Circulaciones
La circulación, obligadamente longitudinal, que enlaza los usos del edificio se ameniza mediante la inclusión de ensanchamientos a diferente cota que, al tiempo que sirven de bancadas y lugares de estancia, separan los puntos de acceso a los espacios de trabajo y docencia. Así nunca ningún uso o espacio se abre directamente a la circulación principal, sino que cuenta con su propio espacio de respeto tangente a la misma. Esto es válido tanto para los espacios de uso docente como para los aseos o los vestíbulos.En las plantas superiores se repite este esquema, más ceñido a la geometría ortogonal que las define. De nuevo la linealidad de la ciruculación se bidimensionaliza en espacios que se desarrollan entre ambas fachadas, como la sala de investigación de la planta segunda, e incluso alcanza las tres dimensiones con la doble altura del atrio, que se eleva dentro de la parte central de la planta primera.