Fuentes y agradecimientos
Félix Romero Robles dejó un escrito sobre las vicisitudes de su familia. Es la fuente fundamental de este relato. Por su parte, Guillermo Romero Moreno (GRM) ha hecho valiosas aportaciones sobre todo en lo referente a los orígenes de la familia en Granada.
La información sobre la familia Pineda Barragán de los Villares, Jaén, procede del cronista de aquella localidad, Victoriano Muñoz Rueda, que difunde su labor a través de la página: losvillaresenlamemoria. Ha sido muy amable al contestar a mis preguntas.
María del Carmen Romero Nevot me ayudó, y mucho, a completar la información, añadiendo valiosas anécdotas familiares. Ella ha guardado mucha memoria y muchas fotos y documentos. Le estoy muy agradecido y le dedico estas páginas que espero leerá en el Brasil, país donde ahora reside.
Alejandro Romero Esteban (25.3.1855, Granada – 19.11.1942, Málaga).
La partida de bautizo de Alejando (localizada por GRM) recoge que fue bautizado en la iglesia de San José de Granada el día 28 de marzo de 1855. Fue madrina su tía María del Carmen Romero Esteban. Por ser hijo extramatrimonial, no aparecen en ella los nombres de los padres ni de los abuelos, señalándose tan sólo que nació en la calle de la Cuesta del Lavadero de la Manchega a las diez de la noche del día 25.En la partida de su matrimonio si se añade que fue hijo de Martín Romero Barragán y Ana Esteban Villegas (aprox. 1817, Almuñecar [1] – 26.12.1902, Málaga), hija de Antonio Esteban y María Villegas.
Puede añadirse que fueron sus hermanos:
José Romero Esteban (1849, Granada – 1916, Málaga) casado en Granada con Catalina Martín García (26.10.1862, Granada - ?) [2] teniendo cinco hijos: Eugenio que nació en Granada en 1884 y se dedicó al comercio. Trinidad que nació en Málaga hacia 1890 [3]. Gustavo que nació en Málaga en (aprox.) 1892. Carlos que nació en Málaga en (aprox.) 1897. Y, Dolores, que nació en Málaga en (aprox.) 1900 y que falleció soltera.
Emilia Romero Esteban (aprox. 1850, Granada - 6.2.1905, Málaga) que falleció soltera.
Martín Romero Esteban (aprox. 1860, Granada - 4.2.1911, Málaga).
Raíces alternativas
Guillermo Romero Moreno ha planteado unos orígenes alternativos muy verosímiles para Alejandro Romero Esteban. Su versión es la siguiente:
Francisco de Paula Pineda y Pastos (¿, Granada - ?) casó el 23.4.1782, en Granada, con Rosalía (o Rosa) Barragán y Campos (¿, Los Villares - ?). Era él un reconocido comerciante y su familia vivía en la Alhambra, en una casa adosada al arco de la Puerta del Vino reconstruida tras la Guerra de la Independencia. Ella pertenecía a una familia acomodada de los Villares, Jaén, y contaba al menos con dos hermanos, Francisco Antonio Barragán, Abogado de la Real Chancillería de la Ciudad de Granada y vecino en 1785 de la ciudad de Jaén, y Jorge Barragán [4].
El matrimonio tuvo a:
1. Juan de Pineda Barragán, que fue bibliotecario de la Universidad de Granada y que, posiblemente, fue sacerdote.
2. Antonino (o Antonio) de Pineda Barragán (¿, Los Villares - 1.2.1856, Granada). Fue también sacerdote y bibliotecario y catedrático de teología de la Universidad de Granada. Al menos desde 1816 fue miembro de la Sociedad Económica (de amigos del país) de esa ciudad, ocupando el puesto de secretario perpetuo [5]. Adquirió una canonjía de la Iglesia del Salvador de Granada en 1831. Cuando fallece ocupaba el importante puesto de capellán real.
3. Martín de Pineda Barragán (aprox. 1786 - ?) que casó con Dolores Mendoza Hidalgo (¿ - 15.10.1867) con la que no tuvo hijos. Sin embargo, con Ana Romero Esteban [6] (aprox. 1820, Albuñuelas – 26.12.1902, Málaga), hija de Antonio Romero (¿, Albuñuelas - ?) y María Esteban [7] (¿, Albuñuelas - ?), tuvieron cuatro hijos que tomaron como apellidos no Pineda Romero, sino Romero Esteban, los de su madre:
José (1849, Granada- 1916, Málaga)
Emilia (aprox. 1850, Granada – 6.2.1905, Málaga)
Alejandro (25.3.1855, Granada – 19.11.1942, Málaga)
Martín (aprox. 1860, Granada – 4.2.1911, Málaga)
En lo que se refiere a la familia de Ana Romero Esteban puede añadirse que:
Antonio Romero (¿, Albuñuelas - ?) y María Esteban (¿, Lanjarón - ?) tuvieron a:
Ana Romero Esteban (aprox. 1820, Albuñuelas – 26.12.1902, Málaga)
María del Carmen Romero Esteban (¿, Gójar - ?) que casó el 14.3.1853 en Granada con Pedro Antonio Martín Cotillas (¿, Membrilla - ?), hijo de Antonio Martín y Gregoria Castilla, ambos de Membrilla, Ciudad Real, de profesión del campo. El matrimonio tuvo el 21.12.1853 a Pedro Tomás de la Santísima Trinidad Martín Romero, que nació en la calle de San Juan de Granada. Fueron padrinos de bautizo de Alejandro Romero Esteban.
Antonio Romero Esteban, de Gójar, alpargatero, que casó con Francisca González Siles de los Ogíjares. Viviendo este segundo matrimonio en la calle de la Tahona de Granada tuvieron el 31.12.1858 a una niña que se llamó Antonia Silvestre de la Trinidad.
