La ordenación de los elementos en el Sistema Periódico obedece a una ley general o ley periódica que dice que al colocar los elementos químicos en orden creciente de sus números atómicos, se observa una variación periódica en algunas propiedades.
Estas propiedades se denominan propiedades periódicas. Las que estudiaremos en esta unidad son:
El radio atómico. Está relacionado con el tamaño de los átomos. Su valor aumenta al descender en un grupo, pues aumenta el número de capas, que cada vez están más alejadas del núcleo. En un mismo periodo disminuyen al aumentar el número atómico (de izquierda a derecha) pues aumenta la carga del núcleo y, por tanto, los electrones de la nube electrónica se ven más atraídos hacia el núcleo.
La afinidad electrónica (AE), formalmente, es la variación de energía que tiene lugar cuando un átomo en estado gaseoso adquiere un electrón, formando así un anión. Cuanto mayor sea esta energía, mayor es la tendencia a formar aniones. Dicho con otras palabras, es la voracidad por capturar electrones (como diría José Mota, es el “ansia viva” por coger electrones)
La energía de ionización (EI), formalmente, es la cantidad de energía que debe absorber un átomo en estado gaseoso para perder un electrón y formar así un catión. Cuanto menor sea esta energía, mayor será la tendencia a formar cationes. Informalmente, es la energía del "tortazo" que debes dar a un átomo para hacerle perder un electrón.
En el sistema periódico, estas propiedades evolucionan de la siguiente manera:
Es decir: hacia arriba a la derecha, más tendencia a formar aniones; hacia abajo a la izquierda, más tendencia a formar cationes.
Comprendiendo estos conceptos, podemos enlazar con otros dos conceptos que también evolucionan de forma periódica en el Sistema Periódico:
El carácter metálico representa la tendencia de los átomos a perder electrones en su último nivel para adquirir la configuración electrónica del gas noble más próximo “hacia atrás”, adquiriendo carga positiva. Aumenta de derecha a izquierda (aquí había una errata antes, ya está corregido) en un período y de arriba a abajo en un grupo.
El carácter no metálico representa la tendencia de los átomos a ganar electrones en su último nivel para adquirir la configuración electrónica del gas noble más próximo “hacia adelante”, adquiriendo carga negativa. Su evolución es contraria al carácter metálico.