Un mercader con tres hijas muy guapas, especialmente la más pequeña, tenía un barco en el mar, del que dependía toda su fortuna. Debido a una gran tempestad, le informaron de que el barco se había hundido, por lo que se vieron en la ruina. Unos meses más tarde, se enteró que el barco solo había estado perdido y se encontraba esperando sus órdenes. Decidió ir en busca del barco y cada una de sus hijas le pidió que le trajese algo del viaje. Tras finalizar sus labores en el barco, en su viaje de vuelta encontró lo que le habían pedido sus dos hijas mayores, pero no había podido encontrar la flor de lis que le había pedido la pequeña. Caminando, encontró una casa con unos bellos jardines, entró, y al no encontrar a nadie a quien preguntar, recorrió los jardines y encontró la flor de lis. Al no ver a nadie a quien pedirla, decidió cortarla. De repente, apareció un oso enorme reclamándole la flor. El hombre, se ofreció a pagarle cuanto fuera necesario por ella, pero el oso le dijo que tendría que traerle a su hija pequeña, o de lo contrario, morirían todos. Cuando la hija pequeña se enteró de lo sucedido, pidió a su padre que la llevara a aquel jardín. La hija se quedó en la solitaria casa hasta que una tarde, al oír unos profundos quejidos, entró en el jardín y descubrió al oso tendido en el suelo junto a la planta de la flor de lis. Al poner la flor sobre el tallo, dio la mano al oso, que se convirtió en un caballero joven y hermoso con el que se casó.
Hombre bueno, que adora a sus tres hijas. En un viaje de trabajo, al intentar satisfacer los deseos de su hija menor, corta una flor de lis de un jardín, y al ser descubierto por un gran oso, dueño de esta, le obliga a llevarle a su preciosa hija para compensar el daño causado. El padre se ve sumido en una profunda tristeza.
Pide a su padre que le traiga un vestido de seda de su viaje.
Pide a su padre un pañuelo bordado de su viaje.
Es una chica muy alegre y agradecida, que pide a su padre una flor de lis de su viaje. Al ver la tristeza de su padre y enterarse de lo sucedido con la flor, no duda en sacrificarse ella para que su familia no sufra daño alguno. Finalmente, salva al oso, quien se convierte en un apuesto caballero con el que se acaba casando.
Pide al mercader que le traiga a su hija pequeña para reparar el daño causado al cortar la flor de lis. Es ayudado por la joven a convertirse en un hermoso joven, que acaba casándose con ella.