1.1.1. Percepción
La parcelación presenta las patologías propias de las áreas industriales donde las necesidades de infraestructrua y producción han dirigido los criterios de construción de ciudad: falta de escala urbana, discontinuidad en la edificación, disparidad volumétrica y visual, impersonalidad del espacio público... El edificio se ancla en esta deshilvanada trama industrial/urbana a partir de la correspondencia longitudinal de su funcionamiento y organización interna con la geometría lineal del canal, el elemento caracterizador del entorno. Esta linealidad del proyecto se manifiesta también en el exterior, en las tres situaciones urbanas principales desde las que se ve exigido:
a. Del lado de la Route de Cayenne es el cuerpo volado de las oficinas quien explica esta linealidad, imponiendo su orden continuo sobre la multiplicidad de huecos de la planta baja, retranqueada, que le sirve de basamento. Una banda oscura acoge rejillas y huecos de instalaciones en el encuentro entre ambos volúmenes, reforzando la linea de sombra.
Las instalaciones ferroviarias del otro lado de la calle impiden una visión frontal, arquitectónica de este alzado. La visión de esta fachada es siempre rasante, en escorzo, condicionada por la velocidad —el coche o el ferrocarril—. La continuidad del cuerpo superior acentúa la profundidad perspectiva, que se gradua mediante las lamas verticales que protegen el interior del sol poniente en verano. Cada una de las lamas de esta piel exterior, al presentar un diferente acabado en sus distintas caras, da una una imagen cromática diferente del edificio según se observe desde el lado de la estación o desde el contrario.
b. Sobre el muelle el edificio se fragmenta en piezas que se adaptan a la escala de percepción del peatón. Cada una de ellas, en correspondencia con esta visión cercana, puede entenderse individualmente. La fachada no presenta un frente contínuo sino una sucesión de entrantes —los accesos— y salientes —las funciones—. La linealidad se representa hacia este lado por la serie, por la secuencia de los volúmenes.
Las soluciones constructivas se corresponden con la proximidad del peatón: matización en el encuentro de la construcción con el suelo, diferenciación de planos en los accesos, escalones, marquesinas... Complementariamente la escala de la tipografía en las fachadas y en el suelo hace referencia al tamaño real del edificio.
c. Sólo desde la orilla opuesta del canal el punto de vista permite ver un alzado completo del edificio. Desde aquí éste se percibe siempre desde lejos (el propio canal impide al peatón acercarse gradualmente a él —si no emplea una embarcación—). Así las soluciones de escala media que integran en una percepción contínua las distintas impresiones del edificio, desde la imagen de conjunto a la visión cercana, de detalle, carecen aquí de sentido. En la planta baja cada volumen/uso se comprende de manera unitaria, apoyado en su geometría neta y su tamaño, separados entre sí por los accesos. El cuerpo de oficinas, sobre los cuerpos inferiores, contrasta con ellos en color y textura. Su continuidad lineal, enfatizada por las protecciones solares, impone unidad horizontal a la imagen del edificio. Gracias a ello y a su tamaño puede éste adaptarse a su difícil entorno, introduciciendo en él un orden urbanizador.