1.6.4. Iluminación
Como norma general se ha dotado a cada espacio de ventanas con la orientación más adecuada para captar la luz solar mas indicada a cada tipo de trabajo. La disposición de las luminarias dentro de cada espacio atiende a la posición de estas ventanas, distribuyéndose en diferentes circuitos que permiten iluminar cada zona según sus necesidades dejan de estar cubiertas por la luz diurna (dependiendo de su cercanía con las ventanas).
Así se asegura una iluminación uniforme y cómoda en cada espacio, que se refuerza puntualmente allí donde es preciso con luminarias individuales, fáciles de ubicar pues los puntos de toma, como se ha descrito más arriba, se distribuyen generosamente por el suelo.
Talleres
Dieciséis luminarias directas se distribuyen en cuatro circuitos que aseguran la cantidad de luxes necesaria en el plano de trabajo. Otros dos circuitos se utilizan para proyectores orientados hacia el techo que dotan de iluminación indirecta al espacio.
Biblioteca
Un gran ventanal se abre en la fachada NE, aportando iluminación natural uniforme durante casi todo el día y todo el año. Para evitar la entrada directa del sol en las mañanas (en un ángulo en cualquier caso muy rasante) se utiliza un vidrio con tratamiento de control solar.
Los puestos de lectura de la sala se ordenan perpendicularmente al ventanal, para conseguir el máximo aprovechamiento de la luz solar. Las mesas cuentan con luminarias individuales.
Existen además tres circuitos de focos dispuestos longitudinalmente que, dirigiendo sus haces de luz hacia el techo, aportan una cómoda iluminación difusa de relleno.