El momento de empezar a crear un personaje personalmente fue crítico para mí. Tener tanta libertad solo me hizo sentir un vacío enorme del que sentía que ninguna de las muchas posibilidades que tenía era suficientemente buena, me iba a sacar de la zona de comfort...
Escogí interpretar el papel de una madre. Me imaginé una situación en la que la madre se entera de que la están engañando pero decide quedarse por el bien de la familia. Escogí la acción de doblar ropa, concretamente la de los hijos.
Siento que el personaje ya estaba demasiado cargado a nivel emocional (de manera muy interna) y aunque no se reflejase en la acción, inconscientemente me estaba limitando a la hora de descubrir cómo era mi personaje, pues tenía una idea ya muy rígida en mi cabeza. Es por esto, que he decidido tomarme el ejercicio como una lección de lo que no debo hacer y desechar a este personaje para poder encontrar y crear uno sin basarme en prejuicios e imágenes previamente creadas.
Tras la clase, sabía que este personaje no me iba a funcionar. Me propuse hacer una lluvia de ideas de personajes que me resultaban interesantes. Improvisé con estos distintos personajes e incluso salí de casa en distintos personajes para ver a qué me llevaban, si me resultaban difíciles o muy afines a mí, si sentía que podía darles más capas, si me enamoraban...
Hubo un personaje en especial que me llamó la atención: una cleptómana. Sentí que me sacaría de mi zona de confort ya que estaba muy alejada a mí. Aun así, no quería basar un personaje en su totalidad en ser cleptómana, quería que esta fuera una cracterística de ella. Es por eso, que decidí que mi personaje sería una niña con un estatus económico alto, que vive acomodada y disfruta de muchos privilegios, es decir, una pija. Siento que este aspecto es contradictorio con el hecho de ser cleptómana, pues ella tiene de todo. Este contraste siento que le dará más vida al personaje.