Felipe IV
Felipe IV (1605-1665) fue rey de España, llamado "el Grande" o "el Rey Planeta". Su largo reinado de 44 años (1621-1665) se caracterizó por la decadencia política y la pérdida de la hegemonía española en Europa, pero al mismo tiempo coincidió con el apogeo cultural del Siglo de Oro.
Nació en el Palacio Real de Valladolid el 8 de abril de 1605. Sus padres fueron:
Padre: Felipe III de España (1578-1621), rey de España y Portugal.
Madre: Margarita de Austria-Estiria (1584-1611), archiduquesa de Austria.
Fue el tercer hijo (pero primer varón superviviente) del matrimonio de Felipe III y Margarita de Austria.
Reinado y política
El reinado de Felipe IV (1621-1665) estuvo marcado por la delegación del poder en validos, una intensa y costosa política exterior para mantener la reputación de la monarquía, y una grave crisis interna que resultó en el declive político y la pérdida de la hegemonía española en Europa.
Los Validos
Felipe IV subió al trono muy joven y sin experiencia, por lo que confió el gobierno a sus validos (favoritos).
Conde-Duque de Olivares: El valido más influyente fue Gaspar de Guzmán, Conde-Duque de Olivares, quien dirigió la política española durante las primeras dos décadas del reinado. Su objetivo principal fue restaurar el poder y la grandeza de España mediante un programa de reformas internas y una política exterior agresiva.
Caída de Olivares: Las fracasadas políticas y las revueltas internas llevaron a la destitución de Olivares en 1643.
Otros validos: Tras su caída, otros hombres de confianza como Luis de Haro y el conde de Castrillo ocuparon su lugar, aunque con menor poder e influencia.
Política Interior
La política interna estuvo dominada por la necesidad de financiar las guerras en Europa, lo que generó un colapso económico y tensiones sociales.
Unión de Armas: Olivares intentó crear una "Unión de Armas", un proyecto para distribuir la carga militar y financiera de la defensa del imperio entre todos los reinos de la Monarquía Hispánica. Esta iniciativa encontró una fuerte oposición en la periferia.
Crisis de 1640: Las reformas de Olivares provocaron importantes levantamientos. La sublevación de Cataluña y la independencia de Portugal en 1640 fueron los puntos álgidos de la crisis interna, demostrando las debilidades del sistema centralista propuesto por el valido.
Reforma moral y hacendística: Se intentaron implementar reformas para mejorar la moral pública y la recaudación de impuestos, pero con escaso éxito.
Política Exterior
La política exterior se centró en mantener la reputación y la posición de la monarquía en Europa en un contexto de conflictos constantes.
Guerra de los Treinta Años (1618-1648): España participó activamente en este conflicto a favor de los Habsburgo austríacos. La guerra fue extremadamente costosa y culminó con la Paz de Westfalia (1648), que supuso el reconocimiento de la independencia de las Provincias Unidas (Holanda) y marcó el declive de la hegemonía española en Centroeuropa.
Guerra con Francia: El conflicto con Francia continuó tras Westfalia y no terminó hasta la Paz de los Pirineos en 1659, por la cual España cedió territorios en los Pirineos y los Países Bajos.
Pérdida de la hegemonía: El resultado final de la política exterior de Felipe IV fue la pérdida de la supremacía española en Europa, que pasó a manos de Francia.
Cultura y mecenazgo
Siglo de Oro: A pesar de los problemas políticos y económicos, el reinado de Felipe IV coincidió con el florecimiento del Siglo de Oro español en las artes y las letras.
Mecenas: El rey fue un gran mecenas, protector de escritores y artistas como:
Literatos: Lope de Vega, Francisco de Quevedo y Pedro Calderón de la Barca.
Pintores: Diego Velázquez, de quien fue protector y para quien posó en numerosas ocasiones.
Colección de arte: Su afición a la pintura le llevó a reunir una de las colecciones más grandes de Europa, núcleo de la actual pinacoteca del Museo del Prado.
Muerte y sucesión
Fallecimiento: Felipe IV murió en Madrid en 1665, a la edad de 60 años.