A los seis meses de quedar viudo, y con 82 años, Martín de Pineda, casó el 27.4.1868, en la Iglesia de San José de Granada, con Ana Romero Esteban, de 48 años. Vivían en la Cuesta de Labradores de la Manchega. En la partida de la boda aparece como profesión de Martín “propietario” sin embargo, o además de ello, Martín fue médico y había ejercido como tal tanto en el pueblo de su madre, los Villares de Jaén, como en la ciudad de Granada. Como se dijo, los Barragán era una familia hacendada en los Villares y, además, había sido allí cura muchos años Francisco Gómez de Ávila Barragán, tío de Martín (citado en Los Villares en la memoria).
Marchó como médico titular a los Villares en 1814, renunciando a la plaza en enero de 1820 [8], para pasar a ser alcalde de esa villa. En marzo, tras la sublevación de Riego dio comienzo el Trienio Liberal, siendo Martín renombrado alcalde constitucional. En junio, sin embargo, vuelve definitivamente a Granada [9] donde ejerce como médico de la Juntas de Sanidad de las parroquias de San Gil y San José.
Explicadas estas raíces, GRM añade que Alejandro Romero Esteban alteró deliberadamente sus orígenes para ocultar su bastardía. De esta manera, cuando celebró su boda lo hizo en la intimidad, en el domicilio de sus suegros, donde sus actos podían pasar más desapercibidos, y no en una iglesia. Y contó también, más que probablemente, con el beneplácito del sacerdote que celebró la ceremonia, que no era un cura cualquiera sino el vicario general. A continuación, consiguió registrarse en la partida matrimonial como hijo legítimo de Martín Romero Barragán y Ana Esteban Villegas, nombres falsos, pero que podían explicar sus apellidos propios. Después, en la partida de defunción de su madre Ana Romero Esteban, realiza la segunda modificación de datos, manifestando que su madre es Ana Esteban Villegas, hija de Antonio Esteban y María Villegas (que en realidad eran Antonio Romero y María Esteban). Con estas dos modificaciones, estaba garantizado la descendencia legal de sus hijos.
Los datos recogidos por GRM ponen además de manifiesto que la familia de Alejandro no era pobre como se creía en la tradición familiar. También parece desprenderse que Martín de Pineda no se esmeró en el cuidado de sus hijos. O, al menos, en lo que se refiere a Alejandro que, como se verá, tuvo que partir para Málaga a una edad muy temprana para vivir y trabajar en condiciones muy penosas.
Por último, se pone también de manifiesto el enorme mérito que tuvo el futuro comerciante que, partiendo de la nada, no sólo sacó adelante a una caterva de hijos, sino que además, y con su esfuerzo y el de sus hermanos y empleados, fue capaz de conseguir unos ahorros que le permitieron nada menos que comprar en la Alameda de Málaga la casa del que había sido el capitalista por excelencia de la ciudad: Manuel Agustín Heredia.
Málaga
Mudado a Málaga aún a corta edad, trabajó Alejandro en trabajos muy precarios bien como mozo en diversas cafeterías, bien ayudando en la carga y descarga del puerto de la ciudad. Nicasio Calle Rubio, un comerciante que tenía un céntrico almacén situado en la calle Toril 7 (hoy calle Nicasio Calle), le contrató finalmente como aprendiz de su tienda y como vigilante nocturno con lo que el joven pudo y hubo de dormir en su mismo centro de trabajo. Se cuenta del protector [10], que fue también hijo natural y que debía su nombre a haber sido encontrado recién nacido en plena calle en el día de San Nicasio. El segundo apellido se le pusieron por el color de sus cuatro pelos.
Además de ese negocio, Alejandro trabajó hasta 1878 en otros establecimientos situados en el pasaje de Heredia ("guantería Carrera y Salgado", "Sombrerería Hoyo" …) en la calle Granada ("Carlos Gaya", "El parido”…) y en la calle Especería ("Relojería Bergmann" y “El Pensamiento”, establecimiento de quincalla, pasamanería, artículos de punto, perfumería, juguetería y objetos de fantasía).
En 1878, asociado por cinco años renovables con Antonio Marmolejo, abrió una tienda de quincallas situada primero en calle Granada y, a partir de 1881, en el pasaje de Heredia. Este segundo establecimiento tenía su entrada principal por el pasaje, pero daba también a la calle Granada y a la Plaza de Constitución. Vendía también objetos de perfumería, juguetes, pasamanería, encajes, botones, cintas y “novedades” (puede leerse en una factura de la tienda).
El pasaje era un lugar inmejorable. Se había diseñado sobre lo que había sido un edificio carcelario por iniciativa de Manuel AgustínHeredia, siguiendo la moda de otros países europeos, sobre todo a imitación de lo que se hacía en París. Fue además, el primero que se construyó en España (Anton Ozomek EDIFEICIOS).
Otro socio parece haber sido un tal Lorenzo Castilla del que se separaron hacia 1886. Sin embargo, este señor sigue apareciendo en diferentes fotografías del establecimiento en un puesto central. Es mayor que los otros dos socios y quizás fuese también suegro de Antonio Marmolejo ya que su mujer, con la que se casó en 1888 ó 1889, se llamó Dolores (Lolita) Castilla.
En esta etapa de sociedad con Marmolejo entraron a trabajar en la tienda los dos hermanos varones de Alejandro, José y Martín. Y entró también a trabajar un hermano del otro socio, Antonio Marmolejo, de nombre Sebastián [11].
