La felicidad consiste en vivir instalado de forma sana en el presente, habiendo superado las heridas del ayer y mirando con ilusión el futuro. Rojas, 2021: 164)
Yoda, el jedi más carismático de La Guerra de las Galaxias resumen pocas palabras el punto de inicio de este libro” difícil de ver. siempre movimiento futuro está”. nada permanece inmutable, todo cambia y no sabemos hacia dónde. podemos intentar inferir qué cambios se producirán y qué dirección tomarán, pero la fiabilidad de las predicciones disminuye cuanto más alejados en el tiempo nos encontremos. (Bueno, 2021: 24)
Para imaginar el futuro utilizamos los datos del presente y nuestras experiencias pasadas, los recombinamos de manera creativa y hacemos inferencias, así que a veces acertamos.
Con técnicas no invasivas que permitan analizar la actividad cerebral en vivo y en directo ha permitido que nos adentramos en el funcionamiento de este órgano durante cualquier situación cotidiana. Cuando se le pide a alguien que se imaginé un acontecimiento futuro, se conectan varias redes: las redes neuronales implicadas en los recuerdos, que se gestionan desde una parte del cerebro que se llama hipocampo; las redes relacionadas con la memoria de trabajo, que se encuentran en la denominada corteza prefrontal y que permiten valorar el presente más inmediato; las redes implicadas en el raciocinio; para inferir las distintas posibilidades, que también se encuentran en la corteza prefrontal del cerebro; las redes involucradas en el pensamiento creativo que, sorpresa, también se hallan en la corteza prefrontal; las redes emocionales, y, por último, las redes que generan sensaciones de recompensa, que se encuentran en una zona profunda del cerebro, muy primitiva desde la perspectiva de la evolución, conocida en conjunto como sistema límbico. Las emociones se generan en unas agrupaciones de neuronas que se llaman amígdala, y las sensaciones de recompensa, en una zona que se llama cuerpo estriado. sin embargo, cualquier inferencia sobre el futuro es una proyección qué parte de la incertidumbre… Cuando gestionamos las incertidumbres del futuro intervienen nuestros recuerdos, y eso enfatiza la importancia de las experiencias vitales que ha tenido cada persona, la situación presente y la capacidad que tengamos de racionalizarla, el estado emocional asociado a las experiencias pasadas y al momento presente, y la posibilidad de obtener sensaciones de recompensa. De hecho, se ha comprobado que el cerebro está evaluando de manera constante las posibles recompensas que obtendrás de cada una de las acciones que llevamos a cabo, pero la inmensa mayoría de las veces lo hace de forma preconsciente, sin que nos demos cuenta, comparando el momento actual y la inferencia del futuro con las recompensas que le han proporcionado otras experiencias pasadas similares.(Bueno 2021: 48-49)
Desde la perspectiva evolutiva, somos la única especie viva capaz de anticiparse al futuro de manera consciente, y eso hace que seamos la única que percibe la incertidumbre del futuro. y, por tanto, que seamos la única que necesita gestionar ese incertidumbre
La anticipación contribuye a la supervivencia, ya que permite que nos apartemos de las amenazas antes de que sean irreversibles, y también que aprovechemos las oportunidades antes de que desaparezcan. por un lado, el cerebro utiliza la memoria, tubo aquello que ha grabado en el transcurso de la vida. la memoria incluye todos los aprendizajes que hemos obtenidos y las experiencias que hemos vivido, muchas de manera preconsciente, e integra los aspectos racionales de los emocionales por medio de conexiones neuronales. a partir de estos contenidos del pasado tiene una primera base para predecir el desarrollo de situaciones futuras y las posibles consecuencias de nuestras acciones. eso quiere decir que, según cuáles sean las experiencias que hemos vivido y los factores emocionales relacionados, las previsiones de futuro y la gestión de la incertidumbre que haremos será una u otra.