Sucesor: Le sucedió su hijo, Carlos II, el último de los Austrias españoles.
El Rey Planeta
El apodo de "el Rey Planeta" fue uno de los sobrenombres que recibió el monarca Felipe IV de España (1621-1665) por parte de sus cortesanos y cronistas de la época.
El sobrenombre no era peyorativo, sino que tenía una connotación laudatoria y simbólica, muy acorde con el pensamiento de la época barroca.
La idea central se basaba en la cosmología ptolemaica, que situaba a la Tierra en el centro del universo. El rey, como figura central del Estado y del Imperio, era comparado con la Tierra. Los planetas (en la concepción antigua, incluyendo al Sol y la Luna) giraban alrededor de la Tierra. El Sol era un símbolo recurrente asociado con la monarquía (de hecho, Luis XIV de Francia sería conocido como "el Rey Sol"). La metáfora implicaba que, aunque el Sol fuera el astro rey, los planetas lo acompañaban y rodeaban, así como los reinos y dominios (los "planetas") rodeaban al rey Felipe IV ("el Rey Planeta") y a la Monarquía Hispánica.
El apodo buscaba ensalzar la inmensidad de los territorios gobernados por Felipe IV, que abarcaban posesiones en Europa, América, Asia y África, sobre los cuales, de forma simbólica, "nunca se ponía el sol".
Felipe IV
Felipe IV
Felipe IV
Conde-Duque de Olivares, Gaspar de Guzmán y Pimentel (1587-1645), fue el valido (primer ministro o favorito) del rey Felipe IV durante las primeras dos décadas de su reinado (1621-1643). Su figura es central para entender el siglo XVII español, un período marcado por la crisis interna y la pérdida de la hegemonía europea.
Figura y Ascenso al Poder
Olivares era un noble andaluz, sobrino de duque de Lerma, valido de Felipe III, y ascendió rápidamente en la corte. Cuando Felipe IV subió al trono a los 16 años, Olivares, con gran ambición y capacidad de trabajo, se convirtió en su hombre de confianza y principal consejero. A diferencia del anterior valido, el duque de Lerma, Olivares intentó llevar a cabo un programa de reformas audaz y ambicioso.
Nacido en Roma, donde su padre era embajador, Olivares no estaba inicialmente destinado a heredar el título, por lo que siguió una carrera eclesiástica y estudió derecho canónico en Salamanca. Sin embargo, la muerte de sus hermanos mayores le convirtió en el heredero del condado de Olivares.
Conde duque de Olivares
Política de Gobierno y Reformas
El objetivo principal de Olivares era restaurar la grandeza y el prestigio de la Monarquía Hispánica en Europa, bajo el lema "la reputación". Su política se basó en dos pilares:
1. Política Interior y Reformas
Olivares propuso una serie de reformas para unificar las leyes y la administración de los diferentes reinos de España, que hasta entonces operaban de forma casi independiente (Aragón, Cataluña, Valencia, etc.).
La "Unión de Armas" (1625): Su proyecto más ambicioso. Consistía en crear un ejército permanente y unificado de 140.000 hombres, financiado proporcionalmente por todos los reinos de la monarquía, y no solo por Castilla. Esta medida generó una fuerte oposición, especialmente en la Corona de Aragón, Cataluña y Portugal, que se negaban a compartir la carga financiera y militar.
Reformas económicas: Intentó mejorar la recaudación de impuestos, reducir la corrupción y fomentar la industria y el comercio, aunque con poco éxito.
2. Política Exterior
Olivares adoptó una postura agresiva en política exterior, rompiendo la tregua con los Países Bajos y reincorporándose plenamente a la Guerra de los Treinta Años.
Guerra Constante: La búsqueda de la "reputación" llevó a España a conflictos continuos contra potencias como Francia, Holanda e Inglaterra, lo que agotó las ya mermadas finanzas del reino.
Caída y Legado
El fracaso de las reformas internas y los reveses militares en Europa provocaron una crisis total en 1640: la sublevación de Cataluña y la independencia de Portugal. La nobleza, que se oponía a su poder centralizador, y el pueblo, empobrecido por las guerras, pidieron su cabeza.
