¿Qué diferencia hay entre una enfermedad mental y una deficiencia psíquica, física o sensorial y otro tipo de enfermedades?

Fecha de publicación: 23-oct-2015 8:50:42

Tomado de la Guía de atención urgente sobre enfermedad mental, cuyo autor es Francisco García-Calabrés Cobo

Una deficiencia hace referencia a las anormalidades de la estructura corporal y de la apariencia, y a la función de un órgano o sistema, cualquiera que sea su causa. Por lo tanto, es una perdida o anormalidad de una estructura o función psicológica, fisiológica o anatómica, como resultado de la patología subyacente. Es muy importante distinguir un trastorno mental de:

    • Deficiencia psíquica o intelectual: antes llamado retraso mental, se usa cuando una persona tiene limitaciones en su funcionamiento intelectual, y en habilidades tales como la comunicación, cuidado personal y destrezas sociales.
    • Deficiencia física: se refiere a cuando una persona tiene limitaciones físicas debido a alguna alteración en el aparato locomotor, que comprende el sistema óseoarticular, el sistema muscular y el sistema nervioso.
    • Deficiencia sensorial: se usa en el caso de personas que tienen algún tipo de alteración en los órganos sensoriales, lo que les impide una correcta percepción auditiva o visual.
    • Trastorno mental orgánico: es un estado de deterioro, generalmente progresivo, de las facultades mentales anteriormente existentes en un individuo, debido a una alteración del tejido cerebral producto de un proceso degenerativo.

En este sentido, cabe destacar que la clasificación internacional del funcionamiento, de la discapacidad y de la salud (CIF), aprobada en la 54ª asamblea mundial de la salud y publicada por la OMS en 2001, distingue entre:

    • Funcionamiento: término genérico usado para designar todas las funciones y estructuras corporales, la capacidad de desarrollar actividades y la posibilidad de participación social del ser humano.
    • Discapacidad: término que recoge las deficiencias en las funciones y estructuras corporales, las limitaciones en la capacidad de llevar a cabo actividades y las restricciones en la participación social del ciudadano.

Estos conceptos reemplazan a los denominados anteriormente como “deficiencia”, 'discapacidad' y “minusvalía”, y amplían el ámbito de la clasificación para que se puedan describir también experiencias positivas, para enfocar el objetivo hacia la salud y no sólo como consecuencias de la enfermedad, tratando de ir más allá del enfoque médico-sanitario e incluir, de forma expresa, ámbitos sociales más amplios (enfoque bio-psico-social).

Aspectos clave a tener en cuenta respecto a la enfermedad mental:

    • no significa menor capacidad intelectual
    • no es siempre irreversible
    • no es mortal
    • no es contagiosa
    • no es siempre hereditaria
    • no es una 'culpa' ni “castigo
    • no es siempre permanente una vez adquirida