Regreso a las aulas

Copia del artículo publicado el 26 de agosto de 2013 en el periódico Información de Alicante. 
Disponible aquí.

Joaquín Nogueroles. Psícologo infantil

«Hay escolares con el síndrome de la pizarra borrada»

Desde su consulta en el Centro de Salud del Cabo de Las Huertas de Alicante, Joaquín Nogueroles asiste a numerosos alumnos desubicados

V. BUENO 26.08.2013 | 12:01
«Hay escolares con el síndrome de la pizarra borrada»
«Hay escolares con el síndrome de la pizarra borrada»

Especialmente en los primeros compases del curso, por no haber preparado con tiempo la vuelta a clase

¿Cree necesario preparar con antelación la vuelta al cole?
Lo ideal es iniciar la vuelta la cole en el mes de junio. Como en todas las cosas ante cualquier cambio, lo interesante es prepararlo con antelación.
¡Pero en junio acaban de terminar el curso anterior!
Si no se hace así, la vuelta se hace mucho mas dura, sobre todo entre los que tienen un bajo rendimiento escolar o cierta desafección a la educación.
¿Y las vacaciones?
En verano pocas familias se preocupan de dotar de infraestructura a la vida de los chavales. En la clínica encontramos algunos que no hacen nada en todo el verano, que están hasta la una del mediodía durmiendo o viendo la televisión, y que se acuestan a las tantas de la noche, chateando o navegando por internet. La ruptura de hábitos en estos casos es importante y después de tanto tiempo sin hacer nada, sin coger un libro ni tener la más mínima preocupación ni obligación académica, son pasto del efecto de la pizarra borrada.
¿Pizarra borrada?
Es un término empleado por los profesores, es como si a estos chicos les hubieran pasado un paño por la pizarra y les hubieran borrado todo lo que sabían. Sobre todo en Primaria, los maestros se refieren a esto en el sentido de que se pasan las tres primeras semanas del curso recordando lo del año anterior pese a que se supone que los alumnos ya tenían que saberlo.
¿De modo que hay que hacerles trabajar, pese al verano?
Es importante establecer una planificación desde el inicio de las vacaciones para no perder el hábito del trabajo.
¿Cuánto tiempo de estudio?
Una horita o un par de horas diarias, supervisadas, es adecuado. Para los que funcionan bien a lo largo del curso no está mal este mínimo de actividad, excepto los días que se vayan de viaje. Y entre los pequeños fomentar la lectura, porque hay cierta incapacidad comprensiva en chavales de niveles incluso avanzados. Con las nuevas tecnologías parece un pecado que cojan un libro.
¿Y si es un e-book?
Si no hay un hábito de lectura sólo los usan para jugar. El que lee aprovecha hasta el prospecto de la caja de las galletas, y para el no habituado es un tormento porque supone un esfuerzo y todos huimos del esfuerzo. Lo de «como he aprobado no cojo un libro hasta septiembre» es objetable.
¿Estamos a tiempo a dos semanas de empezar el curso?
De cara a lo irremediable, para los que sabemos que van a tener problemas al incorporarse, debemos empezar a introducir normas: horarios de acostarse y levantarse, y hacer las tareas pendientes. Sobre todo procurar una normalidad a la hora de acostarse y levantarse, y no dejarles hasta las doce del mediodía del mismo día antes de volver por aquello de que «pobrecito, que el resto del curso se levanta temprano».
Es muy estricto con las horas
Hay un margen muy elástico entre las siete de la mañana y la una del mediodía. Otra cosa es que los padres trabajen y los niños estén con otros familiares, pero en situaciones de no exigencia los hay que pasan la mañana viendo programas del tipo «Mujeres y hombres y viceversa». No es tanto que no fomenten la cultura sino que se practica la subcultura del «cuanto menos haces, más eres».
¿Un último consejo?
Con hábitos de estudio es más fácil tener éxito aunque no seas muy inteligente: El 50% es genética y el resto, trabajo.


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