Diversas discrepancias llevaron a Alejandro a romper la sociedad en 1899, tras veinte esforzados y exitosos años. Quedó Marmolejo con el local, asociándose más adelante con unos parientes de los Romero, de apellido Espejo y naturales de Alhama de Granada. La tienda pasó después a denominarse Hijos de Marmolejo y Espejo, S.A, ocupando el Pasaje entre los números 2 al 32. La firma llegó a tener también otro establecimiento en Granada, domiciliado en la Plaza de José Antonio 1 (Factura de 1945).
Alejandro Romero abrió el 20 de junio de 1900 una nueva tienda de plata de Meneses, perfumería y bisutería en calle Larios número 4. Vendió después imaginería y al tiempo, se pasó a la amplia denominación de tienda de regalos. Fue la primera como tal en la ciudad. En esta nueva aventura le acompañaron sus hermanos y muy pronto su hijo mayor. La tienda se mantuvo abierta desde 1900 hasta el 2006, participando en ella tres generaciones familiares.
Boda y domicilios
El 8.12.1890 contrajo Alejandro matrimonio con Virginia Robles Pérez (30.8.1868, Málaga – 17.5.1937, Málaga) contando con la aprobación de su suegro, el militar de intendencia Enrique Robles Postigo (1840 Málaga - 1895, Villaviciosa de Odón). Se cuenta en la familia que Enrique pidió referencias sobre Alejandro en los casinos y cafés, en el Liceo y en el Círculo… allí donde se reunía la pequeña sociedad burguesa malagueña de la época. Sometió también al novio a un interrogatorio que aquel soportó sentado mientras el suegro “con las manos en la espalda paseaba de extremo a extremo de la habitación en que se desarrolló la entrevista hasta que le despidió indicándole que ya le contestaría su hija al día siguiente” (cuenta Félix Romero). Todo fueron parabienes y Enrique dio la bendición sin dar importancia alguna a la bastardía. Ese tema nunca le había preocupado, pero si, un rumor malinterpretado sobre la presunta mala salud del novio.
La ceremonia se celebró en la calle Peligros (hoy Trinidad Grund) nº 11, en la casa de los suegros, que vivían en el principal izquierda. La pareja se instaló tras la boda en el mismo inmueble, en el piso 2º, donde también antes habían vivido los suegros [12].
Asistió a la boda un representante judicial, José Pérez Jiménez, y el sacerdote Gerónimo Álvarez Troya [13] (aprox. 1850 Villamartín - 10.3.1902, Sevilla), provisor y vicario general. Contaba el novio con 35 años, mientras que Virginia contaba con 22. Estuvieron también la madre del novio y el padre de la novia, “que en este acto les otorgan su consejo y licencia respectivamente”. Fueron testigos D. Lorenzo Castilla de Cos [14] (teniente de alcalde entre 1881-1883) y D. Manuel García Guerbós [15] (1835, Málaga - 1900).
No siendo cierto, en la partida de matrimonio se hizo constar que Alejandro era hijo legítimo.
La novia aportó 6.000 pesetas que tenía ahorradas que se añadieron a las 5.000 que puso el padre. Se gastó unas 4.000 en ajuar y muebles, de acuerdo a una lista que aún se conserva. El novio gastó unas 6.500 pesetas en muebles y unas 1.000 en unos pendientes para Virginia, adquiridos en la joyería Hijos de A. García Fernández situada en la calle San Agustín 14. La pareja pasó su luna de miel en la finca de San Javier de Churriana, Málaga, puesta a su disposición por sus entonces propietarios, los hermanos García, dueños de la citada joyería.
En 1894 Enrique Robles Postigo fue destinado a Madrid, optando entonces Alejandro y Virginia por mudarse con su hijo Alejandro (1893) al piso principal del número 31 de la plaza del Teatro. Nacieron allí sus hijos Enrique (1895), Luis (1896), Ángel (1898) que murió de gripe al año de nacer, Ricardo (1899), Fernando (1901) y Virginia (1902). Al piso segundo de aquella casa, se mudaron sus hermanos Emilia y Martín, así como su madre y su tía Carmen, que murieron allí el 26.12.1902 y 19.12.1903 respectivamente. Antes, estos familiares, venidos de Granada en 1888, habían vivido en la calle Andrés Pérez 1. Tras esas muertes, se trasladaron a la Alameda 17, alquilando los tres pisos de la casa. Allí fallecieron Emilia Romero Esteban (6.2.1905) con 55 años y su hermano Martín (4-2-1911) con 51. Nacieron en esa casa el resto de hijos: Guillermo (1904), Fé1ix (1906), Eduardo (1908) y Martín (1910). En 1912 se mudó también allí la madre de Virginia, Virginia Pérez Benavides, ya viuda, y ya sin hijos y nietos a su cargo, que fallecería pocos años después, en 1916.
En 1913 hubo una nueva mudanza a la plaza de los Moros número 20, cambio provisional mientras se terminaban unas obras en la casa de la Alameda 28, casa que Alejandro había adquirido poco antes. Por fin, el 15 de julio de 1914 la familia se mudó definitivamente allí. Como ya se indicó, una idea del éxito profesional y económico que ya había alcanzado Alejandro para entonces, lo proporciona el hecho de que la casa de la Alameda 28 había sido el domicilio particular de la familia Heredia. La familia Heredia, ya arruinada, había tenido que vender muchas de sus propiedades comprando las de la Alameda la familia Larios. Al comprar después Alejandro Romero el número 28, decidieron los Larios que los Heredia pasaran a vivir a título gratuito al número 30.
