Un pastorcillo se encontraba jugando a la rayuela cuando apareció la Serrana y, tras preguntarle si sabía tocar la vihuela, se lo lleva cogido de la mano hasta su cueva, que se encontraba en lo más alto del monte. La Serrana le mandó hacer una hoguera. A la luz de la lumbre, el pastorcillo pudo ver una gran cantidad de huesos y calaveras. La Serrana le dijo que pertenecían a hombres que ella misma había matado, igual que haría con él cuando le apeteciese. Obligó al muchacho a tocar la vihuela y, mientras lo hacía, ella se quedó dormida. En ese momento, el pastorcillo huyó. La Serrana despertó y salió corriendo y gritando tras él.
Mujer fuerte, cargada con su escopeta, que se pasea por las tierras de La Vera acabando con la vida de numerosos hombres. En su camino se topa con un pobre pastorcillo, al que lleva a su cueva con la intención de matarlo.
Chico joven que se encontraba jugando a la rayuela cuando apareció La Serrana y lo llevó hasta su cueva para acabar con su vida. Su astucia le permite librarse de ella y salvar su vida.