Destitución: En 1643, Felipe IV, presionado por la situación insostenible, destituyó a Olivares y lo exilió. Murió en Toro dos años después en 1645, apartado del poder y en desgracia.
El Conde-Duque de Olivares es una figura controvertida: para algunos, fue un estadista visionario que intentó modernizar España; para otros, un político arrogante y autoritario cuyas ambiciones desmedidas aceleraron el declive del Imperio.
Retribuciones Felipe IV
Las "retribuciones" de Felipe IV, como rey de España y sus vastos territorios, no consistían en un sueldo o salario fijo en el sentido moderno. Más bien, su riqueza y sustento provenían directamente de los ingresos de la Corona, que abarcaban una compleja red de fuentes, derechos y privilegios exclusivos del monarca.
Fuentes de Ingresos de la Corona
Los ingresos del rey Felipe IV provenían principalmente de:
Quinto Real: Uno de los ingresos más significativos era el 20% de todos los metales preciosos (oro, plata) extraídos en las colonias americanas, que llegaban a España a través de la Flota de Indias.
Impuestos y tributos: Felipe IV percibía diversos impuestos indirectos (como las alcabalas y los millones) recaudados en los distintos reinos de la península. La gestión de estos impuestos a menudo se vendía o arrendaba a particulares o gremios.
Monopolios y derechos reales: La Corona mantenía el monopolio sobre ciertos productos (como el tabaco, la sal, la pimienta, la seda) y recibía ingresos de los derechos de aduana y tránsito de mercancías.
Rentas eclesiásticas: El rey tenía el derecho de percibir ingresos de algunas dignidades eclesiásticas vacantes y otros beneficios de la Iglesia.
Patrimonio Real: Los ingresos procedentes de las vastas propiedades, tierras, edificios y palacios de la Corona (bosques, fincas agrícolas, etc.) formaban parte de su sustento.
Gastos y Dispendios Reales
Aunque los ingresos eran cuantiosos, los gastos de la Corona durante el reinado de Felipe IV fueron mucho mayores, lo que llevó a la monarquía a una crisis financiera crónica y a múltiples bancarrotas. Los principales gastos incluían:
Guerras y política exterior: La Guerra de los Treinta Años y los conflictos con Francia, Inglaterra y Holanda consumieron la mayoría de los ingresos.
Mantenimiento de la Corte: El lujo y el esplendor de la corte eran inmensos, incluyendo fiestas, teatro, y el mecenazgo de las artes (Velázquez, Lope de Vega, etc.).
Construcción y embellecimiento: Se invirtieron grandes sumas en obras como el Palacio del Buen Retiro y la decoración de otros palacios reales.
Donaciones y mercedes: El rey realizaba generosas donaciones de tierras, títulos y dinero a nobles y validos (como el Conde-Duque de Olivares) para mantener su lealtad.
En resumen, la "retribución" de Felipe IV era el flujo de caja de un imperio en declive, y el manejo de estos fondos fue uno de los principales problemas de su reinado, marcado por la insolvencia crónica y el endeudamiento masivo.
Matrimonio, hijos y amantes
Felipe IV se casó dos veces y tuvo una extensa descendencia, tanto legítima como ilegítima, con diversas amantes a lo largo de su vida. Tuvo un total de 32 hijos ilegítimos, pero la mayoría murieron en la infancia. Solo dos de ellos le sobrevivieron.
Matrimonios
Primer matrimonio con Isabel de Borbón (1615-1644): Se casaron en 1615. Tuvieron seis hijos, tan solo dos llegaron a la edad adulta:
Baltasar Carlos: Príncipe de Asturias y heredero al trono. Su muerte prematura en 1646, a los 16 años, fue un duro golpe para el rey y la dinastía.
María Teresa de Austria: La única hija que llegó a la edad adulta. Se casó con su primo, el rey Luis XIV de Francia, en virtud de la Paz de los Pirineos.
Segundo matrimonio con Mariana de Austria (1649-1665): Tras la muerte de Isabel de Borbón y de su heredero, Felipe IV se casó con su sobrina Mariana de Austria, 30 años más joven que él. Tuvieron cinco hijos, de los cuales solo dos sobrevivieron a la infancia:
Margarita Teresa de Austria: Se casó con su tío, el emperador Leopoldo I de Habsburgo. Es la infanta central del famoso cuadro de Velázquez, "Las Meninas".