Decidió entonces Alejandro abrir un hueco en la pared medianera para facilitar la mudanza de los Heredia del 28 al 30, evitando que tuvieran que hacerlo por la calle a la vista de todos. Se hicieron además otras obras que llevaron un año. El patio central quedó descubierto, pero se cerraron con cristalerías las galerías circundantes. Se abrió un portal a la calle Torregorda dando acceso independiente al entresuelo que se alquiló a la empresa Baquera Kusche y Martín, primero agentes de aduanas y más adelante agencia turística con el nombre de Viajes Bakumar. En la azotea se construyeron lavaderos y se añadieron a la fachada algunos miradores. El patio se cubrió con azulejos artísticos y, por último, se cambió la puerta de entrada por una de caoba labrada con un cristal con las iniciales AR. Fue arquitecto de la obra Fernando Guerrero Strachan.
Hijos
Tuvo el matrimonio muchos hijos. Muchos, doce. Contra las leyes de la probabilidad casi todos varones a salvo de dos hembras una de las cuales murió muy niña, Celia. Sobrevivió la otra, que recibió el nombre de Virginia, como su madre y su abuela. Esta Virginia, que quedó soltera, ejerció de tía o de abuela de muchos de sus sobrinos primeros o segundos. Entre los que me incluyo. Me tuvo mucho afecto y yo le correspondí en la medida en que lo hace un niño. Tengo muchos recuerdos de ella, de cuando nos sacaba de paseo a merendar, a subir a Gibralfaro o a coger el tren, la cochinilla, para viajar al Rincón de la Victoria y vuelta.
La mayoría de los hijos del matrimonio destacaron por su inteligencia. Abundaron los ingenieros, siendo otros médicos o abogados. De ideologías y creencia muy diversas les unió el respeto, el afecto, y un humor que fue característico de muchos de ellos. Cuando en los veranos volvían a Málaga, sus sobrinos disfrutaban de sus polémicas, sus disputas y sus encuentros y desencuentros. Pero nunca la sangre llegaba al río y todos anteponían su lazo familiar a cualquier otra disparidad derivada de las ideas.
Hubo también en esa amplia prole cierto componente trágico. La mayoría murió muy joven, ya antes o durante la Guerra Civil, aunque no a consecuencias de ella. Y, como secuela, dejaron una prole muy escasa. Queda la impresión de un cierto desperdicio, de una falta de éxito de un grupo familiar tan brillante y llamado a tener mayores conquistas y, como consecuencia, mayor recuerdo.
Celia Romero Robles (12.10.1891, Málaga – 29.10.1891, Málaga). Fallece con pocos días.
Alejandro Romero Robles (9.1.1893, Málaga – 20.7.1958, Málaga).
Enrique Romero Robles (9.1.1895, Málaga – 20.7.1936, Madrid).
Luis Romero Robles (7.4.1896, Málaga – ?, Madrid).
Ángel Romero Robles (5.4.1898, Málaga - 1891). Fallece de gripe al año de nacer.
Ricardo Romero Robles (1899, Málaga – aprox, 1974)
Fernando Romero Robles (8.10.1901, Málaga – 8.1.1936, Málaga).
Virginia Romero Robles (8.12.1902, Málaga - 16.2.1991, Málaga)
Guillermo Romero Robles (11.7.1904, Málaga – 16.10.1938, Madrid)
Félix Romero Robles (27.4.1906, Málaga – 25.12.1975, Cádiz)
Eduardo Romero Robles (3.2.1908, Málaga – 14.4.1973, Madrid)
Martín Romero Robles (18.2.1910, Málaga - 31.3.1967).
2. Alejandro Romero Robles (9.1.1893, Málaga – 20.7.1958, Málaga). Realizó sus estudios primarios en Málaga cursando después Comercio en Lieja. Se incorporó entonces a trabajar en la tienda familiar de la calle Larios. Casó en primera instancia con su parienta Virginia Nevot Muñoz (1898, Alhama de Granada – 13.8.1929). Ella era hija de Francisco Nevot Rodríguez y de Inocencia Muñoz Pérez. Esta Inocencia, a su vez, era hija de María Josefa Pérez Aguado (6.6.1821, Jayena - ?, Agrón), hermana de Sebastián Pérez Aguado, bisabuelo de Alejandro. Tuvieron a Francisco de Asís Romero Nevot (1923-1924) que murió niño, a María Victoria (Yoya) Romero Nevot (1924 – 1981), que a causa de un mal parto sufrió una minusvalía mental y a María del Carmen (Mami) Romero Nevot (1926 - ). Viudo, casó de nuevo con Clotilde García Domínguez, con quien tuvo un hijo.
3. Enrique Romero Robles (9.1.1895, Málaga – 20.7.1936, Madrid). Fue ingeniero del ICAI, número 1 de su promoción. Antes de la guerra civil, ocupó un puesto directivo en la Shell. Lo abandonó para dedicarse a la investigación y a la gestión de patentes. Casó con Aurelia Sierra Guiara (1899-1982), hija de Federico Sierra Ruiz (1867, Faraján - 1958) y de Aurelia Guiara Picasso (1875 - ), hija única de Aurelia Picasso López y de Baldomero Guiara del Peral (1849, Málaga - 1924) joyero con un establecimiento en la calle Granada 13: Federico marchó a Málaga donde entró a trabajar de empleado en la joyería de Baldomero Ghiara y como era un mozo muy apuesto, agradable y muy trabajador, Aurelia, hija única del dueño, se enamoró de su empleado y se casaron. Federico Sierra, dio entonces un nuevo y vigoroso impulso al negocio de su suegro de platería, importando joyas, esmeraldas y diamantes de México y Brasil donde estaban sus hermanos Plácido y Valeriano (Malagapedia).
