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Los movimientos sociales se han caracterizado por poner por encima al colectivo por sobre el individuo, pero su mayor problema es el dogmatismo que traen consigo, para que un movimiento funcione generalmente tiene que haber populismo y demagogia, por lo tanto debe haber mentiras y buena oratoria para persuadir diciendo lo que la gente quiere oír, pero casi nunca la verdad. El problema no surge porque haya movimientos sociales, hasta cierto punto son inevitables y necesarios para muchos, pero tampoco hay que olvidar que la sociedad de masas es ignorante, y por lo tanto necesita de algo más allá de si mismo para sentirse completa, la problemática aparece cuando estos entran en la política, o cae en imposición de sus ideas a los demás.
Un ejemplo es el feminismo, un movimiento de primera ola que aunque violento y colectivista su nivel de imposición e hipocresía no era el mismo que el actual. Tiene las características del dogmatismo impositivo, agregar una dicotomía del malo y el bueno, formular su teoría en base al odio y el resentimiento, no a un género, sino a lo que llaman “machismo”, una conducta violenta del hombre que paradójicamente también se la atribuyen a mujeres que no van acorde a su movimiento. Esa conducta puede ser explicada simplemente como violencia o ataques irracionales pero esto no les sirve para hacer propaganda, necesitan agregar este enemigo imaginario, "el patriarcado", para encerrarse en su burbuja ideológica y dejarse llevar por discursos y masas sin sentido de la razón. El problema de este movimiento es que trae consigo el anteponer el sentimentalismo ante la razón, mientras no cambien eso, su movimiento terminara en no más que odio y resentimiento.
Considerar lo correcto en base a lo que cree la mayoría además de ser una falacia argumentativa, es no ser más que un cordero que no puede pensar por si mismo, el hecho de ser una persona “moderna” o “progresista” no tiene nada que ver con ser una persona a favor de la libertad, cada vez es más contrario a ello, defender colectivos y movimientos que atentan contra la libertad individual no puede ser algo ejemplar cómo se denota hoy, cualquier crítica hacia estos movimientos tendrán como consecuencia insultos, falacias de todo tipo, descalificaciones en base a etiquetas que ellos marcan como el enemigo de su dicotomía que solo vive en sus mentes, esto es por lo que hemos visto como consecuencia de sobreponer la emoción por sobre la razón, y es la manera ideal de muchas personas de expresar sus traumas y resentimientos, dónde logran legitimar sus actos contrarios a la propiedad como de uno mismo.