TURBERA DE LA PIEDRA
La turbera de La Piedra es un valle pantanoso situado sobre los niveles detríticos del Cretácico Inferior. Se encuentra en el sistema de fracturación Transect que forma el límite entre las unidades morfoestructural de la 'Plataforma Burgalesa "y la " banda plegada".
2. Tardiglacial- Holoceno final (14.380 ≤ 8280 años cal. BP) /Actual
Se trata de una turbera localizada en las inmediaciones de la localidad de La Piedra, (42º 38´45” N, 03º 52´45”; 950 m s.n.m.)
El clima de la zona es de tipo continental, con inviernos muy fríos y veranos secos, lo que determina la existencia de una cobertura vegetal adaptada a esa continentalidad. El entorno de la turbera está ahora muy deforestado, apareciendo únicamente formaciones arbóreas en las riberas fluviales. La vegetación no leñosa está representada por carrizales de Phragmites australis, bien adaptados a los contextos húmedos.
El estudio polínico
El estudio polínico fue realizado por Muñoz-Sobrino et al. (1996) a partir de sedimentos de un único testigo extraído mediante sonda mecánica. La parte inferior presenta una capa caracterizada por la acumulación de margas y arenas silíceas. Por encima (235-160 cm) se sitúa un nivel limo- arcilloso con gravas y guijarros, al que sucede una capa de turba muy evolucionada (160-135 cm). De ahí hasta la superficie, el paquete sedimentario presenta una segunda capa de turba, esta vez poco evolucionada. Además del sondeo mecánico, se recuperaron otros restos leñosos en los niveles inferiores de la turbera.
Se trata de una interesante secuencia que abarca desde el Tardiglacial hasta el Holoceno final, mostrando los cambios ocurridos en la vegetación en esta zona de la Meseta septentrional ibérica. En la estratigrafía polínica destaca la zonación en cuatro fases.
La zona polínica 1 (ZPL-1) se caracteriza por el dominio del polen arbóreo frente al herbáceo y arbustivo. Las especies forestales dominantes son Pinus, Betula (abedul) y Juniperus, junto a las que aparecen otros taxones mesófilos y termófilos como Quercus perennifolios, Quercus caducifolios,
Fagus (hayas) y Castanea (castaños). Este tipo de bosque mixto de coníferas y abedules es frecuente en el noroeste peninsular durante el Tardiglacial, hecho que se ve apoyado por la datación radiocarbónica obtenida en esta zona (13.949 – 14.592 años cal. BP). Entre las herbáceas y los elementos arbustivos, escasamente representados, aparecen Poaceae, Ericaceae, Calluna, Cichorioideae y Asteroideae.
Dataciones radiocarbónicas de la turbera de La Piedra. Calibraciones según Reimer et al. (2004) (Calib 5.0, intervalo de probabilidad 95,4). Muñoz-Sobrino et al. (1996).
El espectro polínico 2 (ZPL-2), se caracteriza por un descenso de los valores de polen arbóreo, fundamentalmente Betula y Pinus, en paralelo el aumento en la representación de herbáceas, sobre todo Cichorioideae y Asteroideae. La escasez de elementos crioxéricos (Artemisia, Chenopodiaceae y Ephedra) indica que las precipitaciones no son abundantes. Esta fase es el reflejo de un momento del empeoramiento del clima, concretamente el Dryas reciente.
La zona polínica 3 presenta tres momentos diferenciados del Holoceno. Una primera fase de dominio arbóreo, concretado por la expansión de Betula, Pinus y Quercus, que alcanzan sus valores máximos en ZPL-3a, junto a los cuales están presentes otros elementos mesotermófilos, indicando una evidente mejoría climática. A esta fase sucede otra de deforestación acusada (ZPL-3b, 8182-8370 años cal. BP), en la que las gramíneas alcanzan valores cercanos al 40 por ciento, sustituyendo los espacios abiertos a los bosques. Por último, en la ZPL-3c, se produce la recuperación de la cubierta forestal, de nuevo protagonizada por Betula y Pinus, indicando la restitución del bosque original.
Tras el hiato sedimentario que abarcaría desde mediados del periodo Atlántico a inicios de Subatlántico, se sitúa la zona polínica 4 (ZPL-4), relacionada con el Holoceno final. Tiene como principal característica el comienzo de la curva de cereal. Las prácticas agrícolas desarrolladas suponen la definitiva regresión del bosque existente, así como el desarrollo de formaciones herbáceas y arbustivas de Poaceae, Plantago, Cichorioideae, Asteroideae, Erica y Juniperus.
Además del registro polínico, en la turbera de La Piedra se recogieron fragmentos leñosos de gran tamaño, situados en los niveles inferiores del depósito, correspondientes al Tardiglacial. Pertenecen a troncos, tocones de raíces y ramas de Pinus, Betula y Juniperus, sin existir un recuento cuantitativo de estas identificaciones.
“El sitio de La Piedra muestra un bosque abierto de Pinus y Betula . con una baja representación de los taxones de hoja caduca hasta que un evento tala de bosques, sin fecha (Muñoz-Sobrino et al, 1996;. Ramil-Rego et al . 1998).Una presencia anterior de Cerealia ha sido registrado en la Meseta Norte Ibérica en Espinosa de Cerrato; Franco Múgica et al. (2001) han interpretado esta observación como evidencia de episodios cortos de la perturbación humana en 4500 y 3000 años AP. Otros sitios paleobotánicas muestran poca evidencia de impacto humano en el paisaje (Mampodre, Lillo, Quintana Redonda, Valle de la Nava, San Mamés de Abar) o proporcionan pocos detalles cronológicos para el registro más antiguo de Cerealia (La Piedra, Huidobro, Santa Gadea) (ver Fig. 1 para referencias y ubicaciones).”
Este texto, aparecido en la revista científica Review of Paleobotany and Palinogy, señala a la turbera de La Piedra (nº 6 en el mapa) como una de las candidatas a ser el registro más antiguo de Cerealia de la Meseta.
5. Modelo de datación
Datación y calibración
Por hoy, la teoría climática Blytt-Sernander ha sido sustancialmente medida por una gran variedad de métodos de datación, principalmente fechas C-14 obtenidas de polen
BP.- Es la forma de medir el tiempo hacia el pasado partiendo desde el presente. BP = Before Present = Antes del presente. En español (AP)
Cal. BP.- cal BP = años calibrados (de calendario) antes del presente (Referido a 1950)
Existen en La Piedra una gran cantidad de plantas insectívoras que viven en los humedales de Resosa, La Resosilla y el río Úrbel, así como en Valdehayas y en las fuentes diseminadas por las laderas rocosas. Nuestro pueblo es en este aspecto un lugar privilegiado para la flora pues varias de estas plantas son raras o muy raras de ver.