Federico Sierra Ruiz y Aurelia Guiara Picasso tuvieron 8 hijos: Aurelia (la mujer de Enrique), Vitoria, María, Carmela, Josefa, Pilar, Ascensión y Federico, médico que murió de tuberculosis en 1918. La madre de Aurelia Guiara Picasso, Aurelia Picasso López, era hermana de la madre del pintor Picasso. Federico Sierra Ruiz ayudó a costear los estudios del pintor y las familias se trataron toda la vida.
Tuvieron Enrique Romero y Aurelia a Agustín, Enrique -con una hija llamada Ester-, Pilar, Luis, César, María Asunción y Aurelia Romero Sierra. Se cuenta que estando Enrique con su hija Ester visitando a Picasso, quiso pintar el artista a la niña, negándose ésta en redondo en una ruidosa pataleta. No quería salir deformada.
Se cita a Enrique Romero Robles en la prensa en alguna ocasión:
Ha salido para Paris y Londres D. Enrique Romero Robles, La Correspondencia de España, 14.12.1920.
Ha quedado constituido el Sindicato de Ingenieros y Técnicos da la Industria de Madrid, afectos a la Federación Española de Sindicatos de Ingenieros y Técnicos. Reunidos los distintos elementos técnicos que integran esta agrupación en su domicilio provisional plaza de Santa Bárbara, 4, se procedió a la aprobación del reglamento, así como a la elección de la Junta directiva, que ha quedado constituida como sigue.- Presidente. D. Tomás Adalid Padres … contador, D. Enrique Romero Robles, ingeniero; El Sol, 6.12.1931
Patentes españolas relacionadas con el automovilismo y aeronáutica. 107.238. Unos dispositivos y aparatos destinados a mejorar la combustión en los motores de gasolina. Don Enrique Romero Robles. En suspenso en 1 de junio de 1028. Por faltar un ejemplar de la memoria descriptiva.
Iniciada la Guerra Civil, unos milicianos irrumpieron en el domicilio familiar para detener a Enrique y su hijo mayor. Dado que estaba muy enfermo, marcharon para volver con alguna camilla o parihuela. Se aprovechó para trasladarlos, aunque Enrique murió casi de inmediato como resultado de su enfermedad.
4. Luis Romero Robles (7.4.1896, Málaga - Madrid). Contrajo sífilis afectándole mentalmente. Fue internado en Ciempozuelos donde falleció antes de la guerra civil.
6. Ricardo Romero Robles (1.12.1899, Málaga - ). Fue ingeniero del ICAI como su hermano Enrique. Convivió con una señora de nombre Mariana, casada con un hombre que optó por la carrera religiosa. Dirigió en Málaga la fábrica de fundiciones metálicas "La Metalúrgica". Trabajó después en Madrid en la Sociedad Comercial de Hierro.
7. Fernando Romero Robles (8.10.1901 – 8.1.1936). No tan brillante como sus hermanos, optó por realizar una oposición a correos (El Liberal 18.3.1920). Más adelante pidió excedencia (Información Postal: D. Fernando Romero Robles, de Málaga, licencia ilimitada, El Sol, 18.1.1921) entrando a trabajar en la tienda familiar.
8. Virginia Romero Robles (1902, Málaga - , Málaga). Permaneció soltera, ejerciendo de madrina, tía o abuela de quienes niños, vivíamos en Málaga. Menuda de cuerpo, se trasladaba nerviosa de un sitio a otro mientras se lo permitió la edad. Ejerció también de enlace familiar visitando a los parientes de Madrid en infinidad de ocasiones. Fue la más longeva de todos sus hermanos.
9. Guillermo Romero Robles (11.7.1904, Málaga – 16.10.1938, Madrid). Estudió en el Colegio de San Estanislao (el Palo). Fue ingeniero militar, estudiando en la academia de Guadalajara donde coincidió con sus primos Robles Núñez Arenas. Fue también compañero de promoción de Juan Dann Guillelmi. En 1925 acabó el tercer curso y fue nombrado alférez. Terminó el 27 como teniente. Estuvo destinado en ferrocarriles y en batallones de zapadores. En 1935 pidió su traslado a la Diputación de Málaga como ingeniero ayudante:
Al servicio de otros ministerios
Excelentísimo Sr.: Vista la instancia promovida por el capitán del arma de ingenieros, con destino en el batallón de zapadores minadores número 7, don GRR, en la que solicita el pase a la situación de Al servicio de otros ministerios, por haber sido nombrado ayudante de ingenieros de la Diputación provincial de Málaga, he resuelto acceder a lo solicitado, con arreglo a lo dispuesto en el decreto de 5.1.1933, Diario Oficial del Ministerio de la Guerra, 18.8.1935.
Al estallar la Guerra Civil se encontraba en Madrid, siendo reincorporado al ejército. Se incorporó a una compañía de zapadores establecida en Zarzalejo, cerca del Escorial, para ayudar a la 108ª Brigada. Se le cita como empleado de la Diputación en el año 1937, tras la toma de Málaga, indicándose que está en zona de rojos.
Falleció recién acabada la guerra, enfermo de tifus.
De sus relaciones con Soledad Garcinuño nacieron dos hijas. La mayor Marisol, fue primero acogida por su tío Ricardo, para ser finalmente adoptada por su tío Félix. En 1962 se casó con Narciso Santos Pérez (aprox. 1928 - 20.1.1975, Madrid), tripulante de Iberia. Tuvieron tres hijos.
10. Félix Romero Robles (1906, Málaga - 25.12.1975, Cádiz). Estudió en el Colegio de San Estanislao (el Palo). Finalizó los estudios de ingeniero de caminos en 1931 (Ingeniería y Construcción, 2.1931). Durante la Guerra Civil combatió en el bando sublevado como oficial de artillería. Trabajó en la Diputación de Málaga y, acabada la guerra fue nombrado ingeniero jefe de la sección de vías y obras provinciales. Fue también inspector de la RENFE.
