16 junio 2020
Vivimos momentos de incertidumbre global. Además de información confiable, requerimos análisis de contexto e interpretación de la realidad para adaptarnos a lo que viene.
Te compartimos la nueva edición de Reporte-19, el producto de análisis de Altius Consultores para brindar perspectiva y herramientas a las personas tomadoras de decisiones durante la contingencia.
Lo que debes saber:
Organismos como la Comisión Económica para América Latina (CEPAL) de la ONU y la Organización Internacional del Trabajo apoyan el establecimiento de un ingreso vital de emergencia otorgado por el Estado Mexicano a las familias en mayor vulnerabilidad durante la pandemia.
CONEVAL ha calculado al menos 10 millones de personas que podrían entrar en pobreza y el INEGI calcula en 12 millones las personas que han perdido su empleo o al menos parte de sus ingresos.
En México la propuesta inicial la realizaron diputadas federales de diferentes corrientes políticas, Lorena Villavicencio, Laura Rojas, Martha Tagle y Verónica Juárez. Hasta ahora se han sumado más de 120 legisladores.
Un Ingreso Vital temporal y no condicionado por $3,746.00 pesos mensuales por tres meses a la población más necesitada por la pérdida de ingresos a raíz del COVID-19.
Los últimos en añadirse han sido legisladores de Morena, quienes presentaron una iniciativa para establecer un Ingreso Básico Ciudadano con el propósito de disminuir los niveles de pobreza.
Mauricio Merino, profesor investigador del CIDE y miembro de la ONG Nosotrxs que respalda la iniciativa, señala que México tiene recursos suficientes para impulsar esta medida a nivel federal.
El SAT está recuperando fuertes sumas de impuestos pendientes y Hacienda ha renegociado la deuda a corto plazo.
México recibió una nueva línea de crédito del Banco Mundial en el marco de la emergencia.
Establecer el Ingreso Vital de Emergencia significaría alrededor del 1% del PIB.
Análisis Altius:
Comparado a lo que puede significar evitar que millones de personas caigan en la pobreza, el costo de establecer un Ingreso Único Vital (alrededor de 1% del PIB), así sea temporal, no solamente sería asequible, sino una buena inversión.
No se trata de “regalar dinero”, sino de apoyar la supervivencia de familias e impulsar su pronto regreso a la economía.
De acuerdo a Merino, el implementar el Ingreso Básico sería una decisión completamente distinta a la del FOBAPROA que entregó el dinero a los más ricos en nombre de la estabilidad financiera.
“Aquí se pide lo opuesto, que el dinero se ponga en manos de los más pobres porque solo así se podrá rescatar al país”.
Parece existir un consenso entre los partidos políticos, incluido Morena, por lo que en primera instancia pareciera que la iniciativa puede prosperar.
Quien pudiera convertirse en el mayor obstáculo es el propio presidente: aunque en efecto la propuesta embona con su visión y políticas, provino de la oposición, que podría rebasarlo por la izquierda en este tema.
Como lo apunta Merino, no se trata de descalificar los programas sociales del presidente, sino de reconocer que estos fueron diseñados para otras circunstancias y no responden a la urgencia presente.
Lo que debes saber:
El coordinador de Morena en la Cámara Baja, Mario Delgado, presentó una iniciativa para establecer un mecanismo extraordinario para que trabajadores que perdieron su empleo durante la pandemia puedan hacer un retiro de su Afore de hasta 13 mil pesos en un periodo de cuatro meses.
Delgado argumenta que establecer un monto moderado pero suficiente para acceder a los satisfactores esenciales, lograría un balance entre cuidar el ahorro de largo plazo para el retiro y contar un ingreso mínimo vital durante la contingencia.
En el escenario en que las 555 mil 247 personas que perdieron su empleo tan solo en abril de 2020, una vez que se hizo la declaratoria de emergencia sanitaria, accedieran a estos fondos, se estima que por los 4 meses serían retirados de las Afores casi 7 mil 400 millones de pesos.
Ya existe un mecanismo de retiro por desempleo en las Afores. Personas que se encuentren desempleadas por más de 46 días, pueden solicitar hasta 30 días de salario base, pero la Afore descuenta las semanas cotizadas en un monto proporcional a lo retirado.
El presidente de la Asociación Mexicana de Afores (Amafore), Bernardo González aseguró que la propuesta tiene puntos favorables, pero sería regresiva y negativa para los trabajadores más jóvenes y los de menores ingresos. Esta salida de recursos tendría que ser devuelta tanto por los mismos beneficiados como por los gobiernos futuros.
