La exposición oral es una exposición que se hace en voz alta ante un público o auditorio formado por una o varias personas, quienes oyen y ven al orador, es decir, a la persona que habla. De ahí la importancia que adquieren aspectos como la pronunciación y la entonación, por una parte, y los gestos, por otra.
El trabajo se hará en grupo (es posible de forma individual). ¿Qué significa? Que todos los miembros deben controlar la información y no se podrá poner como excusa lo típico de "esa parte no era mía". De hecho, la profesora puede decidir quién empezará a exponer y quién seguirá (o si sólo lo hará una persona), de modo que hay que saberse toda la exposición porque si alguien no lo hace, perjudicará a todo el grupo.
Se usará como soporte un documento creado a través de las Presentaciones de Google, se que deberá compartir conmigo.
La exposición debe seguir esta estructura:
Introducción: Se saluda al público, nos presentamos, presentamos el tema del que vamos a hablar (se incluirá al principio una diapositiva con los puntos que se van a desarrollar).
Desarrollo: Aquí es cuando se explica el tema que nos haya tocado de forma clara, para que la gente lo entienda.
Conclusión: Nos despedimos del público (se debe incluir en la última diapositiva las fuentes de información en las que nos hemos basado. Deben ser libros o webs concretos, no sirve un buscador como Google).
No se puede llenar las diapositivas con texto, sólo se podrán poner imágenes y alguna palabra clave.
Es imprescindible no mirar el guion o las diapositivas durante la presentación: no se trata de leer como un lorito el guion o las diapositivas, sino de explicar con nuestras palabras el tema del que hablamos.
Nada de violencia ni imágenes desagradables en las diapositivas ni en el lenguaje usado.
Usa colores que sean agradables para la vista: nada de letras amarillo fosforito sobre verde chillón.
No llenes las diapositivas: distraen a los receptores. En la exposición lo importante son tus palabras.
Una diapositiva, una idea principal.
Usa imágenes de calidad y que tengan que ver con lo que explicas.
Ten un esquema o guion a mano por si necesitas mirarlo, pero NO LO LEAS.
Habla alto y no demasiado rápido.
Controla el tono para mantener el interés del público y que no resulte aburrido.
Procura pronunciar correctamente.
Evita las muletillas (palabras que se repiten mucho: “en plan”, “¿vale?”, “eeeeh”…).
Gesticula y muévete un poco.
Mira a tus receptores y nunca les des la espalda. Que se note que les hablas a ellos.