Carlos II: El último rey de la dinastía de los Habsburgo en España. Nacido en 1661, era un niño enfermizo y débil.
Amantes e Hijos Ilegítimos (Naturales)
Felipe IV fue conocido por su vida sexual "desenfrenada" y sus numerosas relaciones extramatrimoniales. Se le atribuyen muchas amantes de diferentes clases sociales, desde damas de la corte hasta actrices.
María Inés Calderón ("La Calderona"): Fue su amante más famosa, una conocida actriz de la época. De esta relación nació Don Juan José de Austria, el único hijo ilegítimo que Felipe IV reconoció formalmente. Don Juan José se convirtió en una figura política y militar importante en la historia de España.
Ana María Manrique: Con ella tuvo otro hijo, Fernando Francisco Isidro de Austria, que fue reconocido póstumamente.
Se estima que tuvo más de 32 hijos bastardos en total, aunque solo dos fueron reconocidos. Muchas de sus amantes terminaron en conventos, a veces por presión de la corte.
La Calderona, amante de Felipe IV
Isabel de Borbón (1602-1644) fue la primera esposa del rey Felipe IV de España y por tanto, reina consorte de España y Portugal. Es una figura importante del Siglo de Oro español, conocida por su inteligencia, su influencia en la corte y su papel como madre del heredero al trono, Baltasar Carlos.
Datos Clave
Nombre completo: Élisabeth de France / Isabel de Borbón
Nacimiento: 22 de noviembre de 1602 en Fontainebleau, Francia.
Muerte: 6 de octubre de 1644 en Madrid, España.
Nacionalidad: Francesa (Princesa de Francia).
Cónyuge: Felipe IV de España (casados en 1615).
Títulos: Reina consorte de España, Portugal, Nápoles, Sicilia y Cerdeña; y Duquesa de Milán.
Isabel de Borbón, primera esposa
Biografía y Reinado
Isabel de Borbón era hija del rey Enrique IV de Francia y su segunda esposa, María de Médicis. Su matrimonio con Felipe IV fue parte de una serie de alianzas matrimoniales entre las dinastías de los Borbones y los Habsburgo españoles, que buscaban fortalecer los lazos entre ambos países. Isabel de Borbón se casó con el príncipe Felipe (futuro Felipe IV) en un doble matrimonio por poderes en 1615, como parte de una alianza entre las monarquías francesa y española. La hermana de Felipe, Ana de Austria, se casó simultáneamente con el hermano de Isabel, Luis XIII de Francia.
Matrimonio y vida en la corte: Se casó con el futuro Felipe IV por poderes en 1615. Isabel fue una reina culta e inteligente. Se adaptó rápidamente a la estricta etiqueta de la corte española y aprendió español con fluidez.
Influencia política: Aunque las reinas consortes tenían un poder limitado, se sabía que Isabel ejercía cierta influencia en los asuntos de Estado, especialmente en ausencia del rey o cuando este estaba ocupado con sus validos. Mantuvo correspondencia con su hermano, el rey Luis XIII de Francia, y se interesó por la política exterior. Se opuso a algunas de las políticas del Conde-Duque de Olivares.
Mecenazgo: Al igual que su marido, fue una mecenas de las artes, apoyando a artistas y escritores de la época dorada de España.
Regencia: Ejerció como regente de España durante algunas ausencias de Felipe IV, especialmente durante la Guerra de Cataluña. Su gestión durante estos periodos demostró su capacidad y prudencia.
Descendencia
De su matrimonio con Felipe IV, Isabel tuvo una numerosa prole, ocho hijos, aunque solo dos hijos alcanzaron la edad adulta y le sobrevivieron:
María Margarita: Nacida y muerta en 1621.
Margarita María Catalina: Nacida en 1623 y muerta en 1623.
María Eugenia de Austria: Nacida en 1625 y muerta en 1627.
Isabel María Teresa: Nacida en 1627 y muerta en 1627.