Análisis Altius:
El FMI ha señalado que durante los últimos veinte años, el ahorro ha venido en picada en México. El organismo ya consideraba que esta tendencia continuaría durante todo el sexenio, incluso antes de la pandemia.
Aunque el monto planteado no significaría un colapso de las Afores, el análisis de fondo debe versar sobre el impacto que tendría sobre el futuro de los trabajadores, cuya capacidad de ahorro es baja.
Según la Amafore, el problema está en el ahorro individual. En promedio, los trabajadores tienen 70 mil pesos de saldo en su cuenta, el retiro de emergencia significaría reducir casi una quinta parte de sus ahorros.
La propuesta de Morena podría resultar en un remedio de emergencia que agudice problemas a futuro para quienes menos tienen. En este sentido, tiene mucho mayor sentido impulsar el Ingreso Vital de emergencia, pues, como recién dijimos, es financieramente viable, evitaría la caída a la pobreza de millones de familias y no mermaría el poco ahorro que la clase trabajadora tiene para su retiro.
Lo que debes saber:
Con la advertencia que si no cumplen con los protocolos serán sancionados o inclusive cerrados nuevamente, el Gobierno del Estado anunció la reapertura de empresas y establecimientos comerciales desde el jueves 11 de junio a excepción de los del rubro de entretenimiento.
La Canaco informó que un 85 por ciento de los negocios que estaban cerrados reabrirán y 341 mil 500 empleados regresan a sus labores. Son cerca de 17 mil 600 establecimientos de los sectores comercio y servicios.
Permanecerán cerrados gimnasios, casinos, cines, teatros, conciertos y eventos masivos, museos, albercas públicas, ligas deportivas, estadios, salas de tatuaje, bares, antros, y salones de eventos sociales.
Pueden abrir para la actividad de senderismo, ciclismo o caminata el Parque Chipinque, Parque La Estanzuela y el Parque Fundidora, así como el Cerro de la Silla.
La reapertura coincide con el fin de semana en el que el Estado rompió récords de contagios diarios (212 el lunes 15 de junio), muertes diarias (10 el domingo 14) y se tienen 299 hospitalizaciones, la cifra más alta en lo que va de la pandemia.
Análisis Altius:
En medio de lo que denominamos acciones de prueba y error en materia de salud y económica, el gobierno estatal ha comenzado la reapertura. Sin embargo, no hay garantía de que la actividad podrá mantenerse.
La decisión tiene una justificante de salud, pues según los indicadores estatales el Estado está en verde, pese al aumento en contagios y muertes.
A nivel federal Nuevo León está en naranja, lo que permite la realización de actividades recreativas en espacios públicos (parques) y la asistencia a restaurantes a un 50% de su capacidad, e incluso se permitiría la apertura de gimnasios, albercas y otras actividades que el Estado aún no contempla.
Nuevo León es uno de los Estados con mejor desempeño en el combate del coronavirus. Es pertinente recordar que la administración estatal trabajó junto a la consultora McKinsey -auspiciada por el Grupo Monterrey- para definir su estrategia de gestión de la pandemia.
De seguirse observando una tendencia al alza y rompiéndose récords de contagios y decesos, aumentará la posibilidad de que el Estado tenga que echar atrás la decisión y vuelva a ordenar el cierre de actividades.
Lo que debes saber:
En mayo pasado, Nuevo León perdió 27 mil 441 empleos registrados en el IMSS, con lo que acumuló 85 mil 383 recortes en los tres primeros meses de la pandemia de Covid-19 en el Estado, que registró su primer caso el 11 de marzo.
La pérdida de plazas laborales entre marzo y mayo de este año es mayor a los empleos formales generados en todo el 2019 y el 2018, años en que se agregaron 79 mil 833 en el Estado.
La cifra negativa que resultó para el Estado en el mes pasado fue la segunda peor de entre todas las entidades del País, sólo detrás de la Ciudad de México, que perdió 57 mil 004 plazas.
En junio y julio podría continuar la tendencia negativa en el número de empleados en Nuevo León, aunque atenuando las magnitudes de las pérdidas, para comenzar a tener una recuperación en agosto y septiembre.
Pese a lo anterior, el desempeño positivo en los dos primeros meses del año, llevó a la entidad a disminuir a 63 mil 151 la pérdida de empleos acumulada en los primeros cinco meses del año.