Mientras estuvo en Madrid vivió en una pensión donde se relacionó con la hija de su patrona que tenía por nombre Eladia Gutiérrez Carpinell (1908 - 1988). Pretendió casarse con ella, pero fue rechazada por el padre de Félix. Tiempo después, marchó Félix a Mallorca residiendo en el domicilio de Eladia que había contraído matrimonio con un marino mercante llamado Manuel Manzano Hernández y con el que ya tenía varios hijos. Más adelante y fallecido el marido, la pareja contrajo matrimonio.
11. Eduardo Romero Robles (3.2.1908, Málaga - ). Estudió en el Colegio de San Estanislao (el Palo) donde, a diferencias de sus hermanos, no se adaptó bien. Estudió después algún curso de Ciencias (1925-1926) y medicina en Madrid, interesándose primero por la odontología y después por la oftalmología:
Odontología En la última junta general celebrada por la Asociación Profesional de Estudiantes de Odontología quedó constituida la siguiente Junta directiva: Presidente, D. Jesús Fernández Cortés; vicepresidente, D. José Tremoya Echeverría; secretario, don César Gil Sastre; vicesecretario, D. José Dapena Muriño; tesorero. D. Carmelo Satué de Frutos; vocal de segundo curso, señorita Pilar Luna Solano; vocal de primero, D. Eduardo Romero Robles; suplentes, D. Fernando Triay González y D. Ignacio Albiñana Zaldivar; bibliotecario, D. Luis Ximénez Bru, El Sol, 18.10.1930.
Una de sus características vitales fue su amor por la ciencia, por la medicina, pero también por la botánica, la geología, la química y un largo etc. Sus intereses y sus conocimientos fueron muy amplios como también su entusiasmo y su interés constante por compartirlos y enseñarlos. Sus sobrinos recuerdan muy bien sus visitas que acababan en clases improvisadas llenas de preciosos dibujos acompañados de relatos que, más que lecciones, acababan siendo cuentos. Varios de estos dibujos se han conservado. También una hija del arquitecto Eduardo Robles Piquer, primo de Eduardo Romero Robles, me ha contado las largas conversaciones que ambos mantuvieron en Méjico, muy a menudo sobre botánica. Eduardo Robles fue, en su opinión, una de las influencias para que el arquitecto acabara dedicándose al paisajismo, a parques y jardines.
Durante la República, Eduardo Romero formó parte de las Misiones Pedagógicas y se dedicó intensamente a la docencia por la provincia de Madrid. Daba cursos de medicina e impartía conferencias sobre la importancia de la educación como única vía para la consecución de la libertad (Eduardo dixit).
Otra de sus características fue su progresismo ideológico. Convencionalmente podría decirse que estuvo más a la izquierda que la mayoría de sus hermanos. Sin que por ello fuese, necesariamente, un radical. Fue claramente un liberal y, creo por la lectura de uno de sus libros que se citará, que estuvo cercano a Azaña. Pronto tuvo problemas con la justicia y años después, ya en el franquismo, tomaría el camino del exilio.
Rollo nº 777/1930 del sumario 197/1930 instruido por el Juzgado de Instrucción del Distrito del Congreso de Madrid contra Eduardo Romero Robles, estudiante de Medicina y natural de Málaga, por desorden público, gritos subversivos y atentado." El procesado fue detenido en la calle de Alcalá, frente al Ministerio de Instrucción Pública, por ir capitaneando un grupo de manifestantes y gritar "Viva la República". En su detención forcejeó con un guardia de seguridad. Se produce el sobreseimiento libre de la causa por desorden público conforme al Real Decreto de indulto de 14 de abril de 1930 y se sobresee de forma provisional en la misma causa por atentado en 1930.
En 1938 se devuelve el sumario al Juzgado Instructor y se archiva el rollo.
En 1930 empezó a relacionarse con la Residencia de Estudiantes, con el laboratorio de Ramón y Cajal, hoy Instituto Cajal (CSIC) y con el Instituto Nacional de Ciencias:
CURSO PRÁCTICO DE BIOLOGÍA. Instituto Nacional de Ciencias. El vigésimo curso práctico de Biología animal, empezado el día 22 de octubre de 1930, terminó el 24 de abril de 1931, y consistió en 36 sesiones de tres horas cada una, en las cuales, bajo la dirección del profesor don Antonio de Zulueta, los alumnos que a continuación se enumeran efectuaron por sí mismos disecciones, preparaciones y dibujos científicos de los diversos animales, pudiendo no sólo conocer la organización de cada uno de ellos, sino hacer la comparación y apreciar el desarrollo o la diversa disposición de los órganos y sistemas. Los alumnos que asistieron a este curso fueron: ... don Eduardo Romero Robles ... (Junta para ampliación de estudios e investigaciones científicas, memoria a los cursos 1931 y 1932).
Desarrolló pronto un estudio bajo el título “Una hipótesis sobre la fisiología del sistema nervioso”, que fue publicado en julio de 1931 en el Boletín de la sociedad española de Historia Natural. Este artículo fue a su vez citado por un reputado científico ruso Alexander Leontovich: En el verano de 1931, un estudiante, de Ramón de Cajal, Romero Robles en Madrid, publicó su interesante intento (Una hipótesis sobre una fisiología del sistema nervioso) para explicar el funcionamiento del sistema nervioso, basado en las ideas de radiotelefonía; en este trabajo Romero Robles toma estas ideas en los términos más generales, sin ningún tipo de fórmula y sin darles ninguna interpretación matemática, similar a aquella en la que basamos nuestro trabajo (acutechinternational).