Se trata de la asociación entre recuerdos del pasado, el análisis del momento presente, que siempre es único, y las necesidades percibidas o deseadas para el futuro, entre las que destaca de forma especial la anticipación de posibles recompensas.(Bueno 2021: 63-66)
El cerebro intenta anticiparse al futuro para prever los cambios y disminuir las incertidumbres. Lo hace combinando varias redes neuronales. principalmente las que están implicadas en la memoria a largo plazo. la memoria de trabajo. la creatividad. las emociones y las sensaciones de recompensa. La flecha del tiempo va siempre del pasado hacia el presente. y de ahí hacia el futuro, de forma dinámica, de manera que el futuro termina por convertirse en presente y el presente en pasado.Sin embargo, dentro del cerebro el futuro y el pasado se entrelazan, ya que la previsión de futuro se nutre de los recuerdos del pasado. En el terreno de la actividad neuronal, el futuro que imaginamos es una proyección creativa del pasado que también tiene en cuenta el presente, y en él también posee una función muy destacada las emociones y la anticipación de posibles recompensas. Combinamos experiencias pasadas de manera innovadora, les aplicamos un filtro emocional, las mezclamos con nuestros miedos y deseos y todo eso lo proyectamos hacia lo que llamamos el futuro.(Bueno 2021:75-76)
¿QUÉ PIENSA NUESTRO ALUMNADO DE CÓMO DEBERÍA SER LA ESCUELA DEL FUTURO?
Como indica Tonnucci es necesario preguntar a las/os niñas/os y jóvenes, seguro que nos iría mucho mejor.
Nadia Marlene Meza Acosta (2º ESO D)
La escuela del futuro que a mí me gustaría tendría tantas cosas con las que pudiéramos divertirnos y aprender a la vez. Lo primero que se me viene a la mente al pensar en una escuela del futuro es que en vez de libretas tendríamos tablets, no tendríamos que escribir, los profesores serían robots, y muchas ideas locas más….
Pero lo que de verdad me gustaría es que nos dejarán expresar nuestras ideas libremente, que nos dejarán mostrar nuestros verdaderos talentos, que eligiéramos nuestra propia forma de aprender. No podemos entender y aprender algo por mucho que nos lo repitan, la única forma es que nos lo enseñen de una forma más divertida. Que nos enseñen que en la vida no son todo números, letras, historia….etc., que nos enseñen a ser verdaderas personas no máquinas que absorven información. Que en la vida podemos aprender cosas no sólo yendo a la escuela, que también las experiencias nos enseñan cosas. Que no veamos a nuestra escuela como una cárcel y a los profesores como personas crueles. Que no nos quiten nuestra ilusión e imaginación, porque desde que somos pequeños nos enseñan que la imaginación no sirve en absoluto y que las cosas hay que tomárselas siempre seriamente y sin diversión. Siempre nos obligan a hacer cosas que en realidad no queremos. A callarnos porque nuestra opinión no tiene importancia. Me gustaría que la escuela siguiera igual, pero que las asignaturas como música y plástica siguieran estando presentes, ya que esas son formas de expresarnos y tener más imaginación. Que nos hagan ver que la vida no es gris que es un arcoíris de experiencias, buenas, malas divertidas, tristes…Las asignaturas como lengua matemáticas, sociales…etc…son importantes, pero no estaría mal enseñarnos a ser personas buenas y respetables. Y que ser diferente no es algo malo, que no tenemos que ser todos iguales y que podemos hacer nuestros propios caminos.
Siempre he considerado que para provocar la reflexión es necesario formular preguntas, más que centrarme en buscar recetas…
¿Qué queremos obtener de nuestros niños y jóvenes?
¿Cómo son los recuerdos que tenéis de vuestra escuela?
¿Cómo va a ser posible construir el aprendizaje-en vez de transmitirlo-,si en el libro ya vienen hasta los ejercicios?¿Dónde queda la creatividad y el esfuerzo de los centros?
De los contenidos actuales que has leído en revistas, libros, internet, escuchados en la tv, ¿Cuáles creen que quedarán desfasados en un futuro?
Las respuestas a estas preguntas permiten iniciarte en la innovación, busca un grupo de personas comprometidas como tú y contribuye a construir la Escuela del Futuro: “La mejor forma de predecir el futuro, es inventarlo” (Alan Kay, informático) un grupo de profesoras/es con inquietudes y ganas de seguir avanzando te puede aportar además de conocimiento muchas satisfaciones que evidentemente se ven reflejadas en nuestros centros.
Es bueno disponer de un banco de buenas experiencias que puedan permitirnos ver mejor el camino, sin embargo debemos ser conscientes que las experiencias educativas no son fácilmente extrapolables, ya que cada centro escolar es único e irrepetible.
Consideramos que el trabajar en equipo y por proyectos permiten detectar dificultades y buscar las mejores soluciones para crear las condiciones necesarias para que a partir del conocimiento de distintas formas de prevención e intervención, la mejora y la calidad educativa de los centros sea una realidad y donde consideramos que el alumnado tiene que tener un papel protagonista.