su igualitarismo. Lo que les hizo entrar en el libertarismo cuando eran jóvenes fueron las ideas del “antiautoritarismo” y la aparente “tolerancia” en particular hacia formas de vida “alternativas” (no burguesas). Sin embargo, han acabado estancados en esa fase de desarrollo mental una vez alcanzada la edad adulta. Expresan una especial “sensibilidad” hacia cualquier tipo de discriminación que les resulte conveniente, los izquierdistas viven a costa de los demás. Se entregan a sus estilos de vida “alternativos” sin tener que pagar el precio habitual de esa conducta, es decir, la discriminación y la exclusión. Para legitimar tales acciones, insisten en que todos los estilos de vida son igualmente aceptables. Esto lleva primero al multiculturalismo, luego al relativismo cultural y finalmente a las “fronteras abiertas”."¹³
Esta crítica de Hoppe se basa en el derecho a la propiedad privada, por el que los residentes legítimos de cierta comunidad tienen derecho a excluir a otros de su propiedad según les convenga, ejerciendo su derecho a la propiedad privada. Queda claro, pues, que Hoppe, como muchos otros libertarios, entiende que la libertad sólo puede existir si existe la propiedad privada para llevarla a cabo.
Al igual que los propietarios privados pueden discriminar a los recién llegados (y a cualquier tipo de personas) como consideren oportuno, también pueden agruparse con otros propietarios y formar pactos con el mismo fin.
5. Exclusionismo
En relación con el último punto sobre la capacidad de los propietarios de discriminar a ciertos tipos de personas según su conveniencia, Hoppe consideraba positiva la exclusión hacia ciertos tipos de personas, que él consideraba “indeseables”, como los comunistas y los defensores de la democracia Consideraba a estos grupos mencionados anteriormente como una amenaza directa para la libertad y la propiedad, especialmente a largo plazo.
Los propietarios pueden acordar la creación de una comunidad de pacto y de un pacto restrictivo de algún tipo, como forma viable de mantener a ciertos grupos fuera de la comunidad. Una comunidad podría establecer unos términos para la entrada en dicha comunidad y así no dejar entrar a aquellos que no estén de acuerdo con los términos. Por ejemplo, por contrato, en cierta comunidad, los socialistas pueden ser excluidos. Sin embargo, el escritor anarco-capitalista, Walter Block, ha criticado esta concepción del exclusionismo diciendo que “Es totalmente posible que algunas áreas del país, partes de Gotham y San Francisco por ejemplo, requieran esta práctica, y prohíban, por completo, la heterosexualidad. Si esto se hace a través de contratos, derechos de propiedad privada, pactos restrictivos, será totalmente compatible con el código legal libertario”.¹⁴ en definitiva diciendo que esto, lo que Hoppe propone, puede ser contraproducente y acabar en la exclusión de lo que Hoppe defiende, como las formas de vida tradicionales, por ejemplo; haciendo así que el Anarcocapitalismo no sea ni de izquierdas ni de derechas (culturalmente).
6. Anarcocapitalismo
Es importante recordar que el Hoppeanismo es, ante todo, una versión rebautizada del Anarcocapitalismo y no es separable de éste. Sin embargo, Hoppe es controvertido en los círculos anarcocapitalistas y libertarios. El resentimiento contra Hoppe (y Hoppe en concreto) es en algunos casos tan agresivo que hizo que Murray Rothbard acuñara el término “Hoppefobia” y escribiera un artículo sobre el tema.¹⁵
Notas
https://www.hoppean.org/article/ordonaturalism-as-the-opposite-of-anarcho-tyranny- a-new-conceptual-framework-for-the-right-libertarian
Democracia — El Dios que fracasó por Hans-Hermann Hoppe, cap. 1, 3, 9 y 10; 2001
Hoppe habla sobre la eliminación física — no hay helicópteros, lo siento.
Simposio (noviembre de 1988). “La ética de la argumentación de Hans-Hermannn Hoppe: ¿Reventón o Buncombe?”. Liberty. 2 (2): 44–54.
“The Economics and Ethics of Private Property”, por Hans-Hermann Hoppe; 1993
Kinsella, Stephan (13 de marzo de 2009). “Revisiting Argumentation Ethics”. Blog de Economía de Mises. Instituto Ludwig von Mises.
“The Ultimate Justification of Private Property”. Hans-Hermann Hoppe (septiembre de 1988).
La idea de una sociedad de derecho privado, de Hans-Hermann Hoppe (2006).
Democracia — El Dios que fracasó, cap. 12 “Sobre el gobierno y la producción privada de defensa”, por Hans-Hermann Hoppe; 2001
Democracia — El Dios que fracasó, cap. 5 “Sobre la centralización y la secesión”, por Hans-Hermann Hoppe; 2001
“Freiheit statt Demokratie” Der libertäre Vordenker und bekennende “Antidemokrat” Hans-Hermann Hoppe über seine provokanten Thesen / El líder del pensamiento libertario y declarado “antidemócrata” Hans-Hermann Hoppe sobre sus provocadoras tesis (2005).
Sobre la libre inmigración y la integración forzada de Hans-Hermann Hoppe.
Natural Order, The State, and The Immigration Problem por Hans-Hermann Hoppe (2002).
Walter Block (Loyola University New Orleans), “Libertarianism is unique; it belongs neither the right nor the left: a critique of the views of Long, Holcombe, and Baden on the left, Hoppe, Feser and Paul on the right” publicado en la página web del Ludwig von Mises Institute, pp. 22–23.
Hoppeanofobia, Rothbard.
Democracy — The God that Failed, ch. 3 “On Monarchy, Democracy, Public Opinion, and Delegitimation”, por Hans-Hermann Hoppe; 2001
Introducción a Getting Libertarianism Right, Sean Gabb
Getting Libertarianism Right, capítulo 3, Hoppe
¿Por qué Mises (y no Hayek)? por Hans-Hermann Hoppe; 2011
Democracia — El Dios que fracasó, cap. 6 “Sobre el socialismo y la desocialización”, por Hans-Hermann Hoppe; 2001
Lew Rockwell, introducción a A Short History of Man(2015) de Hoppe, Auburn, Mississippi: Mises Institute, p. 9