En 1932, Eduardo fue admitido como miembro de la Sociedad Española de Historia Natural de Madrid, tras solicitud del secretario de la misma, Enrique Rioja Lo Bianco. Ambos mantuvieron una larga amistad que se prolongó en el exilio mejicano. Durante la Guerra, Enrique Rioja fue uno de los impulsores de los Institutos para Obreros .
En 1934 publicó en la Imprenta del Parque de Intendencia el librito titulado: Acotaciones a la obra del Doctor Marañón "Los estados intersexuales". Escribió también Una teoría sobre el mecanismo de la acomodación ocular, Madrid, Editorial Plutarco, 1939. Ese mismo año presentó el libro en la Academia Malagueña de Ciencias. En 1949 defendió su tesis doctoral bajo el título La queratitis por el vapor del alcohol.
En los años siguiente escribió muchos artículos o ponencias a congresos sobre oftalmología de los que la página de Dialnet recoge una treintena.
Al iniciarse la Guerra Civil se encontraba Eduardo en Madrid. Sin embargo, la deriva de la República le disgustó tanto como le asustó, optando por pasar a la zona sublevada en 1938. Contó para ello con la ayuda de su hermano Martín. Marchó a vivir a su Málaga natal.
Su estancia en la España nacional fue sin embargo muy incómoda, a la vez que le hizo vivir presa de un gran temor pues, no en balde, Eduardo había sido un ferviente republicano. Marchó en 1944 a Motril y a Granada donde trabajó como oftalmólogo, abriendo también un laboratorio. Participó en varios congresos sobre la especialidad durante toda la década de los cuarenta y primeros cincuenta. Fue su época más productiva en lo que se refiere a publicación científica médica.
En 1948 volvió a Málaga reabriendo el laboratorio que tenía la denominación AYA en la calle Monte de Sancha nº 3. Pero en 1952, ya muy atemorizado, optó por marcharse al exilio, a Méjico. Sus familiares me han relatado una despedida tan tensa como triste en la estación de trenes de Málaga.
En 1958 publicó en Méjico el libro Tiranía y Teocracia en el siglo XX , impreso en los talleres de la editorial Costa-Amic de la calle Mesones 14, en la capital del país . La editorial, propiedad de otro exiliado, venía publicando muchas obras semejantes además de otros libros de carácter más convencional, más vendibles quiero decir. De su lectura se desprende una ideología liberal, crítica tanto con la dictadura como con los partidos o
políticos que hicieron naufragar a la República. También, un profundo anticlericalismo.
Desde luego, el libro no colaboró a su vuelta del exilio.
Me contaron la anécdota de que cuando finalmente se decidió Eduardo a regresar a España, aterrizó en un aeropuerto donde le esperaba uno de sus hermanos. Emprendida una conversación informal, pronto Eduardo confesó que, aunque estaba muy asustado, traía en el equipaje uno de los ejemplares de su libro. El hermano no dio crédito, le calificó como temerario y, alarmado, le pidió el libro. Marchó después a los servicios despedazando el texto hoja a hoja, arrojándolo por el váter.
Durante su estancia en Méjico, se ganó la vida como mancebo de farmacia y como traductor de libros. Al año de su estancia, llegaron de Málaga a vivir con él un sobrino, Agustín, hijo de su hermano Enrique, junto a su familia. Poco después, se desplazaron todos a vivir a Monterrey, donde Eduardo Robles Piquer había encontrado un trabajo para Agustín. Vivieron allí hasta 1961. Eduardo decidió entonces volver a Europa, estableciéndose en Andorra, viviendo en el Hotel París, donde continuó trabajando en sus traducciones. A finales de 1972 y no sin terror, dejando antes firmado un testamento ológrafo con fecha 20.11.1972, volvió finalmente a España. En su declaración de voluntades, afirmaba que no tenía nada que otorgar, más allá de algunos libros, ropa y efectos personales.
A llegar a Barcelona, intentó publicar un libro de medicina al que había dedicado muchos años y esfuerzos. Sin embargo, no lo logró. Voló entonces a Madrid donde quedó instalado en la casa de su hermano Ricardo. Desgraciadamente falleció en aquella ciudad a los pocos meses, el 14 de abril de 1973.
Su agitada vida ha sido novelada por Carlos Abella bajo el título Las cartas del miedo, Ed. Eutelequia, 2011. El autor, es hijo de un amigo de Eduardo.
12. Martín Romero Robles (18.2.1910, Málaga – 31.3.1967). Estudió en el Colegio de San Estanislao (el Palo). Más adelante cursó derecho. Inteligente como la mayoría de sus hermanos estuvo dotado con un refinado humor inglés. Por ser homosexual tuvo alguna dificultad durante el régimen de Franco, siendo detenido y multado. Sin embargo, compatibilizó su opción sexual con una sentida y sincera militancia en Acción Católica.
Trabajó algún tiempo en el Ministerio de Agricultura donde ganó una oposición en 1934.
Ha sido trasladado a Alcalá de Henares el competente Jefe de la Sección de Agricultura del Gobierno Civil de Soria, don Martín Romero Robles. Deseamos a dicho señor grata estancia en su nueva residencia. La Voz de Soria, 1935 febrero 8.
En 1949 fue nombrado Intendente de Pósitos, con la influencia del ministro malagueño Carlos Rein Segura. Cesado en 1952, pidió la excedencia que le fue concedida de inmediato. Se pensó que la salida de España de su hermano Eduardo pudo haber influido en su cese. Y, muy poco tiempo después (13.9.1952) fue sancionado por la policía por escándalo público. De nuevo surgió la sospecha.
