Hoy hemos retomado el vacío del texto y hemos profundizado más en él. De esta sesión me llevo un entendimiento mucho más profundo de el texto y la importancia de su sonoridad.
La voz del intérprete
En el trabajo actoral, es esencial que el intérprete se identifique con el personaje, capture su voz profunda de forma intuitiva y desarrolle la elasticidad vocal.
La elasticidad vocal es la capacidad del actor para adaptar tono, ritmo, volumen y timbre, expresando emociones y matices del personaje de manera flexible y convincente.
Antonin Artaud
La voz del actor debía usarse más por su sonoridad que por el significado de las palabras.
Para Artaud, la voz transmite emociones y tensiones internas, convirtiéndose en un instrumento expresivo capaz de generar reacciones físicas y emocionales en el espectador. Denominando como elemento expresivo autónomo. Defiende que la voz del intérprete abre un canal directo entre el cuerpo del actor y la experiencia del público, recuperando su dimensión ritual, visceral y transformadora.
Yoshi Oida
La respiración
Al igual que para Yoshi, la respiración es algo crucial a la hora de empezar a trabajar de manera técnica. Una de las técnicas secretas del teatro Noh es la de saber detener la respiración.
El sonido
Se puede relacionar directamente con el enfoque de Yoshi Oida sobre el actor, ya que para él la voz y el sonido forman parte integral del cuerpo y de la presencia escénica. Así como un escritor elige sonidos para transmitir emociones más allá del sentido literal de las palabras, Oida propone que el actor debe prestar atención al sonido como vehículo de expresión, no solo de información verbal.
Cuando actuamos debemos integrar el respeto al sonido como parte del trabajo con el texto. El sonido-sentido básico de cualquier lengua siempre puede captarse, incluso cuando no podemos entenderlo.
El texto
Esto se conecta directamente con la perspectiva de Yoshi Oida sobre la voz y el trabajo del actor. Para Oida, no basta con decir las palabras, sino que es fundamental saborearlas, percibir su textura, ritmo y resonancia.
Tal como se sugiere en el texto, muchas palabras cotidianas son meramente técnicas y carecen de carga emocional; el actor debe ir más allá del significado literal y degustar los sonidos, permitiendo que cada sílaba revele matices afectivos y energéticos del personaje.
Además, he empezado a leer El actor invisible, Los trucos del actor y El espacio vacío para entender el trabajo de Oida y su influencia a mayor escala.
La muestra: Hemos seguido ensayando en parejas y hemos empezado a preparar una propuesta grupal, centrándonos primero en la temática y después en las circunstancias en las que nos podríamos reunir todos como personajes.