1.2.6. AUDITORIOS
Como complemento al programa docente ordinario que encuentra lugar en los talleres y las aulas teóricas se integran al mismo dos Auditorios o Salas de Conferencias (C150 o Salón de Actos y C300 o Aula Magna). Ambos están especialmente preparados para la programación de eventos especiales: clases magistrales, conferencias, presentaciones multimedia, etc., y por ello se colocan en el extremo del edificio más próximo al acceso desde la ciudad, directamente vinculados a una de las entradas principales y a la cafetería, junto con la cual forman un conjunto independizable del resto del edificio, integrando el Centro en la actividad urbana.Formal y constructivamente se resuelven según los mismos que definen el resto de usos docentes: estructura de madera, chapado exterior de madera estratificada, independencia volumétrica, etc. En el Salón de Actos (C150) se utiliza la misma estructura que en los volúmenes de las aulas, con los que comparte dimensiones. Por su parte el Aula Magna (C300), el mayor volumen del edificio, presenta soluciones de arriostramiento suplementarias.
Sendas salas están dotadas de los pertinentes medios técnicos de iluminación y proyección, especialmente el Aula Magna, gracias a un altillo técnico, que cuenta con cabinas para traducción simultanea y grabación, y dos galerías elevadas en los laterales. Esta sala se completa además con un camerino y un pequeño almacén específico en la zona del escenario. Las butacas cuentan con tomas de electricidad y datos integradas.
Los revestimientos y acabados interiores participan del funcionamiento acústico de ambos recintos, dando prioridad a la inteligibilidad de la palabra buscándo un tiempo de absorción reducido y una buena absorción en los paramentos. (Para la música, por el contrario, son deseables tiempos de reverberación mayores). En el techo, los laterales y el fondo se han empleado soluciones fonoabsorbentes; por el contrario la pantalla de proyección y el estrado elevado actúan como reflectores del sonido, potenciando la focalidad acústica del espacio en beneficio del orador. Asimismo se ha evitado la transmisión de vibraciones con el empleo de juntas elásticas en los encuentros estructurales. Las placas alveolares de forjado se apoyan sobre muretes de hormigón situados a distancias desiguales para impedir que aquéllas puedan entrar en fase.