Para la actividad dirigida 2, tenemos que preparar un ejercicio en el que estén presente los cuatro vacíos: acción, texto, emoción y silencio. A raíz de este ejercicio, al momento de realizarlo, los compañeros nos cambiarán algún aspecto: la acción, la emoción, qué decimos... Esta actividad permite ver cómo hemos integrado estos aprendizajes y hasta qué punto somos capaces de disociar y separar acción de texto, por ejemplo.
Para mi ejercicio, he planteado lo siguiente:
Acción: He recuperado y he trabajado la acción del parcial. Paula está limpiando un anillo que ha robado.
Texto: “Nunca más”, “Es mío, es solo mío”.
Emoción: Enfado y rabia.
Silencio: Estar presente únicamente en el ejercicio.