Análisis Altius:
Si bien la pérdida de empleos y cierre de empresas son un efecto negativo esperado dadas las circunstancias de la pandemia, debe recordarse que la demanda no desapareció, sino que fue pausada.
Lo anterior no implica que la recuperación será rápida, sino que existen elementos para suponer que puede potencializarse.
Ante la falta de apoyo por parte de la Federación para MIPYMES y trabajadores, Nuevo León tendrá que buscar sus propios mecanismos de contención y recuperación.
Parte de estos mecanismos de recuperación puede ser lanzar una estrategia ambiciosa de paradiplomacia, aprovechando el amplio expertise en manufactura, la presencia de universidades de primer nivel y mano de obra calificada.
Ante el creciente conflicto comercial de EEUU con China, que ya está teniendo consecuencias geopolíticas, múltiples empresarios ya identifican en el país asiático una de los principales vetas de nuevos negocios para el Estado, en particular para la manufactura
A nivel global se impulsa la idea de que las transformaciones inminentes como la transición a las energías limpias deben acelerarse tras la pandemia, lo que abre oportunidades de análisis y apuesta hacia industrias del futuro.
Lo que debes saber:
Las Perspectivas se centran en dos escenarios igualmente probables: uno de ellos contempla un segundo brote de contagios y nuevos confinamientos antes de que finalice el 2020, el otro no prevé nuevos brotes significativos.
Escenario con segundo brote de contagios antes de final de año:
Provocaría nuevos confinamientos.
La actividad económica mundial se desplomaría un 7,6% este año, antes de remontar un 2,8% en 2021.
La tasa de desempleo de la OCDE prácticamente se duplicaría alcanzando un 10%, con una ligera recuperación del empleo en 2021.
Escenario de un solo brote:
La actividad económica mundial caería un 6% en 2020 y la tasa de desempleo aumentaría hasta el 9,2% desde el 5,4% registrado en 2019.
El nivel de vida caería menos que si se produjese un segundo brote de la enfermedad pero, para 2021, se habrían perdido cinco años en los ingresos de toda la economía.
En México, en el escenario de un solo brote se estima que la economía caiga un 7.5% en 2020, mientras que de existir un segundo brote el impacto económico aumentaría hasta llegar a un 8.6%.
¿Qué pueden hacer los gobiernos?
Invertir en salud: Reforzar los sistemas de salud y aumentar la oferta de equipamiento médico.
Favorecer la transición: Apoyar la transición de personas y empresas de los sectores más castigados a nuevas actividades y reforzar la protección de ingresos.
Planear la recuperación: Crear cadenas de suministro más resilientes, con mayor número de existencias y una mayor diversificación de los puntos de origen.
Mantener una política fiscal de apoyo: El gasto público debería orientarse de manera acertada a respaldar a la población más vulnerable y proporcionar la inversión necesaria para lograr una transición a una economía más sostenible.
Análisis Altius:
Aunque no se diera un segundo brote durante este año, el escenario económico es abrumadoramente negativo. Esto debe generar un impulso sin precedentes en la adaptación e innovación tanto de las políticas públicas como del sector privado.
Un factor que enfatiza la OCDE es apoyar en la transición a personas y empresas de los sectores más castigados, es decir, quizá haya empleos y compañías que no podrán recuperarse, o al menos no a como eran.
Esto implicará una reinvención tanto del talento humano, apoyando en su capacitación y colocación. También imaginar cómo reconvertir la capacidad instalada de las empresas emproblemadas.
De las 4 recomendaciones que hace la OCDE, el gobierno del presidente López Obrador solamente se ha enfocado en una de ellas y es el reforzamiento del endeble sistema de salud.
Para el gobierno federal no ha sido prioritario favorecer la transición de empresas y empleados, así como crear cadenas de suministro más fuertes.
El gasto público enfocado en los sectores vulnerables se ha mantenido igual, con políticas sociales útiles pero insuficientes para la gran cantidad de personas que se enfrentan a condiciones precarias actualmente.
Aún más importante, el gasto público federal se ha mantenido en una lógica de austeridad a rajatabla, contrario a la tendencia global de usarlo para apalancar la reactivación económica.
Lo que debes saber:
Para enfrentar la crisis económica y laboral ocasionada por el coronavirus, la consultora McKinsey publicó una serie de recomendaciones basadas en sus investigaciones a nivel global.