Convirtió entonces en hostal su propio domicilio, situado en la Glorieta de San Bernardo de Madrid. Falleció en 1967.
Luis Robles Teigeiro. Málaga 2018.
[1] En su partida de defunción se indica de era de Albuñuelas lo que parece más cierto porque de allí fueron sus familiares. En las partidas de bautizo de los hijos de Alejandro se insiste en que Ana Esteban era de Almuñecar. En mi opinión, se trata de un error intencionado por las razones que se desprenden de la lectura de este texto.
[2] Hija de Antonio Martín de dedicado al campo y de Teresa García, nieta paterna de Diego y Aurora Millán y maternos de Cristóbal y Francisca Reynoso (casados éstos últimos el 21.1.1824 en Granada). Nació en la calle cuesta de San Cristóbal.
[3] Casó con Sebastián Duran Cuestas, nacido en 1890 en Casabermeja. Tuvieron varios hijos.
[4] Datos recogidos en el testamento (1785) de Francisco Gómez de Ávila Barragán, prior de la parroquia San Juan Bautista de Los Villares citado en losvillaresenlamemoria. Se añade en esta misma fuente que el cura tenía otras sobrinas que eran religiosas “Madres Sor María Antonia del Santísimo Sacramento y Sor Josefa Martina de la Asunción, religiosas de velo negro del convento de Santa Úrsula de Jaén”. Se añade sobre él: D. Francisco Gómez de Ávila y Barragán, era natural de Úbeda, de la collación del Señor San Nicolás, donde nació en la primera década de 1700. Hijo de Pedro Barragán y de María López, naturales de Torreperogil. Llegó a la parroquia de Los Villares a mediados de marzo de 1733, tras el fallecimiento del párroco anterior. Falleció en Los Villares el 17 de julio de 1.786.
[5] Aparece así en el Calendario Manual y Guía de Forasteros en Madrid para el año de 1816.
[6] Ana Esteban Villegas de acuerdo a la versión de Alejandro Romero Esteban.
[7] Antonio Esteban y María Villegas en la versión de Alejandro Romero Esteban.
[8] Recogía el acta municipal: El 30 de enero de 1820 reunidos los componentes del Ayuntamiento de Los Villares, el Señor Presidente D. Martín de Pineda les comunicaba que desde el año de 1814 estaba sirviendo la plaza de Médico en este pueblo poniendo de su parte cuanto le alcanzaba para atender no sólo la salud pública, sino aminorar los dispendios en la curaciones de los vecinos atendiendo gratuitamente a los pobres, lo que continuaría practicando con la mejor voluntad si otros cuidados de suma importancia y que no puede prescindir no le reclamaran todo el tiempo, por lo cual presentaba la renuncia de la referida plaza de Médico Titular, suplicando a sus mercedes la admitiesen y publicasen la vacante para que pudiera venir otro sujeto y el común de vecinos no experimentarse la menor falta. Oída la renuncia, los señores del Ayuntamiento contestaron que la actuación y desinterés que ha tenido el referido Sr. D. Martín, el buen nombre de su conducta y los requisitos recomendables que le adornan no les permiten admitir su renuncia, mayormente cuando algunos médicos, sus antecesores desagradaron al común y ninguno los ha atendido con tanto desinterés, agrado y esmero; más insistiendo el Médico en su propuesta voluntaria de despedida, dichos señores mostrando el pesar que les causaba la aceptaron y dieron por exonerada la plaza de Médico Titular de este pueblo a referido Señor Don Martín de Pineda y Barragán a quien se entregó testimonio literal de este acuerdo para que en todo tiempo conste su voluntaria despedida y sentimiento con que la admite esta Corporación (losvillaresenlamemoria).
[9] No están claros los motivos por lo que renunció a su plaza de médico y alcalde para volver a Granada. Pero el escaso futuro profesional y los escasos estipendios que percibía pueden ser las causas últimas. Esta es al menos la opinión fundada de Victoriano Muñoz Rueda, cronista de los Villares, a quién estoy agradecido por su ayuda e información suministrada.
[10] Nicasio fue concejal (1881-1883), vocal de la Junta de Beneficiencia en 1882). Casó quizás con Ana Segalerva y Spotorno, apadrinando la boda el “acaudalado banquero de Córdoba” Pedro López (Diario de Córdoba, 22.7.1883). En otras fuentes se señala que casó con Margarita Fazio Quentín.
[11] Sebastián Marmolejo casó con una señora de apellido Blanco. Su hermano tenía una sastrería en la plaza de la Constitución.
[12] Enrique Robles Postigo debió alquilar el piso de Calle Peligros hacia 1885 a la vuelta de un destino en Córdoba. En esa misma calle había fallecido José Robles Postigo en 1872 y su hijo Eduardo Robles Nisarre en 1891, sospecho que en casa de su tío y suegro Enrique Robles Postigo.
[13] Puede leerse sobre este sacerdote: VILLAMARTIN: Mil y una historias: Historia nº 43
[14] Este Lorenzo podría ser también el antiguo socio de la tienda e, hipotéticamente, suegro de Antonio Marmolejo.
[15] Manuel García Guerbós fue hijo de Antonio García Fernández (1804, Málaga – 1868, Málaga) maestro platero, que tuvo un establecimiento en calle San Agustín 14. Casó en 1867, en la Iglesia de San Juan, Málaga, con Julia Abela Abela (1840 -) hija de Joaquín Abela Duarte (1801 – 1875) maestro platero. Tuvo una joyería en calle Larios 3 denominada La Perla, vecina a Larios 4 donde se situaba la tienda de Alejandro Romero. En esa joyería compró Alejandro Romero el anillo de compromiso.