La expresión “ser muy cuco” la utilizamos cuando queremos describir el comportamiento audaz y astuto de alguna persona, gracias al cual obtiene beneficios a costa de los que le rodean o se aprovecha de alguna situación para obtener ventaja o ganancia.
El origen de esta expresión lo tenemos en la madre naturaleza, concretamente en un ave de pequeño tamaño llamado cuco común y que tienen un comportamiento reproductivo de lo más curioso y llamativo, por no llamarlo caradura.
Resulta que este pájaro no hace nidos, ya que cuando pone huevos no los cría él mismo, sino que los deposita en los nidos de otros pájaros de pequeño tamaño, donde ya hay huevos, de manera que engaña al habitante del nido y éste cuida y cobija su huevo. Es más, para que el engaño sea más efectivo, normalmente arroja fuera del nido (o se come) el huevo al que sustituirá el suyo.
Pero no acaba aquí la cosa, pues cuando los polluelos del cuco salen del cascarón, arrojarán fuera del nido a las otras crías que hayan nacido o los huevos que estén por eclosionar, de manera que se quedarán solos en el mismo, recibiendo todo el alimento y atenciones...