Encontrarnos ante el reto de poder transmitir a nuestros alumnos y alumnas de primaria la maravilla de descubrir y asombrarse con nuevos aprendizajes a través de recursos visuales, fue un motivador para que todos los docentes activaran su potencial creativo y generaran escenarios, aún en la intimidad del hogar, que les permitieran sentir, desde los más pequeños hasta los que están a un paso de dejarnos, un espacio común, múltiple y diverso que es el vínculo maestro-alumno. He aquí el resultado; son las niñas y los niños los que nos enseñan su capacidad de adaptarse y crear.