Carlos IV (1748-1819) fue rey de España desde 1788 hasta 1808. Su reinado estuvo marcado por la Revolución Francesa, la creciente influencia de su valido Manuel Godoy y la invasión napoleónica, lo que culminó con su abdicación.
Nació en el Palacio Real de Portici, cerca de Nápoles, el 11 de noviembre de 1748. En esa época, su padre, Carlos III, era rey del Reino de Nápoles y de Sicilia, por lo que Carlos IV pasó los primeros años de su vida en Italia. Su madre fue María Amalia de Sayonia una princesa alemana.
Rasgos principales de su reinado
Ascenso al trono: Subió al trono tras la muerte de su padre, Carlos III, en 1788. Aunque bienintencionado, se consideró que carecía de experiencia y habilidad para gobernar en una época de grandes crisis internacionales.
Manuel Godoy: En 1792, Carlos IV confió el poder a Manuel Godoy, un antiguo guardia real que se convirtió en su valido y en el favorito de su esposa, María Luisa de Parma. La delegación del gobierno en Godoy generó una gran impopularidad en España.
Carlos IV
Política exterior: La política exterior de Carlos IV fue una de las más turbulentas de su reinado:
Guerra contra Francia: Tras la ejecución de Luis XVI en 1793, España se unió a la coalición europea contra la Francia revolucionaria.
Alianza con Francia: Tras la derrota en la guerra, España firmó la Paz de Basilea en 1795 y posteriormente se alió con Francia mediante el Tratado de San Ildefonso de 1796. Esto condujo a costosos conflictos contra Inglaterra.
Derrotas navales: Bajo la alianza con Francia, la flota española sufrió importantes derrotas, como las de la batalla de San Vicente (1797) y, especialmente, la de Trafalgar (1805).
Caída y abdicación: El reinado de Carlos IV terminó en una grave crisis:
Motín de Aranjuez (1808): El descontento popular y el rechazo a la figura de Godoy propiciaron un levantamiento que forzó la destitución del valido y la abdicación de Carlos IV en favor de su hijo, Fernando VII.
Abdicaciones de Bayona: Aprovechando la debilidad de la familia real, Napoleón Bonaparte convocó a Carlos IV y a Fernando VII a Bayona (Francia). Allí, Napoleón forzó la abdicación de ambos y nombró a su hermano, José Bonaparte, rey de España.
Exilio y muerte: Tras su abdicación, Carlos IV fue retenido por Napoleón hasta la derrota de este en 1814. Sin embargo, su hijo Fernando VII, una vez restaurado en el trono, lo mantuvo exiliado. Carlos IV y su esposa murieron en Roma en 1819.
Carlos IV se casó, una sola vez, con María Luisa de Parma. Era su prima y nieta del rey Luis XV de Francia.
María Luisa de Parma:
Orígenes: Nació el 9 de diciembre de 1751 en Parma, Italia.
Matrimonio: Se casó con el futuro Carlos IV en 1765.
Influencia: Durante el reinado de su esposo, María Luisa ejerció una gran influencia en los asuntos de la corte y del gobierno. Su relación con Manuel Godoy, el valido de Carlos IV, fue especialmente polémica y contribuyó a la impopularidad de la familia real.
Familia: Tuvo numerosos hijos con Carlos IV, aunque muchos no sobrevivieron a la infancia. Su hijo, Fernando VII, fue quien lo sucedió brevemente en el trono antes de las abdicaciones de Bayona.
Exilio y muerte: Al igual que su esposo, se exilió tras la invasión napoleónica y falleció en Roma en 1819.
Carlos IV y su esposa, María Luisa de Parma, tuvieron 14 hijos de los 24 embarazos que tuvo la reina. Sin embargo, la mortalidad infantil de la época hizo que solo 7 de ellos llegaran a la edad adulta.
Entre los hijos que llegaron a la edad adulta se encuentran:
Carlota Joaquina (1775-1830), reina de Portugal.
María Amalia (1779-1798).
María Luisa (1782-1824), reina de Etruria y duquesa de Luca.
Fernando VII (1784-1833), futuro rey, sucedió a su padre en el trono español.
Carlos María Isidro (1788-1855), conde de Molina e iniciador del carlismo.
María Isabel (1789-1848), reina de las Dos Sicilias.
Francisco de Paula Antonio (1794-1865), duque de Cádiz.
