Una familia vivía en una casa en el campo. Una noche secuestra los cachorros de una loba que les mataba el ganado, con el fin de entregarlos en el ayuntamiento, que pagaba recompensa por ello. Cuando la loba echó de menos a sus cachorros, fue a buscarlos a la casa del matrimonio. En un descuido de los padres robó un bebé y se lo llevó a su cueva. La familia, al ver que su bebé había desaparecido, imaginaron que había sido la loba y fueron a buscarla. Tanto los padres como la loba reconocieron que habían actuado mal y se devolvieron mutuamente a sus hijos.
Viven en una casa en el campo. Cansados de que una loba les matara el ganado, deciden ir a quitarle sus cachorros. La loba se venga y les quita a su bebé. Finalmente reconocen su error y recuperan a su hijo.
Un matrimonio le roba sus cachorros. Ella desea recuperarlos. Para ello roba a su vez al bebé del matrimonio. Así logra que los humanos entiendan la crueldad del acto y restablecer a ambas familias sanas y salvas.