Baltasar Carlos de Austria: El esperado heredero al trono, nacido en 1629. Su muerte en 1646, a los 16 años, fue un suceso trágico que sumió a la corte en el luto y dejó la sucesión en el aire.
Francisco Fernando: Nacido y muerto en 1634.
María Ana Antonia Dominga: Nacida en 1636 y muerta en 1636.
María Teresa de Austria: La única hija que sobrevivió a sus padres y se casó con Luis XIV de Francia, convirtiéndose en reina consorte de Francia.
Muerte
Isabel de Borbón murió en octubre de 1644 en Madrid, a los 41 años, debido a complicaciones tras un parto fallido. Su muerte fue muy sentida por el pueblo y por el propio por rey, que la describió como una "reina excelente y verdadera". Sus restos descansan en el Panteón de Reyes del Monasterio de El Escorial.
Mariana de Austria (1634-1696): Nació el 24 de diciembre de 1634 en Viena y falleció el 16 de mayo de 1696 en Madrid. Fue reina consorte de España como la segunda esposa de su tío, el rey Felipe IV, y posteriormente una influyente regente durante la minoría de edad de su hijo Carlos II.
Datos Clave
Fechas de vida: 24 de diciembre de 1634 - 16 de mayo de 1696.
Nacimiento: Viena, Sacro Imperio Romano Germánico.
Fallecimiento: Madrid, España.
Padres: Fernando III de Habsburgo, Emperador del Sacro Imperio, y María Ana de España (hermana de Felipe IV).
Cónyuge: Felipe IV de España (casados en 1649).
Vida y Reinado
Mariana de Austria estaba inicialmente destinada a casarse con el príncipe Baltasar Carlos, heredero de España, pero tras la muerte prematura de este, se casó con su tío, el rey Felipe IV, quien le llevaba 30 años.
Matrimonio y descendencia: Su principal papel como reina consorte fue asegurar la continuidad dinástica. Tuvo cinco hijos, pero solo dos sobrevivieron a la infancia:
Margarita Teresa de Austria: La infanta que aparece en "Las Meninas" de Velázquez. Se casó con el Emperador Leopoldo I.
Carlos II de España: El último rey de la Casa de Austria en España. Heredó el trono con solo cuatro años.
Mariana de Austria, segunda esposa
Regencia y Gobierno
Al morir Felipe IV en 1665, Mariana de Austria asumió la regencia del reino, que duró diez años (1665-1675), hasta que Carlos II fue declarado mayor de edad. Su periodo de regencia estuvo marcado por graves dificultades políticas, económicas y conflictos internos.
Validos y ministros: Mariana confió el gobierno a varios validos, lo que generó mucha inestabilidad y luchas de poder:
Juan Everardo Nithard: Un jesuita alemán que fue su confesor y primer valido, muy impopular entre la nobleza española. Fue expulsado de la corte.
Fernando de Valenzuela: Un cortesano de origen humilde que ascendió rápidamente gracias al favor de la reina. Su ascenso provocó una fuerte oposición de la nobleza.
Don Juan José de Austria: Hijo bastardo de Felipe IV, se opuso sistemáticamente a la reina regente y a sus validos, liderando revueltas y finalmente tomando el control del gobierno en 1677, exiliando a Mariana a Toledo.
Política Exterior: Durante su regencia, España continuó perdiendo territorios en favor de Francia en la Guerra de Devolución y la Guerra Franco-Holandesa.
Influencia continuada: Tras la mayoría de edad de Carlos II, Mariana mantuvo una gran influencia en las decisiones del rey. Murió en 1696, con el futuro de la dinastía aún en el aire debido a la falta de descendencia de Carlos II.
Legado
Mariana de Austria da nombre a las Islas Marianas en el Océano Pacífico, que fueron llamadas así por el explorador español Bernardo de la Torre en su honor. Siguió siendo una figura influyente en la corte incluso después de que Carlos II asumiera el trono, hasta su muerte en 1696. Su vida y su imagen, inmortalizada en varios retratos de Velázquez y otros artistas, reflejan las dificultades de la monarquía española en su fase final.
VÍDEOS: Felipe IV de España