Señalan que el análisis de datos para identificar los sectores industriales y demográficos en los que el impacto ha sido más agresivo es un factor clave a la hora de implementar rescates económicos y políticas públicas.
Hacen hincapié en la reorientación de trabajadores, es decir, trasladar empleados de un sector en riesgo a otro que tenga amplia demanda, mediante una capacitación rápida, como una medida para frenar el desempleo en la población más desfavorecida. También, estimular la demanda de consumo y la confianza a nivel local antes que global.
Aquellos gobiernos que tienen una liquidez comprometida deberán echar mano de la creatividad y un alto nivel de colaboración con el sector privado para mantener a la gente empleada, ofrecer capacitación y apoyar a los negocios pequeños.
Los avances tecnológicos pre-COVID-19 ya mostraban una tendencia de reconfiguración en los roles del mercado laboral.
La crisis urge a capacitar en tres dimensiones: desarrollo de habilidades blandas para el trabajo a distancia, asignar microcréditos para que los profesionales puedan cambiar de ocupación sin una educación demasiado extensa. El tercero es de mentalidad: cambiar el paradigma de la competencia comercial por el de un bien mayor para la sociedad. Empresas competidoras se verán en la necesidad de colaborar e intercambiar oportunidades.
Tres ideas clave para la acción:
Crear plataformas de intercambio de talentos: Bolsas de trabajo que funcionen dinámicamente con el cambio de demanda, oportunidades crecientes y habilidades requeridas para que los trabajadores puedan reacomodarse rápidamente.
Capacitar rápido y en escala: Gobiernos, cámaras empresariales y universidades deberán ofrecer programas en corto tiempo para preparar a los trabajadores no sólo del presente, sino también del futuro en los sectores que ya mostraban crecimiento. Capacitar para la demanda emergente en los sectores de comercio y alimentos, así como para la demanda a largo plazo.
Generar estrategias efectivas, respaldadas por el gobierno para la reocupación y capacitación: Mientras se producen los rescates, el gobierno puede implementar estrategias para reformar sus economías y volverlas más equitativas.
Por ejemplo, a cambio de subsidios y exenciones fiscales, se puede exigir que inviertan en capacitación para su fuerza laboral una vez que la crisis pase.
Para las pequeñas empresas:
Ofrecer información clave y consultoría para que los negocios puedan expandir su catálogo de productos y adaptarse a la demanda creciente con sus capacidades actuales. Considerar incluso flexibilizar las barreras regulatorias temporalmente para aprovechar oportunidades de negocio.
Construir alianzas entre empresas grandes y pequeñas. Comprometer a grandes jugadores a tomar mayor responsabilidad por las cadenas de valor. Desde organizar un fondo de rescate hasta ayudarlas a reorientar los negocios para hacerlas participativas.
Cuidar a los sectores más vulnerables. Surgen las preocupaciones hacia los sectores informales y eventuales y su falta de acceso a seguridad social y planes de retiro. Es una oportunidad para redirigir esfuerzos y brindar mejores condiciones hacia el futuro.
Análisis Altius:
Un mantra repetido desde la óptica de la comunicación pública durante la pandemia ha sido “estamos juntos en esto”. La frase no es retórica, sino necesaria: gobiernos deberán sumar esfuerzos con el sector privado; las empresas con los trabajadores y empresas con otras empresas.
Esto implica dejar atrás un paradigma de competencia descarnada y comenzar a construir una visión de interés público en la recuperación económica.
México es uno de los países que cuenta con poca liquidez para realizar préstamos y exenciones fiscales, sin embargo, el programa de microcréditos empresariales que el gobierno federal puso en marcha el pasado abril se encuentra entre las estrategias recomendadas por la consultora, aunque sigue siendo insuficiente.
En el caso de Nuevo León, un factor clave para la contención de la crisis ha sido la combinación de fondos públicos y donaciones de privados a través de programas como Unir y Dar. Sin embargo, es todavía necesario fortalecer la capacitación y reorientación de empleados para activar la economía y no sólo contener el desempleo.
Nuevo León también tiene la ventaja de contar con amplia experiencia en la capacitación dentro de las empresas, a través del Instituto de Capacitación para el Trabajo del Estado, los recursos humanos calificados en las empresas y especialistas en las universidades.
Todo este talento puede y debe conjuntarse para apoyar en la transición, capacitación rápida y reubicación de las y los trabajadores.
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