María Luisa de Parma
Amantes e hijos ilegítimos
Las fuentes históricas no sugieren que Carlos IV tuviera amantes, sino que se le consideraba un hombre profundamente dedicado a su esposa, María Luisa de Parma. En contraste, los rumores de la época y las evidencias históricas apuntan a que su esposa, la reina María Luisa, fue quien tuvo varios amantes, siendo el más conocido y prominente Manuel Godoy, el valido de la corte. Pese a que los rumores de su infidelidad eran de conocimiento público el rey continuó mostrando su afecto y apoyo a su esposa.
Los aspectos clave de la relación en la corte eran:
La devoción de Carlos IV a su esposa: El rey demostró una confianza inquebrantable en su esposa, hasta el punto de delegarle a ella gran parte de los asuntos de Estado. Esta lealtad se mantuvo a pesar de los constantes rumores y críticas que rodeaban a la reina.
La influencia de Godoy: El ascenso de Manuel Godoy, un antiguo guardia, a una posición de poder sin precedentes, fue ampliamente atribuido a la especial relación que mantenía con la reina María Luisa. Su influencia sobre la pareja real marcó la política del reinado.
La familia de Carlos IV con Godoy
Retribuciones
El rey Carlos IV de España no recibía un "sueldo" ni una "retribución" personal y fija en el sentido moderno de la palabra. Su financiación, como la de los demás monarcas del Antiguo Régimen, provenía de los presupuestos generales del Estado a través de la Lista Civil.
El Sistema de Financiación Real en el Siglo XVIII y XIX
Lista Civil: El monarca disponía de una cantidad global anual, aprobada por las Cortes (cuando se convocaban) o asignada dentro del presupuesto estatal. Esta cantidad cubría todos los gastos de la Corona.
Gastos Cubiertos: Este presupuesto no era para el bolsillo personal del rey, sino que financiaba toda la estructura de la Casa Real, el mantenimiento de numerosos palacios (Real de Madrid, Aranjuez, La Granja, etc.), los sueldos de miles de empleados de la corte, la seguridad, los viajes, las caballerizas, la servidumbre y el mecenazgo artístico.
Patrimonio Real: Además de la asignación estatal, la Corona poseía un vasto patrimonio histórico y rentas propias de tierras y monopolios que generaban ingresos adicionales.
La Opacidad del Sistema
El sistema carecía de la transparencia actual. No hay un registro histórico que desglose una "nómina" o un "salario personal" para Carlos IV. Todo el dinero se gestionaba de forma centralizada por la Real Hacienda y la Mayordomía Mayor.
Para dar una idea del volumen de dinero, se sabe que en esa época el sueldo de un arquitecto real importante podía ascender a unos 20.078 reales anuales, pero las cantidades destinadas al funcionamiento de toda la monarquía eran inmensamente mayores y representaban una parte significativa del gasto público de la época.
Para comparar el sueldo del arquitecto real, durante el reinado de Carlos IV España mantenía una economía mayoritariamente agraria, por lo que la mayoría de los trabajadores eran jornaleros del campo. Sus sueldos no eran fijos en un sentido mensual, sino que se pagaban por día trabajado o por tarea realizada. El sueldo de un obrero o jornalero durante ese periodo variaba significativamente dependiendo de la región de España, la época del año (si era temporada de cosecha o no) y el tipo de trabajo. Aunque es difícil dar una cifra exacta y universal, los estudios históricos sobre salarios en el siglo XVIII en España sugieren que un jornalero agrícola podía percibir, en promedio entre 6 y 8 reales de vellón por día, si trabajara 300 días al año y cobrara 8 reales tendría una anualidad de 2.400 reales anuales, nada que ver con los 20.078 del arquitecto real.
Muerte y Legado
Edad: 70 años.
Fecha: 19 de enero de 1819.
Lugar: Palacio Barberini, Nápoles, Reino de las Dos Sicilias (actual Italia).
Causa de muerte: Murió por causas naturales, probablemente por un ataque de gota, una enfermedad crónica que padecía desde hacía tiempo. Curiosamente, su esposa María Luisa de Parma había fallecido apenas 18 días antes en Roma, también en el exilio.
El legado de Carlos IV está intrínsecamente ligado a la crisis del Antiguo Régimen en España y el inicio de la Edad Contemporánea. Su reinado (1788-1808) es generalmente visto de forma negativa por los historiadores, aunque su mecenazgo artístico fue notable. Legado Negativo (Crisis Política y Guerra) y Legado Positivo (Mecenazgo Cultural). Le sucedió su hijo Fernando VII.
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